Ya no voy hablar de amor
como antes.
la cosa es sencilla:
si ponés tu mano en el hueco exacto
de mi cintura,
si me decís
contento feliz
como un niño
hagamos cucharita,
si entendés que la cucharita es
la mejor posición que nos dio esta vida
-mezcla de cariño hot, te amo y te apoyo,-
si el chamuyo tiene la medida justa
ni ausente ni barroco,
sabé confiá creeme
te voy a amar todo lo que dure
la puesta en práctica de los elementos
de esta numeración.
viernes, 31 de enero de 2020
jueves, 30 de enero de 2020
miércoles, 29 de enero de 2020
( ...)
El amor es un relato que nos deja a la intemperie, a estar expuestas al destino de fracasar, porque el amor, a pesar de estar hecho de la materia del deseo, está libre de él y hace lo que quiere con nosotras. Porque sabemos bien que a pesar de San Valentín y su ejército voluntario de corazones biempensantes, de corazones con relleno Bon o Bon, todo amor es un amor ya perdido, todo amor es un amor que se ejercita en la angostura de una cornisa sobre un paisaje vacío de 360 grados. Porque si bien alguien dijo que amar es vivir en la temperatura de la eternidad, sabemos que el amor es aquello que no puede detenerse para evitar que se pierda. Por eso no me ofrezco en carne viva ni me ofrezco desollada, me ofrezco reafirmando mis potencias y sabiendo que soy por mí misma narrada. Porque podemos dejar de amarnos pero no podemos dejar de narrar ni de narrarnos.
El lunes me dejaste y la vida sigue, y las cosas no “pasan”, se acumulan todas. Y a ellas y a todo sobrevivimos. Porque todo lo que nace separado muere de la misma forma. Y voy a llorar por eso un rato, pero después me voy a parar como un ternero recién nacido y voy a continuar mi camino.
El amor es un relato que nos deja a la intemperie, a estar expuestas al destino de fracasar, porque el amor, a pesar de estar hecho de la materia del deseo, está libre de él y hace lo que quiere con nosotras. Porque sabemos bien que a pesar de San Valentín y su ejército voluntario de corazones biempensantes, de corazones con relleno Bon o Bon, todo amor es un amor ya perdido, todo amor es un amor que se ejercita en la angostura de una cornisa sobre un paisaje vacío de 360 grados. Porque si bien alguien dijo que amar es vivir en la temperatura de la eternidad, sabemos que el amor es aquello que no puede detenerse para evitar que se pierda. Por eso no me ofrezco en carne viva ni me ofrezco desollada, me ofrezco reafirmando mis potencias y sabiendo que soy por mí misma narrada. Porque podemos dejar de amarnos pero no podemos dejar de narrar ni de narrarnos.
El lunes me dejaste y la vida sigue, y las cosas no “pasan”, se acumulan todas. Y a ellas y a todo sobrevivimos. Porque todo lo que nace separado muere de la misma forma. Y voy a llorar por eso un rato, pero después me voy a parar como un ternero recién nacido y voy a continuar mi camino.
No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.
CRISTINA PERI ROSSI
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.
CRISTINA PERI ROSSI
martes, 28 de enero de 2020
Si, si. Claro que lo vi todo.
Cuando ellos llegaron, justo me estaban trayendo el cafè con leche y las medialunas.
El mesero los saludó con la cabeza mientras se inclinaba sobre mí con una actitud ceremonial que me resultó entre cómica y tierna. Agarraba los cosas de la bandeja y las apoyaba con cuidado, y a mi me daba la sensación de que él veía crucecitas en el mantel que le decían exactamente dónde apoyar cada una.
Ellos dos eran como siameses de mirada. Y yo, ahí a pocos metros, pude haber sido una jirafa y nunca lo habrían notado.
Fue a ella a quien vi hablar todo el tiempo. Con las manos en las piernas apretujando el mantel, habló sin pausas durante un rato. Yo no sè de que hablaría pero, de a poco, a él le fue cambiando la expresión. Todos los músculos de su cara parecían haberse puesto de acuerdo para ir mostrándome, de a finas capas, el camino hacia una tristeza importante, de esas de las que uno no sabe si va a volver.
Ella hablaba y algo viajaba desde su boca hacia él. Y yo, sin escuchar, veía cómo se le estrellaban las palabras en la cara y me hacìa pensar en King Kong cuando queda atrapado en la punta del edificio, y las balas de los aeroplanos se le meten por todos lados.
La angustia se sentía llegar en oleadas, y se esparcía como una masa densa.
Un viejo en una mesa alejada soltó un suspiro de búfalo. "Querido, traéme la cuenta, se bueno.", dijo, y las palabras sonaron como el ruido de un motor viejo.
En los televisores, la imagen estaba rara y las luces de todo el salón se entrecortaban.
A mi me empezó a doler la cabeza, y por alguna razón, el café con leche ya me sabía feo.
Ella seguía hablando y él escuchaba mientras se agarraba de la silla con tanta fuerza, que yo lograba ver cómo se le hinchaban las venas de la mano.
De golpe, ella se detuvo, dejó plata en la mesa y se fue dejándole una mirada compasiva ya desde la vereda. Y fue en ese momento que comenzó el caos.
El hombre, atornillado a su silla, empezó a temblar de una forma que no tardó en hacer temblar todo el bar. Las paredes comenzaron a agrietarse y los ventiladores de techo se aflojaban y se caían como se caen las frutas de los árboles hasta que finalmente todo voló por los aires.
Miren, yo logré salir porque estaba cerca de la puerta y luego ya no supe qué pasó ahí dentro. Pero si ustedes quieren publicar este testimonio, digan la verdad.
Yo estuve ahí. Yo lo vi todo.
Lo que escucharon los vecinos no fue la explosión de las garrafas de gas de la cocina, como se está diciendo en los medios.
Lo que se escuchó, en realidad, fue un corazón romperse
Cuando ellos llegaron, justo me estaban trayendo el cafè con leche y las medialunas.
El mesero los saludó con la cabeza mientras se inclinaba sobre mí con una actitud ceremonial que me resultó entre cómica y tierna. Agarraba los cosas de la bandeja y las apoyaba con cuidado, y a mi me daba la sensación de que él veía crucecitas en el mantel que le decían exactamente dónde apoyar cada una.
Ellos dos eran como siameses de mirada. Y yo, ahí a pocos metros, pude haber sido una jirafa y nunca lo habrían notado.
Fue a ella a quien vi hablar todo el tiempo. Con las manos en las piernas apretujando el mantel, habló sin pausas durante un rato. Yo no sè de que hablaría pero, de a poco, a él le fue cambiando la expresión. Todos los músculos de su cara parecían haberse puesto de acuerdo para ir mostrándome, de a finas capas, el camino hacia una tristeza importante, de esas de las que uno no sabe si va a volver.
Ella hablaba y algo viajaba desde su boca hacia él. Y yo, sin escuchar, veía cómo se le estrellaban las palabras en la cara y me hacìa pensar en King Kong cuando queda atrapado en la punta del edificio, y las balas de los aeroplanos se le meten por todos lados.
La angustia se sentía llegar en oleadas, y se esparcía como una masa densa.
Un viejo en una mesa alejada soltó un suspiro de búfalo. "Querido, traéme la cuenta, se bueno.", dijo, y las palabras sonaron como el ruido de un motor viejo.
En los televisores, la imagen estaba rara y las luces de todo el salón se entrecortaban.
A mi me empezó a doler la cabeza, y por alguna razón, el café con leche ya me sabía feo.
Ella seguía hablando y él escuchaba mientras se agarraba de la silla con tanta fuerza, que yo lograba ver cómo se le hinchaban las venas de la mano.
De golpe, ella se detuvo, dejó plata en la mesa y se fue dejándole una mirada compasiva ya desde la vereda. Y fue en ese momento que comenzó el caos.
El hombre, atornillado a su silla, empezó a temblar de una forma que no tardó en hacer temblar todo el bar. Las paredes comenzaron a agrietarse y los ventiladores de techo se aflojaban y se caían como se caen las frutas de los árboles hasta que finalmente todo voló por los aires.
Miren, yo logré salir porque estaba cerca de la puerta y luego ya no supe qué pasó ahí dentro. Pero si ustedes quieren publicar este testimonio, digan la verdad.
Yo estuve ahí. Yo lo vi todo.
Lo que escucharon los vecinos no fue la explosión de las garrafas de gas de la cocina, como se está diciendo en los medios.
Lo que se escuchó, en realidad, fue un corazón romperse
Y no sabés si se te subió la tensión o es un ataque al hígado, pero te sentís tan mal que estás convencido de que tu cabeza va a explotar o estallará contra la pared más próxima. Querés que se te pase el dolor destruyendo la fuente del dolor y equivocás tanto el origen como la solución. Mientras tanto no te decidís ni a morir ni a salir adelante. Caminás la noche con un punzón en el entendimiento y náuseas en el ánimo. Las horas pasan y ya tomaste todas las medidas que estaban en tu cajón de los remedios, pero el síndrome aguanta. Ya estás asustado. Llamarás al médico y la sola posibilidad de estar grave recupera para tu alma un poco de la calma perdida en el transcurso. Vas a vomitar el mal. Un día. Porque sabés que lo que sucede es ella que no está.
lunes, 27 de enero de 2020
Charles Bukowski.
-Sobre la Soledad-
Nunca me he sentido solo. He estado en una habitación, me he sentido suicidad, he estado deprimido, me he sentido horrible más allá de lo imaginable, pero nunca he sentido que otra persona pudiera entrar en esa habitación y curar lo que me afectaba, o que lo pudieran hacer varias. En otras palabras: la soledad es algo que nunca me ha molestado, porque siempre he tenido ese deseo terrible de soledad. Es cuando estoy en una fiesta o en un estadio lleno de gente que vitorea algo, que puedo sentirme solo.
Citaré a Ibsen: los hombres más fuertes son los más solitarios.
Nunca he pensado “Bueno, alguna rubia guapa va a venir y me va a coger, me va a acariciar las pelotas y me sentiré bien”. No. Eso no ayudará. Mira cómo piensa la gente común: “¡Ey! Es viernes por la noche, ¿qué vamos a hacer? ¿Quedarnos aquí sentados?” Bueno, pues sí. Porque no hay nada allá afuera. Es estupidez. Gente estúpida mezclándose con gente estúpida. ¡Que se estupidicen ellos! Nunca sentí el ansia de lanzarme a la noche. Me escondía en los bares porque no me podía esconder en las fábricas.
Eso es todo. Pido perdón a todos esos millones, pero nunca me he sentido solo. Me gusto. Soy la mejor forma de entretenimiento que tengo. Bebamos más vino.
-Sobre la Soledad-
Nunca me he sentido solo. He estado en una habitación, me he sentido suicidad, he estado deprimido, me he sentido horrible más allá de lo imaginable, pero nunca he sentido que otra persona pudiera entrar en esa habitación y curar lo que me afectaba, o que lo pudieran hacer varias. En otras palabras: la soledad es algo que nunca me ha molestado, porque siempre he tenido ese deseo terrible de soledad. Es cuando estoy en una fiesta o en un estadio lleno de gente que vitorea algo, que puedo sentirme solo.
Citaré a Ibsen: los hombres más fuertes son los más solitarios.
Nunca he pensado “Bueno, alguna rubia guapa va a venir y me va a coger, me va a acariciar las pelotas y me sentiré bien”. No. Eso no ayudará. Mira cómo piensa la gente común: “¡Ey! Es viernes por la noche, ¿qué vamos a hacer? ¿Quedarnos aquí sentados?” Bueno, pues sí. Porque no hay nada allá afuera. Es estupidez. Gente estúpida mezclándose con gente estúpida. ¡Que se estupidicen ellos! Nunca sentí el ansia de lanzarme a la noche. Me escondía en los bares porque no me podía esconder en las fábricas.
Eso es todo. Pido perdón a todos esos millones, pero nunca me he sentido solo. Me gusto. Soy la mejor forma de entretenimiento que tengo. Bebamos más vino.
miércoles, 22 de enero de 2020
Tuve que poner el agua en la pava de nuevo. Unos segundos nomás pero completamente necesarios. Nadie merece un mate a medio calentar un miércoles a la mañana. Ni yo.
Un mate cebado por mí para mí tiene que ser perfecto. Sobre todo en vacaciones. Merezco un mate cebado a la temperatura ideal para enfrentar el día y la vida.
Algunos días al mate lo tomo con vos. Sentados, uno al lado del otro o enfrentados, hablando de cosas que no van a cambiar el mundo pero van a mejorar el nuestro.
El amor sana, eso lo supimos desde el primer momento, se nota en la piel, los ojos, la forma en que se va modificando nuestra cara.
La manera en que miramos el mundo y nos relacionamos.
Las palabras que decimos, que pensamos, que escribimos.
La energía que transformamos por donde pasamos.
El amor sana.
El propio. El que sentimos por nosotros cuando estamos solos.
El de otros. El que compartimos cuando estamos juntos, cerca o lejos.
Todos merecemos un amor
y
un
mate
amargo.
Un mate cebado por mí para mí tiene que ser perfecto. Sobre todo en vacaciones. Merezco un mate cebado a la temperatura ideal para enfrentar el día y la vida.
Algunos días al mate lo tomo con vos. Sentados, uno al lado del otro o enfrentados, hablando de cosas que no van a cambiar el mundo pero van a mejorar el nuestro.
El amor sana, eso lo supimos desde el primer momento, se nota en la piel, los ojos, la forma en que se va modificando nuestra cara.
La manera en que miramos el mundo y nos relacionamos.
Las palabras que decimos, que pensamos, que escribimos.
La energía que transformamos por donde pasamos.
El amor sana.
El propio. El que sentimos por nosotros cuando estamos solos.
El de otros. El que compartimos cuando estamos juntos, cerca o lejos.
Todos merecemos un amor
y
un
mate
amargo.
martes, 21 de enero de 2020
“ESTÁN POR TODOS LADOS”
Los oledores de tragedias están
por todos lados
se levantan a la mañana
y empiezan a encontrar las cosas
mal.
Y se sumergen
en la rabia,
una rabia que dura hasta
que se van a la cama,
e incluso ahí
se retuercen en su
insomnio,
incapaces de quitar
de sus mentes
los pequeños obstáculos
que han hallado.
Se sienten en contra,
es un complot.
Y por estar constantemente
furiosos sienten que
siempre tienen
razón.
Los ves en el tráfico
tocando la bocina como salvajes
ante la más leve infracción,
puteando
desparramando sus
insultos.
Los sentís
en las colas
de los bancos,
de los supermercados,
de los cines
presionan
en tu espalda
te pisan los talones
están impacientes por
una furia.
Están por todos lados
y en
todas las cosas,
esas almas
violentamente
infelices.
En realidad están asustados,
como siempre quieren
tener razón
fustigan
sin cesar...
es un mal
una enfermedad de
esa raza.
El primero de ellos
que vi fue
mi padre
y desde entonces
he visto mil padres
malgastando sus vidas
en el odio,
arrojando sus vidas
al pozo ciego
y gritando
enloquecidos.
-CHARLES BUKOWSKI-
Los oledores de tragedias están
por todos lados
se levantan a la mañana
y empiezan a encontrar las cosas
mal.
Y se sumergen
en la rabia,
una rabia que dura hasta
que se van a la cama,
e incluso ahí
se retuercen en su
insomnio,
incapaces de quitar
de sus mentes
los pequeños obstáculos
que han hallado.
Se sienten en contra,
es un complot.
Y por estar constantemente
furiosos sienten que
siempre tienen
razón.
Los ves en el tráfico
tocando la bocina como salvajes
ante la más leve infracción,
puteando
desparramando sus
insultos.
Los sentís
en las colas
de los bancos,
de los supermercados,
de los cines
presionan
en tu espalda
te pisan los talones
están impacientes por
una furia.
Están por todos lados
y en
todas las cosas,
esas almas
violentamente
infelices.
En realidad están asustados,
como siempre quieren
tener razón
fustigan
sin cesar...
es un mal
una enfermedad de
esa raza.
El primero de ellos
que vi fue
mi padre
y desde entonces
he visto mil padres
malgastando sus vidas
en el odio,
arrojando sus vidas
al pozo ciego
y gritando
enloquecidos.
-CHARLES BUKOWSKI-
lunes, 13 de enero de 2020
Magia sos vos con esa sonrisa que siempre hacés hacia la izquierda cuando leés Rayuela de Cortázar.
Sos vos cada vez que cerrás los ojos y te imaginás como protagonista de esa canción de Fito, que te regalaron aquella tarde de abril cuando estabas tan hermosa.
Por ahí no te das cuenta, pero siempre estás hermosa.
Magia sos vos, cuando los ojos son dos lunas llenas brillantes que te hacen olvidar que existe el lado oscuro.
El lado oscuro de la luna, de la gente, de las cosas.
Magia sos vos que cuando llorás, haces crecer pimpollos de petunias en pleno invierno.
Y no existe pócima que pueda competir con ese par de ojos marrones.
No existe nada más hermoso que vos, bailando descalza, sin tener que explicar nada.
Magia sos vos.
Magia es la canción que llevás en la mirada.
Sos vos cada vez que cerrás los ojos y te imaginás como protagonista de esa canción de Fito, que te regalaron aquella tarde de abril cuando estabas tan hermosa.
Por ahí no te das cuenta, pero siempre estás hermosa.
Magia sos vos, cuando los ojos son dos lunas llenas brillantes que te hacen olvidar que existe el lado oscuro.
El lado oscuro de la luna, de la gente, de las cosas.
Magia sos vos que cuando llorás, haces crecer pimpollos de petunias en pleno invierno.
Y no existe pócima que pueda competir con ese par de ojos marrones.
No existe nada más hermoso que vos, bailando descalza, sin tener que explicar nada.
Magia sos vos.
Magia es la canción que llevás en la mirada.
No he dejado de pensar en ti, me gustaría decirtelo
Me gustaría escribirte que me gustaría volver, que te extraño y lo pienso
Pero no te busco
Nisiquiera te escribo
No sé donde estás
Y extraño saberlo
¿Tienes planes?
¿Has sonreido hoy?
¿Qué soñaste?
¿A donde vas?
¿Tienes sueños?
¿Has comido?
Me gustaría poder encontrarte
Pero no tengo la fuerza
Y tú tampoco
Entonces nos quedamos esperando en vano
Y pensando en ello
Y recuérdame
Recuerda que pienso en ti, que no lo sabes pero te vivo todos los días, que escribo sobre ti
Y recuerda que buscar y pensar son dos cosas diferentes
Y yo te pienso pero no te busco.
Charles Bukowski.
Me gustaría escribirte que me gustaría volver, que te extraño y lo pienso
Pero no te busco
Nisiquiera te escribo
No sé donde estás
Y extraño saberlo
¿Tienes planes?
¿Has sonreido hoy?
¿Qué soñaste?
¿A donde vas?
¿Tienes sueños?
¿Has comido?
Me gustaría poder encontrarte
Pero no tengo la fuerza
Y tú tampoco
Entonces nos quedamos esperando en vano
Y pensando en ello
Y recuérdame
Recuerda que pienso en ti, que no lo sabes pero te vivo todos los días, que escribo sobre ti
Y recuerda que buscar y pensar son dos cosas diferentes
Y yo te pienso pero no te busco.
Charles Bukowski.
domingo, 12 de enero de 2020
No tenemos un lenguaje para los finales...
No tenemos un lenguaje para los finales,
para la caída del amor,
para los concentrados laberintos de la agonía,
para el amordazado escándalo
de los hundimientos irrevocables.
¿Cómo decirle a quien nos abandona
o a quien abandonamos
que agregar otra ausencia a la ausencia
es ahogar todos los nombres
y levantar un muro
alrededor de cada imagen.
¿Cómo hacer señas a quien muere,
cuando todos los gestos se han secado,
las distancias se confunden en un caos imprevisto,
las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
y el tallo del dolor
se quiebra como lanzadera
de un telar descompuesto.
¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
cuando nada, cuando nadie ya habla,
cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
de un mundo que ha perdido
su memoria de un mundo.
Quizá un lenguaje para los finales
exija la total abolición de los otros lenguajes,
la imperturbable síntesis
de las tierras arrasadas.
O tal vez crear un habla de intersticios,
que reúna los mínimos espacios
entreverados entre el silencio y la palabra
y las ignotas partículas sin codicia.
Roberto Juarroz.
No tenemos un lenguaje para los finales,
para la caída del amor,
para los concentrados laberintos de la agonía,
para el amordazado escándalo
de los hundimientos irrevocables.
¿Cómo decirle a quien nos abandona
o a quien abandonamos
que agregar otra ausencia a la ausencia
es ahogar todos los nombres
y levantar un muro
alrededor de cada imagen.
¿Cómo hacer señas a quien muere,
cuando todos los gestos se han secado,
las distancias se confunden en un caos imprevisto,
las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
y el tallo del dolor
se quiebra como lanzadera
de un telar descompuesto.
¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
cuando nada, cuando nadie ya habla,
cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
de un mundo que ha perdido
su memoria de un mundo.
Quizá un lenguaje para los finales
exija la total abolición de los otros lenguajes,
la imperturbable síntesis
de las tierras arrasadas.
O tal vez crear un habla de intersticios,
que reúna los mínimos espacios
entreverados entre el silencio y la palabra
y las ignotas partículas sin codicia.
Roberto Juarroz.
"Te prometo una cosa: llenar
tu casa de libros.
Que no se pueda caminar,
que la gente que invites diga qué
diablos
está pasando,
¿qué ya no existen para ti
más que los malditos libros?
Se te van a enredar en el pelo, en
las piernas.
Cuando te bañes vas a ver que
están ahí,
entre el agua de la regadera
y el shampoo.
Entonces te vas a reír,
te vas a reír como nunca.
Y los libros van a salir del baño
y se aprestarán a colmar el pasillo
y la cocina. Y la cama.
Eso, tu cama.
No te dejarán hacer el amor.
Porque primero tendrás que leer-
los.
Y eso llevará tiempo.
Sobre todo porque ahí estarán
Dante y Petrarca.
Shakespeare y Tennessee Williams.
Y todos los que han escrito por amor.
Y de amor —¿habrá quién separe una cosa
de la otra?
Y Leopardi, claro. Y Cernuda.
Y José María Álvarez
—cien veces José María Álvarez.
Y Jaime Gil de Biedma.
Y, perdón por insistir, ya lo dije,
todos aquellos cuya lectura te inflama
la sangre.
Porque querrán estar cerca de ti.
Porque el amor te antecede y te rubrica.
Y el amor dice ella ama. Y a ella la amo.
Eso dice el amor.
Entonces los libros saturarán tu
vida
de alegría y de dolor.
Porque esto no hay modo de
cambiarlo.
Y cuando te acerques a la cama
a conciliar el sueño bendito,
cuando desdobles las sábanas
y ansíes, por fin,
reposar la jornada,
advertirás un gran bulto que ocupa lo
suyo.
Son los libros,
que están ahí porque desean
acompañarte
en tus sueños.
Porque son, los libros, como lo eres
tú: ansiosa
de ser amada,
ansiosa de sentir sobre la piel aquellos
dedos abrumados por el deseo;
pero en la misma medida
porque los libros son como tú:
seres a quienes torna ardientes
el simple deseo de tener un
interlocutor.
Alguien que los lea y que les haga
preguntas.
Que platique con ellos.
Que les prometa llevárselos hasta
la tumba.
Alguien que dé la vida por ellos.
Alguien como tú.
Que ame.
Que ame porque el amor es también
abrir el libro
tal como se abre el corazón.
Cuando se ama.
Pero también te prometo otra cosa:
llenar tu casa de música —otro día
hablamos de eso".
Eusebio Ruvalcaba, Libros.
tu casa de libros.
Que no se pueda caminar,
que la gente que invites diga qué
diablos
está pasando,
¿qué ya no existen para ti
más que los malditos libros?
Se te van a enredar en el pelo, en
las piernas.
Cuando te bañes vas a ver que
están ahí,
entre el agua de la regadera
y el shampoo.
Entonces te vas a reír,
te vas a reír como nunca.
Y los libros van a salir del baño
y se aprestarán a colmar el pasillo
y la cocina. Y la cama.
Eso, tu cama.
No te dejarán hacer el amor.
Porque primero tendrás que leer-
los.
Y eso llevará tiempo.
Sobre todo porque ahí estarán
Dante y Petrarca.
Shakespeare y Tennessee Williams.
Y todos los que han escrito por amor.
Y de amor —¿habrá quién separe una cosa
de la otra?
Y Leopardi, claro. Y Cernuda.
Y José María Álvarez
—cien veces José María Álvarez.
Y Jaime Gil de Biedma.
Y, perdón por insistir, ya lo dije,
todos aquellos cuya lectura te inflama
la sangre.
Porque querrán estar cerca de ti.
Porque el amor te antecede y te rubrica.
Y el amor dice ella ama. Y a ella la amo.
Eso dice el amor.
Entonces los libros saturarán tu
vida
de alegría y de dolor.
Porque esto no hay modo de
cambiarlo.
Y cuando te acerques a la cama
a conciliar el sueño bendito,
cuando desdobles las sábanas
y ansíes, por fin,
reposar la jornada,
advertirás un gran bulto que ocupa lo
suyo.
Son los libros,
que están ahí porque desean
acompañarte
en tus sueños.
Porque son, los libros, como lo eres
tú: ansiosa
de ser amada,
ansiosa de sentir sobre la piel aquellos
dedos abrumados por el deseo;
pero en la misma medida
porque los libros son como tú:
seres a quienes torna ardientes
el simple deseo de tener un
interlocutor.
Alguien que los lea y que les haga
preguntas.
Que platique con ellos.
Que les prometa llevárselos hasta
la tumba.
Alguien que dé la vida por ellos.
Alguien como tú.
Que ame.
Que ame porque el amor es también
abrir el libro
tal como se abre el corazón.
Cuando se ama.
Pero también te prometo otra cosa:
llenar tu casa de música —otro día
hablamos de eso".
Eusebio Ruvalcaba, Libros.
sábado, 11 de enero de 2020
"Cuando me amé de verdad
comprendí que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta,
y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima
Cuando me amé de verdad,
pude percibir que mi angustia,
y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal
de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad
Cuando me amé de verdad,
dejé de desear que mi vida fuera diferente,
y comencé a aceptar todo lo que acontece,
y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama… Madurez
Cuando me amé de verdad,
comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona,
sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento,
o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto
Cuando me amé de verdad,
comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable:
personas, situaciones y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo.
De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy se llama… Amor Propio
Cuando me amé de verdad,
dejé de temer al tiempo libre
y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta,
cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez
Cuando me amé de verdad,
desistí de querer tener siempre la razón,
y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad
Cuando me amé de verdad,
desistí de quedarme reviviendo el pasado,
y preocupándome por el futuro.
Ahora, me mantengo en el presente,
que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama… Plenitud
Cuando me amé de verdad,
percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón,
ella tiene una gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir
No debemos tener miedo de cuestionarnos,
de hecho hasta los planetas chocan,
y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas."
Charles Chaplin
comprendí que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta,
y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima
Cuando me amé de verdad,
pude percibir que mi angustia,
y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal
de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad
Cuando me amé de verdad,
dejé de desear que mi vida fuera diferente,
y comencé a aceptar todo lo que acontece,
y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama… Madurez
Cuando me amé de verdad,
comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona,
sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento,
o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto
Cuando me amé de verdad,
comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable:
personas, situaciones y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo.
De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy se llama… Amor Propio
Cuando me amé de verdad,
dejé de temer al tiempo libre
y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta,
cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez
Cuando me amé de verdad,
desistí de querer tener siempre la razón,
y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad
Cuando me amé de verdad,
desistí de quedarme reviviendo el pasado,
y preocupándome por el futuro.
Ahora, me mantengo en el presente,
que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama… Plenitud
Cuando me amé de verdad,
percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón,
ella tiene una gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir
No debemos tener miedo de cuestionarnos,
de hecho hasta los planetas chocan,
y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas."
Charles Chaplin
jueves, 9 de enero de 2020
"Te voy a contar un secreto sobre estar con la persona correcta, verás, no es tan complicado como parece, lo importante, decía mi abuelo, es prestarle atención a los detalles, porque ahí está la magia.
Sabes que estás en el lugar indicado cuando te duele la panza de tanta risa, cuando te llenan de cumplidos y palabrerías cursis a manos llenas, cuando los miedos y las inseguridades salen corriendo, cuando te ves más atractivo al espejo y sin darte cuenta traes una sonrisa de oreja a oreja, y sí, tus amigos se ríen de ello.
El problema es que nos aferramos a las personas equivocadas, a quienes no tienen tiempo para nosotros, a quienes no nos dan prioridad, a quienes se escudan de pretextos estúpidos y nos dan largas, esos que dicen que no les alcanza el tiempo o que la distancia es algo que no puede llevarse, como si el amor se tratara únicamente de tocarse y cogerse.
El problema es que aceptamos menos amor del que merecemos, nos desvaloramos, nos ponemos en oferta y colocamos una venda en nuestros ojos diciéndonos que es peor estar solos ¡CARAJO! La soledad no quema, pero hoy en día parece que sí.
Es increíble como nos gusta estar en un lugar donde no nos valoran, donde no nos dejan crecer, donde no florecemos, y lo peor de ello, es que nos hacemos pendejos como si eso nos llenara, como si la vida fuera un vals de sufrimiento, como si no hubiera alguien ahí afuera esperando por encontrarnos y vernos con ese arte que somos, porque sí, déjame decirte que la persona correcta te va a ver arte hasta en el culo.
El problema es que nos han hecho tanto daño que ya no confiamos, que creemos que todos van a lastimarnos, que ya nadie llega con las mejores intenciones, y nos cerramos, cerramos la puerta a la oportunidad, a la sorpresa, al romance y dejamos que la amargura nos arruine, como si darlo todo por alguien y terminar con el corazón fuera el fin del mundo, cuando a decir verdad, los que que están mal son aquellos que no lo hacen.
Encontrar a la persona indicada no es tan complicado, porque vas a sentir un chispazo bien cabrón, porque la vas ver en todos lados, porque se te va a quitar el hambre, porque tu madre va a preguntarte por qué tan contento, porque vas a querer intentarlo y se te va a olvidar ese puto pasado que te jode tanto, y es ahí donde vas a darte cuenta , que estás con la persona indicada”.
Sabes que estás en el lugar indicado cuando te duele la panza de tanta risa, cuando te llenan de cumplidos y palabrerías cursis a manos llenas, cuando los miedos y las inseguridades salen corriendo, cuando te ves más atractivo al espejo y sin darte cuenta traes una sonrisa de oreja a oreja, y sí, tus amigos se ríen de ello.
El problema es que nos aferramos a las personas equivocadas, a quienes no tienen tiempo para nosotros, a quienes no nos dan prioridad, a quienes se escudan de pretextos estúpidos y nos dan largas, esos que dicen que no les alcanza el tiempo o que la distancia es algo que no puede llevarse, como si el amor se tratara únicamente de tocarse y cogerse.
El problema es que aceptamos menos amor del que merecemos, nos desvaloramos, nos ponemos en oferta y colocamos una venda en nuestros ojos diciéndonos que es peor estar solos ¡CARAJO! La soledad no quema, pero hoy en día parece que sí.
Es increíble como nos gusta estar en un lugar donde no nos valoran, donde no nos dejan crecer, donde no florecemos, y lo peor de ello, es que nos hacemos pendejos como si eso nos llenara, como si la vida fuera un vals de sufrimiento, como si no hubiera alguien ahí afuera esperando por encontrarnos y vernos con ese arte que somos, porque sí, déjame decirte que la persona correcta te va a ver arte hasta en el culo.
El problema es que nos han hecho tanto daño que ya no confiamos, que creemos que todos van a lastimarnos, que ya nadie llega con las mejores intenciones, y nos cerramos, cerramos la puerta a la oportunidad, a la sorpresa, al romance y dejamos que la amargura nos arruine, como si darlo todo por alguien y terminar con el corazón fuera el fin del mundo, cuando a decir verdad, los que que están mal son aquellos que no lo hacen.
Encontrar a la persona indicada no es tan complicado, porque vas a sentir un chispazo bien cabrón, porque la vas ver en todos lados, porque se te va a quitar el hambre, porque tu madre va a preguntarte por qué tan contento, porque vas a querer intentarlo y se te va a olvidar ese puto pasado que te jode tanto, y es ahí donde vas a darte cuenta , que estás con la persona indicada”.
martes, 7 de enero de 2020
No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansías y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón. No me interesa la edad que tengas. Quiero saber si vas a correr el riesgo de parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo. Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo. Quiero saber si puedes estar con alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos de manos y pies sin advertirnos tener cuidado, ser realista o recordar la limitaciones del ser humano. Quiero saber si puedes ver la belleza, incluso cuando no es bella todos los días. Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y no obstante pararte a la orilla de un lago y gritarle a la luna "¡Sí!"No me interesa quién eres, cómo llegaste a estar aquí. Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo sin rehuir. No me interesa dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber lo que te sostiene desde adentro cuando todo lo demás desaparece. Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos.
No quiero asustar... pero
No soy de corazones rojos ni poemas copiados,
Me gusta la creatividad y una mente ágil que me desafíe amorosamente pero sin darme tregua,
No me gustan las cosas a medias ni las medias,
Me agrada desayunar bien temprano y compartir los silencios,
La compañía que no te resta tiempo y los momentos con alma,
Me entusiasma un buen vino y la espalda bien plantada,
Amo las mandarinas y el helado de menta granizada.
Si... lo sé... aveces asusto... pero no tolero la cobardía de estos tiempos y valoro mucho a quién se anima a jugar sin dobles sentidos y sabiendo que el riesgo es perder-nos.
No soy de corazones rojos ni poemas copiados,
Me gusta la creatividad y una mente ágil que me desafíe amorosamente pero sin darme tregua,
No me gustan las cosas a medias ni las medias,
Me agrada desayunar bien temprano y compartir los silencios,
La compañía que no te resta tiempo y los momentos con alma,
Me entusiasma un buen vino y la espalda bien plantada,
Amo las mandarinas y el helado de menta granizada.
Si... lo sé... aveces asusto... pero no tolero la cobardía de estos tiempos y valoro mucho a quién se anima a jugar sin dobles sentidos y sabiendo que el riesgo es perder-nos.
lunes, 6 de enero de 2020
Me resultaba fácil imaginar que ella amaría ese desorden, pues padecía de cierta propensión a enamorarse de cosas tan enrevesadas como yo. Siempre estuve consiente de su miedo, miedo quizás, al fracaso, al hundimiento. Pero a mí me gustaba frágil, desmesurada en emociones, porque así me obligaba a ser menos descuidado. Muchísimas veces la encaré pidiéndole perdón por haberla confundido tanto en otras mujeres, y por haber buscado, tan desaforadamente en otras bocas, lo que en la suya encontré sin siquiera besarla.
-Génesis, T. Cazares.
-Génesis, T. Cazares.
Nadie sino vos.
Nadie puede salvarte sino
vos mismo.
te verás mil veces
en situaciones
casi imposibles.
intentarán una y otra vez
con excusas, mentiras o
a la fuerza
que renuncies, te des por vencido y/o te mueras lentamente
por dentro.
nadie puede salvarte sino
vos mismo
y será muy fácil morir,
pero muy fácil,
aún así no te mueras, no, no.
sólo miralos.
escuchalos.
¿querés ser así?
¿preferís no tener cara, mente,
o corazón?
¿querés experimentar
la muerte antes de la muerte?
nadie puede salvarte sino
vos mismo
y merecés salvarte.
la batalla no es fácil
pero si hay algo que merece la pena ganar,
es esto.
pensalo.
pensá en salvarte vos.
tu lugar espiritual.
los pedacitos de tus entrañas.
tus pedacitos mágicos y ebrios.
salvalos.
no te unas a los muertos de espíritu.
mantenete
con buen humor y elegancia
y después,
de ser necesario,
apostá tu vida en plena batalla,
a la mierda las probabilidades, a la mierda
el precio.
nadie puede salvarte sino
vos.
¡hacelo! ¡salvate!
ahí vas a saber exactamente de
qué estoy hablando.
Ch. Bukowski
Nadie puede salvarte sino
vos mismo.
te verás mil veces
en situaciones
casi imposibles.
intentarán una y otra vez
con excusas, mentiras o
a la fuerza
que renuncies, te des por vencido y/o te mueras lentamente
por dentro.
nadie puede salvarte sino
vos mismo
y será muy fácil morir,
pero muy fácil,
aún así no te mueras, no, no.
sólo miralos.
escuchalos.
¿querés ser así?
¿preferís no tener cara, mente,
o corazón?
¿querés experimentar
la muerte antes de la muerte?
nadie puede salvarte sino
vos mismo
y merecés salvarte.
la batalla no es fácil
pero si hay algo que merece la pena ganar,
es esto.
pensalo.
pensá en salvarte vos.
tu lugar espiritual.
los pedacitos de tus entrañas.
tus pedacitos mágicos y ebrios.
salvalos.
no te unas a los muertos de espíritu.
mantenete
con buen humor y elegancia
y después,
de ser necesario,
apostá tu vida en plena batalla,
a la mierda las probabilidades, a la mierda
el precio.
nadie puede salvarte sino
vos.
¡hacelo! ¡salvate!
ahí vas a saber exactamente de
qué estoy hablando.
Ch. Bukowski
domingo, 5 de enero de 2020
sábado, 4 de enero de 2020
Sólo existe el amor. Las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....Algunos hombres jamás lo encuentran. Para otros es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas. Pero ese destello efímero da significado a la existencia toda. Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa.
Alejandro Dolina.
Alejandro Dolina.
Resistí, volá.
Encendé, viajá, soñá.
Es tanto pero tanto lo que llevás en el pecho que cada latido es una señal, una señal de que siempre se ama un poco más.
Y más.
Y aún más.
Imaginá, creé, escuchá,
demorate en esos ojos que te ofrecen un mundo,
habitalo,
Seguí,
explorá.
Y volvé si así lo deseás.
Viajá liviana, liviano,
conquistá estrellas con solo mirarlas.
besá, decí, amá.
Amá como si fuera la primera vez y la última al mismo tiempo.
Imaginate esa sensación del primer amor y del último, todo a la vez.
Y cuando hablo de amor hablo de sentirnos vivos.
Resistí.
Cuando digo resistí me refiero al viento en contra, ese que levanta polvo.
Me refiero al desamor y a la mentira.
Me refiero a las máscaras y las piruetas.
Cuando digo volá me refiero,
a saber cada mañana que tus alas, se van a acariciar el cielo.
Cuando digo volá, digo sé vos.
Solamente se vuela cuando somos.
Solamente somos, cuando volamos.
Encendé, viajá, soñá.
Es tanto pero tanto lo que llevás en el pecho que cada latido es una señal, una señal de que siempre se ama un poco más.
Y más.
Y aún más.
Imaginá, creé, escuchá,
demorate en esos ojos que te ofrecen un mundo,
habitalo,
Seguí,
explorá.
Y volvé si así lo deseás.
Viajá liviana, liviano,
conquistá estrellas con solo mirarlas.
besá, decí, amá.
Amá como si fuera la primera vez y la última al mismo tiempo.
Imaginate esa sensación del primer amor y del último, todo a la vez.
Y cuando hablo de amor hablo de sentirnos vivos.
Resistí.
Cuando digo resistí me refiero al viento en contra, ese que levanta polvo.
Me refiero al desamor y a la mentira.
Me refiero a las máscaras y las piruetas.
Cuando digo volá me refiero,
a saber cada mañana que tus alas, se van a acariciar el cielo.
Cuando digo volá, digo sé vos.
Solamente se vuela cuando somos.
Solamente somos, cuando volamos.
viernes, 3 de enero de 2020
jueves, 2 de enero de 2020
"Como ves, soy jodido para querer. La mayor parte del tiempo, me basta con hacerlo. Sé que no es suficiente. Somos muchos los que andamos con el cariño estropeado, pero hay que tener valor para sacarlo de adentro con estropeaduras y todo. Me parece ahora que es algo que hay que aprender, como tantas cosas en la vida. Nos moriremos aprendiendo, si queremos vivir distraídos del morir"
Eduardo Galeano
Eduardo Galeano
miércoles, 1 de enero de 2020
Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.
Jorge Luis Borges - Instantes
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.
Jorge Luis Borges - Instantes
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S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.
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Y sì..dicen que lo bueno dura poco y en el caso de mis vacaciones son asì...pero no quiere decir que no las hayas disfrutado sino por supue...
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En próximos días, va a hacer un mes que dejamos de ser amigos para convertirnos en algo mucho mejor...(No me importa perder tu amistad si p...



