Me encanta probar distintas clases de comidas - probarlas; si no gusta no gusta y no insisto en segundas probaditas - me gusta mucho la comida propia de nuestro país y la comida china.Pero ayer tenía ganas de comer algo bien mexicano.
Después de una semana que merecía tener un cierre digno decidí brindar con anticipación con mis dos amigas - faltan días para mi cumple; para dejar estos 31 y comenzar unos 32 nuevitos, a los que les pido que vengan de la mejor manera- con una medida de tekila, limón y sal...(eso sí, mientras tomaba me faltaban los charros, los sombreros, los mariachis, Cristian Castro, Antonio Banderas -no sé porque lo asocio a México- pero estuvo la canción Cielito Lindo y las Mañanitas con toda la mejor intención...desentonada eso sí, pero la voluntad estuvo...).
Debo decir que no sé si importaba realmente el sabor o el aroma de esta comida: compartí un momento más que lindo, más que sanador en muchos aspectos, con dos personas que adoro, brinde por todo aquello que vale la pena brindar y volví a mi casa con una sonrisa demás guardada por las dudas en el bolsillo para toda la semana...simplemente por eso...el guacamole para mí tiene el mejor de los sabores...
Guacamole:
Palta grande y madura 1 lt
Cebolla picada fina 1
Tomate maduro y pelado 1
Limón exprimido 1 cda.
Sal a gusto
Pimienta negra molida a gusto
Aceite de oliva 2 cdas.
Nachos con guacamole
Precaliente el horno a fuego medio. Mezcle los porotos con dos tazas de la salsa de tomate y reparta la mezcla en cuatro cazuelitas que puedan ir al horno. Cúbralo con las tortitas de maíz y el queso rallado. Lleve al horno durante 3 a 5 min., para que se gratinen.
Mientras, vaya preparando el guacamole, pele la palta y quítele el carozo o hueso. Luego, aplaste un poco la pulpa con un tenedor y mézclela con la cebolla de verdeo, el tomate, el jugo de limón, el aceite, la pimienta y la sal.
Cuando las cazuelitas estén gratinada eche encima, primero, la salsa de tomate restante, caliente. Luego, termine con el guacamole y la crema.






Comenzando mis vacaciones invernales y apurando una salida que tenía prevista para más adelante; hago mi itinerario: mañana Villa María a ver a mi amado Moretti y de ahí a pesar de los km llegar hasta mi amada también Capilla, pasando por La Falda por unos días a descansar que es lo que verdaderamente necesito, necesito ver mis sierras al abrir la ventana, dejarme mimar y desperezarme con todas las ganas; no me quedan muchos dias con 31 pero pienso terminarlos de la mejor manera.