Desde que nacì sè que en mi casa el tango inunda todos los rincones e inconcientemente o quizas concientemente las letras de los mismos se metieron en mi cabeza. Puedo seguir la letra de cualquiera con solo escuchar los primeros acordes.Cuando era chica no podìa siquiera escuchar "Nada" porque me agarraba tal angustia que invariablemente lloraba. Aùn hoy me pasa lo mismo.
Hace unos años "Como dos extraños" me hacìa agarrar puntadas al corazòn y cada vez que lo escuchaba invariablemente me dejaba en la boca el gusto agridulce y los latidos tristes.
El viernes despuès de cumplir con mis roles, con un grupo de amigas decidimos irnos a comer, hemos probado de todas las comidas tipicas en estas semanas pero entre los ritmos brasileros y las melodìas arrabaleras nos quedamos con estas ùltimas a pedido mìo.
El cantante con total apasionamiento pasaba repaso a tangos conocidos y desconocidos mientras una pareja abrazada hacia figuras y firuletes como si estuvieran en un cortejo; que eso es el baile despuès de todo.
Mientras observaba esto me di cuenta que comenzaba a sonar aquel tango tan conocido, esquivado, lamentado, odiado y amado; como una forma de protegerme sin que nadie se diera cuenta invariablemte coloque mi mano en el pecho por las dudas...pero no; no sucedio nada de lo que esperaba, ni siquiera el gusto agridulce, ni un latido...mi cabeza se hallaba a miles de km, pensando en besos, letras y sueños... en ese momento, justo en ese momento por las dudas deje mi mano en el pecho, asustada como estaba, mi corazòn empezo a latir el doble de fuerte.
Roberto Goyeneche- Como dos extraños.
Julio Sosa - Nada-








