miércoles, 9 de diciembre de 2020

 Posibilidades.


Prefiero el cine.

Prefiero los gatos.

Prefiero los robles a orillas del Warta.

Prefiero Dickens a Dostoievski.

Prefiero que me guste la gente

a amar a la humanidad.

Prefiero tener a la mano hilo y aguja.

Prefiero no afirmar

que la razón es la culpable de todo.

Prefiero las excepciones.

Prefiero salir antes.

Prefiero hablar de otra cosa con los médicos.

Prefiero las viejas ilustraciones a rayas.

Prefiero lo ridículo de escribir poemas

a lo ridículo de no escribirlos.

Prefiero en el amor los aniversarios no exactos

que se celebran todos los días.

Prefiero a los moralistas

que no me prometen nada.

Prefiero la bondad astuta que la demasiado crédula.

Prefiero la tierra vestida de civil.

Prefiero los países conquistados a los conquistadores.

Prefiero tener reservas.

Prefiero el infierno del caos al infierno del orden.

Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras planas del periódico.

Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas.

Prefiero los perros con la cola sin cortar.

Prefiero los ojos claros porque los tengo oscuros.

Prefiero los cajones.

Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado

a muchas otras tampoco mencionadas.

Prefiero el cero solo

al que hace cola en una cifra.

Prefiero el tiempo insectil al estelar.

Prefiero tocar madera.

Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo.

Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad

de que el ser tiene su razón.


WislawaSzymborska.

sábado, 5 de diciembre de 2020

 "No abandones.Quédate con una pequeña chispa y no se la des jamás a nadie.Mientras la tengas podrás volver a encender el fuego".

Charles Bukowski.

Alcanzó a reconocerla en el tumulto a través de las lágrimas del dolor irrepetible de morirse sin ella, y la miró por última vez para siempre jamás con los ojos más luminosos, más tristes y más agradecidos que ella no le vio nunca en medio siglo de vida en común, y alcanzó a decirle con el último aliento: sólo Dios sabe cuánto te quise.


Gabriel García Márquez: El Amor en los Tiempos del Cólera

martes, 1 de diciembre de 2020

 "No está mal ser triste, señora. El que se entristece se humilla, se rebaja, abandona el orgullo. Quien está triste se ensimisma, piensa. La tristeza es hija y madre de la meditación. Aprovecho para confesarle que suelo elegir a mis amigos entre la gente triste. Y no vaya a creer que nuestras reuniones consisten en charlas lacrimógenas. Nada de eso: concurrimos a bailongos atorrantes, amanecemos en lugares desconocidos, cantamos canciones puercas, nos enamoramos de mujeres desvergonzadas que revolean el escote y hacemos sonar los timbres de las casas para luego darnos a la fuga. Los muchachos tristes nos reímos mucho, le aseguro. Pero eso sí: a veces, mientras corremos entre carcajadas, perseguidos por las víctimas de nuestras ingeniosas bromas, necesitamos ver un gesto sombrío y fraternal en el amigo que marcha a nuestro lado. Es el gesto noble que lo salva a uno para siempre. Es el gesto que significa "atención muchachos, que no me he olvidado de nada".-

Alejandro Dolina.


domingo, 29 de noviembre de 2020

 "Por suerte,

existes.


Y por suerte, también,

no solo existes,

sino que te colocas aquí,

justo al lado de todo lo que está lejos

para estar cerca.


Y por suerte, aún más,

no solo existes

y te colocas aquí,

sino que es en ese exacto lugar

en el que me haces pensar

que merezco habitarlo,

conocer los rincones que lo atajan

y saber mirarte también

cuando cierro los ojos.


Como un sueño.


Como el sueño que aparece

en el momento preciso

en el lugar que tú ocupas".


Elvira Sastre.

El lugar que tú ocupas

lunes, 23 de noviembre de 2020

 Y te soñé.


Supongo que pasaría algún día, o al menos yo lo esperaba. Dicen que los sueños son recuerdos, o deseos ocultos en el inconsciente. Ya te había recordado antes, recostada sobre mi cama, desnuda y envuelta en sábanas durmiendo plácidamente; yo podía mirarte todo el día, toda la noche hasta verte despertar, hasta que estiraras tus músculos y me dirigieras tu primer mirada del día.


—Buenos días, mi amor —era lo que me gustaba escuchar durante las mañanas— ¿preparamos café?


Así funcionábamos, juntos, uno a la altura del otro.


Esto no fue un recuerdo, al menos este sueño no lo era. Y tampoco era un deseo, por que ya te había tenido mía, y ya me había entregado a ti. Ya habíamos sido uno, siendo juntos.


Te soñé, quizá más como nostalgia de lo que una vez creí era amor. ¿De verdad me amaste? No lo sé. Y después de lo que sucédió, no sé qué era lo que sentías por mi.


Tengo hambre, sueño y ansiedad.


La vida siguió, ojalá algún día te encuentre de frente para poder decirte cuánto te amé y reclamarte que echaste a perder mi vida. O tal vez no te diga nada y sólo te sonría, que más que sonrisa sería una mueca de dolor, como cuando el médico me dijo que tenía poco tiempo de vida. Supongo que pasaría algún día.

viernes, 20 de noviembre de 2020

No he dejado de pensar en ti. Me gustaría decírtelo. Me gustaría escribirte que te extraño y lo pienso, pero no te busco. Ni siquiera te escribo, no sé cómo estás y extraño saberlo. ¿Tienes planes? ¿Has sonreído hoy? ¿Qué soñaste? ¿Sales? ¿A dónde vas? ¿Tienes sueños? ¿Has comido? Me gustaría poder encontrarte. Pero no tengo la fuerza. Y tú tampoco. Entonces nos quedamos esperando en vano. Y pensemos en ello. Y recuérdame. Y recuerda que pienso en ti, que no lo sabes, pero te vivo todos los días, que escribo sobre ti. Y recuerda que buscar y pensar son dos cosas diferentes. Y yo te pienso, pero no te busco.


Charles Bukowski.

lunes, 16 de noviembre de 2020

 "La tristeza es causada por la inteligencia. Cuanto más comprendas ciertas cosas, más desearías no comprenderlas". 

(Charles Bukowski)



VAN A PASAR TANTAS COSAS


De aquí a un año

pueden pasar tantas cosas:

Que encontremos el amor de nuestra vida,

que lo perdamos (acaso una vez más),

que descubramos que, con todo, no nos hacía tanta falta.


De aquí a un año

pasarán tantas cosas:

Que las pesadillas dejarán de serlo de pronto,

que nos asustarán pesadillas nuevas,

que descubriremos que, con todo, es nuestro miedo (y no las pesadillas).


De aquí a un año es tanto tiempo.

domingo, 15 de noviembre de 2020

 "Lo que habia entre ellos no era amor, era inmortalidad".

Milan Kundera.

 "Todo hay que volver a inventarlo, el amor no tiene que ser una excepción..."

"El libro de Manuel", Julio Cortázar


 Me aprieta

El mundo me queda chico.

Afuera llueve

Adentro También

No hay endijas por las cuales salir.

El mundo me asfixia, trato se sacar la cabeza para poder respirar mejor pero es imposible.

El mundo se desangra y yo, tan dentro suyo, sufro su sufrimiento.

Los dolores del mundo me inundan, me atraviesan, me des-arman.

El mundo me duele.


La ciudad está abarrotada de gente, sin embargo estamos tan solos, 

todo 

        el

             tiempo 

                         estamos solos.

Y buscamos una ronda amiga que nos rescate, como una red, un telar de gente danzando y creyendo, 

Cantando y soñando colectivamente en un abrazo que contenga.

 Que me rescate 

              del mundo, 

                                Y al mundo también.


jueves, 12 de noviembre de 2020

 Te voy a dar un consejo antes que nada: no te enamores nunca, porque duele; duele aquí donde la gente dice que tenemos el corazón.

Juan Rulfo

miércoles, 11 de noviembre de 2020

 “Ya escondí un amor por miedo de perderlo. Ya perdí un amor por esconderlo. Ya me aseguré en las manos de alguien por miedo. Ya he sentido tanto miedo, hasta el punto de no sentir mis manos. Ya expulsé a personas que amaba de mi vida, ya me arrepentí por eso. Ya pasé noches llorando hasta quedarme dormida. Ya me fui a dormir tan feliz, hasta el punto de no poder cerrar los ojos. Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que ellos no existen. Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron".

Clarice Lispector

martes, 10 de noviembre de 2020

Mis heridas están cicatrizando. Me irá bien un poco de sombra. No puedo pasarme la vida tirándome por precipicios. Quizá después de un descanso pueda lanzarme de un abismo otra vez... <Quizá>.

Charles Bukowski.

El extrañante - Gabo Ferro.

Los tigres andan sueltos en pliegues y en abrigo

La abeja reina sirve en la aguja del pino

Golpeaste tanto el suelo, que salieron a abrirte

y te tragó la tierra de un solo gesto simple

Entonces tragué espejos para hacer laberintos

para hacer infinitos de cosas buenas y malas

Vi rostros, cuerpos, fantasmas duros, alegres y tristes

vi cosas que no te cuento porque no pueden decirse

No me importa lo que viste; me importa lo que vi yo

Tanto confiar en tu voz me dejo en esta angostura

sin flor y sin hermosura, puro filo y en barranca

de una eternidad que espanta la calma de un mar feroz

A orillas de la manzana solo queda dar el salto

¿Cómo puede costar tanto lo que da felicidad?

¿Será el miedo a perder algo? ¿A romperse? ¿O a quebrarse?

Quien no para de guardarse es a quien le va a faltar

No veré desolación donde solo hay soledad

ni viento ni un huracán donde haya un soplo desnudo

ni cosmos ni tres mil mundos donde supimos estar

voy a volver a mirar y a aprender a andar fecundo

Es que no fuimos dos cuerpos; es que fuimos otro mundo

un universo profundo entre cosas cotidianas

que no son buenas ni malas mientras vayan orbitando

pero un veneno aguardando cuando no se mueven más.




lunes, 9 de noviembre de 2020

Tengo miedo de nunca más volver a sentir. Siento en el medio del pecho el vacío de haber dejado calle abajo y atropellado el corazón. Tirada como estaba, me levanté, sacudí el polvo de mis rodillas y seguí. El principio de la supervivencia es dejar atrás lo que no tiene salvación. Mi corazón estaba en esa condición. Ya no siento, no vibró, no me estremezco, no sueño. Vacía de sensaciones y sentido. De vez en cuando siento perfumes, sensaciones en la piel. Pertenecen a antaño y enseguida me escudo. Quizás nunca más me permita amar, quizás nunca más me permita sentir. No tiene sentido el sinsentido. Lejos. Lejos quedó el gusto de los besos, lejos el sabor salado de la piel y las lágrimas. Lejos, tan lejos donde no puedan encontrarme. Ya no vale la pena. Nada. En realidad nunca tuvo valor. Más que ese, el de un correambulancia esperando ganar. Esperando entre la carroña muerta. Eso. Nada más.

 Todo vale, porque la pasión no espera. 

Kamasutra. 

sábado, 9 de mayo de 2020

Cuándo el interés es mutuo, nadie pierde tiempo en querer disimularlo.
A quién te quiere, se le nota.
Se le sale de las manos. Se le ve en la mirada. Tiene un gesto. Un acto. Un algo que se le impone y necesita demostrarlo.
No hay distancia. Vacaciones. Complicaciones. Falta de tiempo. Cansancio.
Ni mañana.
Con el desinterés pasa lo mismo.
Cuando a alguien no le importás, se le nota.
Por supuesto que se le nota.
No hay desengaño.
No hay desilusión.
No hay futuro frustrado.
Hay señales que uno se traga, porque no quiere ver.
Ver, a veces, atenta contra la esperanza.
Y cuando lo único que se tiene es esa carta, no cualquiera la apuesta.
Apostar lleva de gancho, la renuncia a una espera develada como inútil.
No es fácil irse queriendo.
No es fácil asumirse no querido.
Entonces uno cree lo que no existe.
¿Inventa ? No. Se lo cree.
Dicen, que no existe nadie más vulnerable a creerse algo falso, que aquél que necesita que esa mentira, sea cierta...


jueves, 16 de abril de 2020

A veces me paro
justo cuando voy a escribirte.
Tengo la sensación
de que todo está ya dicho
y que añadir sería una torpeza.
A veces, me gustaría
saber escribir silencios fabulosos
que retumbaran
como si fueran los gritos
de la humanidad entera.
Por acercarme, porque me sintieras


domingo, 5 de abril de 2020

"No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo".

Julio. ❤️

sábado, 4 de abril de 2020

Me estás atrapando otra vez (Edición Aniversario)

Estoy bendecida y maldita a la vez. No puedo sentir. Insistis en prender fuegos y hacerlos descontrolables.  Insistis en acabar cajas enteras de fósforos. No puedo. No puedo ayudarte ni acompañarte. Hace siglos he dejado de sentir. Y bendigo cada día porque esto sea así. 

domingo, 29 de marzo de 2020

Ahora entiendo que extraño más de vos: vos me dabas aire, era como continuamente respiración boca a boca. Cuando te fuiste, quede sin respiración. Constantemente bajo el mar. Ahogada sin vos.

sábado, 28 de marzo de 2020

"El amor es una droga dura"

Esto no es poesía, es catarsis, es catarsis y es tal vez
también
un pedido de auxilio
hoy, una persona que jamás hubiera imaginado me declaró su amor.
se declaró
enamorada de mí.
y no puedo decir que le corresponda
no
pero tampoco puedo decir que permanezca impasible
a su convite
a su delirio (¿que otra cosa podría ser amarme?)
puedo decir en cambio que el amor es una droga dura
y que por cada vez que mencionó la palabra
mil caballos se metieron al galope por mi pulso
por mis venas.
y ahora estoy,
temblorosa
confusa
aturdida
Puedo decir en cambio que estoy
convulsionada
emocionada,
conmovida.
El amor es una droga dura
y mil caballos al galope por las venas son algo difícil de sobrellevar
imposible de evadir y fingir que no está ahí.
que cosa loca la vida.
me declaró su amor y no me pide nada a cambio
porque sabe que tampoco puedo darle nada.
que dura droga es el amor. Carajo.


viernes, 27 de marzo de 2020

Te voy a contar lo que voy a hacer ahora:
voy a llorar todos los ratos que esté sola
hasta que aprenda a amar de vuelta la soledad
voy  a llorarte en la ducha en una confusión de agua
voy a llorarte mientras corto cebolla
voy a aprovechar todas las excusas del mundo
para llorarte tranquila
sin que ni siquiera yo me sienta culpable
por haberme puesto sola la trampa.
Voy a tomarme una licencia de lo que pienso
y voy a ver todas esas películas de amor
de las que siempre me reí
las que quise ver pero sabía que iba a terminar llorando
las que un amante muere
o un perro muere
o tienen final abierto.
Voy a escuchar las canciones
que siempre me hicieron llorar y no sabía por qué
y les voy a poner tu nombre a todas.
Voy a jurar no enamorarme más
voy a  cumplirlo.
Voy a escribirte un libro
y no lo voy a publicar nunca
para dejar que se consuma solo
como un cigarrillo prendido y olvidado
que gasta su ceniza
y cae sin la atención de nadie.
Voy a decir que no estoy llorando
que un amor se me metió en el ojo
no voy a decir la palabra romántico
porque me da vergüenza.
Asi como me da vergüenza prestar el  libro que subrayé
y anoté cositas en el margen
y dibujé tu nombre
porque sentía que todos los libros hablaban de vos
y todas las nubes
y todo el deseo.
Voy a llorar
guardando todo lo que me regalaste
voy a dejar todo abajo de una caja
para dentro de unos años mirarlo con cariño
y pensar que fue lindo.
Porque de esto va a quedar lo lindo.
Pero para eso tengo que llorarte
tengo que abrirle la puerta al cartero llorando
tengo que despertarme llorando a la una de la mañana
tengo que llorar hasta que la gata se acueste en mi pecho
tengo que llorar hasta poder volver a amar las cosas que amé con vos
pero sola.
Y voy a sobrevivir
porque a eso me dedico
porque la tristeza es hipnótica como ver un lavarropas girando
pero en algún momento
se tiende la ropa limpia
y se seca al sol
y el sol siempre deja rico olor en la ropa,
te acordas?

sábado, 21 de marzo de 2020

Nadie está a salvo. Me enamoré. Es así de simple. Las estrellas están de sobra. Si hasta yo, que nací en el país de las que siempre llegan tarde, estoy enamorada, quiere decir que le puede pasar a todo el mundo. No escucho campanas ni me da por besar a la portera. No salto, no bailo, no canto, ni hablo sola, pero en algún rincón de mi cerebro están festejando con una banda y con fuegos artificiales. Estoy enamorada. Es más que un ácido. Demasiado. Es una felicidad que se pasa de rosca y te hace llorar. Es apenas soportable.

jueves, 19 de marzo de 2020

Si el mundo se termina
no deseo hacer nada
que tenga pendiente,
ni placeres, ni lujos,
ni siquiera jugar en River.

Si el mundo se termina
quiero que me agarre
con la biblioteca ordenada
y una foto nuestra en el estante
de literatura argentina.

Que la explosión final reconozca
la dignidad que nos sostuvo
cuando el cielo tenía un color
de una bolsa de consorcio.

Que la explosión final reconozca
la trinchera de cariño
que empezamos a construir
sin habernos dado cuenta.

Aunque recién entré en la pieza
y te vi dormida
con los anteojos puestos
y el libro en el pecho,
es imposible que el mundo se termine.


sábado, 14 de marzo de 2020

Lo que no le cuento a mi terapeuta

El día que te fuiste
lloré en la cola del pago fácil,
alguien me preguntó
si me había venido tanto de luz.
Pero era todo lo contrario,
la luz se había ido.




viernes, 13 de marzo de 2020

Quise decirle: "Ven a mí, ahora que nadie nos ve, ahora que lo verde de este maléfico jardín entró en la austeridad anónima de una noche de verano. Ven a mí: si vienes, las estrellas seguirán siéndolo, la luna no se cambiará con colores ultrajantes ni habrá metamorfosis dañinas. Nadie verá que tú vienes a mí. Ni siquiera yo, pues yo ya estoy muy lejos, yo ya estoy en otro mundo, amándote con una furia que no imaginas. Ven a mí si quieres salvarte de mi locura y de mi rabia, ten piedad de ti y ven a mí. Nadie lo sabrá, ni siquiera yo, pues yo estoy vagando por las calles de otra ciudad, vestida de mendiga vieja, acoplando tus nombres a canciones obscuras que son como puñales para fijar mi delirio. Mi sangre, mi sexo, mi sagrada manía de creerme yo, mi porvenir inmutable, mi pasado que viene, mi atrio donde muero cada noche. Oh ven, nada ni nadie lo sabrán nunca. Aun cuando yo no lo quiera ven. Aun cuando yo te odio y te abandone, ven y tómame a la fuerza".

Alejandra Pizarnik

lunes, 9 de marzo de 2020

“A lo mejor tuve miedo de que leyera en tu mano alguna verdad sobre mí, porque fuiste siempre un espejo terrible, una espantosa máquina de repeticiones, y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro”.

sábado, 7 de marzo de 2020

Dije: ¿podría indicarme el modo de quitarme esta pena?
Creo que sí, dijo: le recomiendo enfáticamente salir a la calle, dejarse desvestir por la poca brisa, olvidarse de usted mismo y pensar en otros, caminar hacia los lados y solicitarle a alguien -a un amor imposible, por ejemplo, o a un niño que nunca ha visto antes, o un anciano de ojos húmedos- que le cuente una historia que jamás podrá olvidar.
Dije: ¿y cree que así se me quitará esta pena?
No lo sé, respondió. Pero al menos sabrá que su pena se parece mucho a la pena de los demás.


lunes, 2 de marzo de 2020

No me entrego desollada

... El amor es un relato que nos deja a la intemperie, a estar expuestas al destino de fracasar, porque el amor, a pesar de estar hecho de la materia del deseo, está libre de él y hace lo que quiere con nosotras. Porque sabemos bien que a pesar de San Valentín y su ejército voluntario de corazones biempensantes, de corazones con relleno Bon o Bon, todo amor es un amor ya perdido, todo amor es un amor que se ejercita en la angostura de una cornisa sobre un paisaje vacío de 360 grados.

Porque si bien alguien dijo que amar es vivir en la temperatura de la eternidad, sabemos que el amor es aquello que no puede detenerse para evitar que se pierda.

Por eso no me ofrezco en carne viva ni me ofrezco desollada, me ofrezco reafirmando mis potencias y sabiendo que soy por mí misma narrada. Porque podemos dejar de amarnos pero no podemos dejar de narrar ni de narrarnos.

El lunes me dejaste y la vida sigue, y las cosas no “pasan”, se acumulan todas. Y a ellas y a todo sobrevivimos. Porque todo lo que nace separado muere de la misma forma. Y voy a llorar por eso un rato, pero después me voy a parar como un ternero recién nacido y voy a continuar mi camino.


miércoles, 26 de febrero de 2020

Me gusta pensar que las cosas pasan por algo:

Cuando necesito desesperadamente ese cigarrillo que no tengo porque recuerdo que no fumo;
Cuando encuentro cerrados los negocios a los que debería haber ido diez minutos antes;
Cuando el semáforo muta rápidamente en rojo justificando que yo no me anime a cruzar;
Cuando la canción que me gusta se pone mágicamente en mi celular...

Me gusta pensar que tus ojos pasan por algo:

Haciéndome sentir pequeña desde el otro lado del celular;
Comiéndose mi cerebro como un mar que todo lo inunda (para no decir que lo ahoga);
Clavándose justo en esa certeza que me dice que vale la pena perder la cordura

Me gusta sentir que las dudas perturban por algo;
Llenando de interrogantes cada rincón de mis venas;
Acelerando el remolino en mi estómago;
Liberando una bandada de mariposas en formas de hormonas atontadas

Me gusta saber que no hay manera de que esto termine bien;
Como un tren bala a punto de estrellarse
Y sin embargo, las cosas pasan por algo

Y ese algo siempre, al Sosa

s en mi vida, pasa porque yo quiero.

Al final de todo, siempre hice lo que quise.

martes, 18 de febrero de 2020

La última vez

¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste? No buscando una respuesta ni encontrando una certeza, sino la última vez que te escapaste de lo cotidiano y te detuviste. No por cansancio ni por desidia, sino porque sí. ¿Cuándo fue la última vez que te detuviste y dejaste que todo a tu alrededor flotara? Como quien se anima a desconectar las cosas, a quitarles su carácter de utilidad, a sacarlas de la lógica del cálculo. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo que no sirviera para nada? Para nada ni para nadie, ya que las servidumbres se presentan de formas muy misteriosas. Algo que no fuese pensado desde la ganancia, el interés o el egoísmo. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo porque sí? No porque te convenía o porque lo necesitabas, o incluso porque lo querías; sino porque sí. O al revés: ¿cuándo fue la última vez que la casualidad hizo con vos algo? No algo productivo, ni profundo, ni siquiera algo en sentido estricto. ¿Cuándo fue la última vez que le diste un abrazo a alguien? No a tus seres queridos ni a personas conocidas, sino a “alguien”, no importa a quien. ¿Cuándo fue la última vez que diste? No importa qué. Un regalo no vale por lo que es, sino que vale en tanto regalo. Un regalo no vale. Un regalo no es. Se da y no vuelve. ¿Cuándo fue la última vez que te abriste? ¿O que no te cerraste? ¿O que demoliste tus puertas? ¿O que dejaste entrar al indigente? ¿O que ese otro irrumpió en vos y te llevó puesto? ¿Cuándo fue la última vez que recordaste? No cuando vence la factura de gas o la fecha del examen, sino que te recordaste como una trama, como una huella, como parte del relato en el que te ves inmerso, como el deseo de querer seguir narrándote. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste? Simplemente lloraste. De alegría, de tristeza, da igual. Llorar, como quien expresa en ese acto primitivo la existencia viva; como quien solicita, pide, ruega, pero no reclama, ni exige, ni cree merecer.¿Cuándo fue la última vez que te perdiste? No en esta calle o en este trabajo o con este proyecto compartido. Perderse, dejándose llevar por ese acontecimiento imprevisible, dejándolo ser. El mundo está repleto de carteles y señales. El mundo está lleno de héroes que te proponen un formato industrial del ser uno mismo y una carrera exitosa basada en el afianzamiento de lo que sos. No importa qué sos, sino abroquelarte en lo tuyo, o en los tuyos, y sobre todo erigir los muros que hacen del otro y de lo otro algo invisible. Por eso perderse, como quien pasea sin rumbo, o habla con una tortuga, o le pide perdón a un helado por comérselo. Como quien se baja del colectivo para caminar por esas calles extrañas, como quien encuentra una mirada que lo devuelve para adentro y cae en el abismo. ¿Cuándo fue la última vez que tuviste miedo? No por lo que te pudiera pasar, sino por pensar que tal vez nunca no te pasara nada. ¿Cuándo fue la última vez que preferiste la nada al ser, un olor a un concepto, un insomnio a un ansiolítico, un árbol viejo a un ascensor? ¿Cuándo fue la última vez que te traicionaste, que te animaste, que transgrediste, que te lanzaste, que tuviste un sueño, que creíste, que descreíste, que te arrepentiste, que te afirmaste, que te cuestionaste, que soltaste lo propio y te abriste a la pregunta? ¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste?

DARIO SZTAJNSZRAJBER


No he dejado de pensar en ti, me gustaría decirtelo
Me gustaría escribirte que me gustaría volver, que te extraño y lo pienso
Pero no te busco
Nisiquiera te escribo
No sé donde estás
Y extraño saberlo
¿Tienes planes?
¿Has sonreido hoy?
¿Qué soñaste?
¿A donde vas?
¿Tienes sueños?
¿Has comido?
Me gustaría poder encontrarte
Pero no tengo la fuerza
Y tú tampoco
Entonces nos quedamos esperando en vano
Y pensando en ello
Y recuérdame
Recuerda que pienso en ti, que no lo sabes pero te vivo todos los días, que escribo sobre ti
Y recuerda que buscar y pensar son dos cosas diferentes
Y yo te pienso pero no te busco.

Charles Bukowski

viernes, 31 de enero de 2020

Ya no voy hablar de amor
como antes.
la cosa es sencilla:
si ponés tu mano en el hueco exacto
de mi cintura,
si me decís
contento feliz
como un niño
hagamos cucharita,
si entendés que la cucharita es
la mejor posición que nos dio esta vida
-mezcla de cariño hot, te amo y te apoyo,-
si el chamuyo tiene la medida justa
ni ausente ni barroco,
sabé confiá creeme
te voy a amar todo lo que dure
la puesta en práctica de los elementos
de esta numeración.


miércoles, 29 de enero de 2020

( ...)
El amor es un relato que nos deja a la intemperie, a estar expuestas al destino de fracasar, porque el amor, a pesar de estar hecho de la materia del deseo, está libre de él y hace lo que quiere con nosotras. Porque sabemos bien que a pesar de San Valentín y su ejército voluntario de corazones biempensantes, de corazones con relleno Bon o Bon, todo amor es un amor ya perdido, todo amor es un amor que se ejercita en la angostura de una cornisa sobre un paisaje vacío de 360 grados. Porque si bien alguien dijo que amar es vivir en la temperatura de la eternidad, sabemos que el amor es aquello que no puede detenerse para evitar que se pierda. Por eso no me ofrezco en carne viva ni me ofrezco desollada, me ofrezco reafirmando mis potencias y sabiendo que soy por mí misma narrada. Porque podemos dejar de amarnos pero no podemos dejar de narrar ni de narrarnos.

El lunes me dejaste y la vida sigue, y las cosas no “pasan”, se acumulan todas. Y a ellas y a todo sobrevivimos. Porque todo lo que nace separado muere de la misma forma. Y voy a llorar por eso un rato, pero después me voy a parar como un ternero recién nacido y voy a continuar mi camino.


No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.

CRISTINA PERI ROSSI

martes, 28 de enero de 2020

Si, si. Claro que lo vi todo.
Cuando ellos llegaron, justo me estaban trayendo el cafè con leche y las medialunas.
El mesero los saludó con la cabeza mientras se inclinaba sobre mí con una actitud ceremonial que me resultó entre cómica y tierna. Agarraba los cosas de la bandeja y las apoyaba con cuidado, y a mi me daba la sensación de que él veía crucecitas en el mantel que le decían exactamente dónde apoyar cada una.
Ellos dos eran como siameses de mirada. Y yo, ahí a pocos metros, pude haber sido una jirafa y nunca lo habrían notado.
Fue a ella a quien vi hablar todo el tiempo. Con las manos en las piernas apretujando el mantel, habló sin pausas durante un rato. Yo no sè de que hablaría pero, de a poco, a él le fue cambiando la expresión. Todos los músculos de su cara parecían haberse puesto de acuerdo para ir mostrándome, de a finas capas, el camino hacia una tristeza importante, de esas de las que uno no sabe si va a volver.
Ella hablaba y algo viajaba desde su boca hacia él. Y yo, sin escuchar, veía  cómo se le estrellaban las palabras en la cara y me hacìa pensar en King Kong cuando queda atrapado en la punta del edificio, y las balas de los aeroplanos se le meten por todos lados.
La angustia se sentía llegar en oleadas, y se esparcía como una masa densa.
Un viejo en una mesa alejada soltó un suspiro de búfalo. "Querido, traéme la cuenta, se bueno.", dijo, y las palabras sonaron como el ruido de un motor viejo.
En los televisores, la imagen estaba rara y las luces de todo el salón se entrecortaban.
A mi me empezó a doler la cabeza, y por alguna razón, el café con leche ya me sabía feo.
Ella seguía hablando y él escuchaba mientras se agarraba de la silla con tanta fuerza, que yo lograba ver cómo se le hinchaban las venas de la mano.
 De golpe, ella se detuvo, dejó plata en la mesa y se fue dejándole una mirada compasiva ya desde la vereda. Y fue en ese momento que comenzó el caos.
El hombre, atornillado a su silla, empezó a temblar de una forma que no tardó en hacer temblar todo el bar. Las paredes comenzaron a agrietarse y los ventiladores de techo se aflojaban y se caían como se caen las frutas de los árboles hasta que finalmente todo voló por los aires.
Miren, yo logré salir porque estaba cerca de la puerta y luego ya no supe qué pasó ahí dentro. Pero si ustedes quieren publicar este testimonio, digan la verdad.
Yo estuve ahí. Yo lo vi todo.
Lo que escucharon los vecinos no fue la explosión de las garrafas de gas de la cocina, como se está diciendo en los medios.
Lo que se escuchó, en realidad, fue un corazón romperse
Y no sabés si se te subió la tensión o es un ataque al hígado, pero te sentís tan mal que estás convencido de que tu cabeza va a explotar o estallará contra la pared más próxima. Querés que se te pase el dolor destruyendo la fuente del dolor y equivocás tanto el origen como la solución. Mientras tanto no te decidís ni a morir ni a salir adelante. Caminás la noche con un punzón en el entendimiento y náuseas en el ánimo. Las horas pasan y ya tomaste todas las medidas que estaban en tu cajón de los remedios, pero el síndrome aguanta. Ya estás asustado. Llamarás al médico y la sola posibilidad de estar grave recupera para tu alma un poco de la calma perdida en el transcurso. Vas a vomitar el mal. Un día. Porque sabés que lo que sucede es ella que no está.

lunes, 27 de enero de 2020

Charles Bukowski. 

-Sobre la Soledad-

Nunca me he sentido solo. He estado en una habitación, me he sentido suicidad, he estado deprimido, me he sentido horrible más allá de lo imaginable, pero nunca he sentido que otra persona pudiera entrar en esa habitación y curar lo que me afectaba, o que lo pudieran hacer varias. En otras palabras: la soledad es algo que nunca me ha molestado, porque siempre he tenido ese deseo terrible de soledad. Es cuando estoy en una fiesta o en un estadio lleno de gente que vitorea algo, que puedo sentirme solo.
Citaré a Ibsen: los hombres más fuertes son los más solitarios.
Nunca he pensado “Bueno, alguna rubia guapa va a venir y me va a coger, me va a acariciar las pelotas y me sentiré bien”. No. Eso no ayudará. Mira cómo piensa la gente común: “¡Ey! Es viernes por la noche, ¿qué vamos a hacer? ¿Quedarnos aquí sentados?” Bueno, pues sí. Porque no hay nada allá afuera. Es estupidez. Gente estúpida mezclándose con gente estúpida. ¡Que se estupidicen ellos! Nunca sentí el ansia de lanzarme a la noche. Me escondía en los bares porque no me podía esconder en las fábricas.
Eso es todo. Pido perdón a todos esos millones, pero nunca me he sentido solo. Me gusto. Soy la mejor forma de entretenimiento que tengo. Bebamos más vino.


miércoles, 22 de enero de 2020

"Mientras nos quisimos nos entendíamos sin la necesidad de las palabras. Pero el amor no es eterno. Llegó el momento en que yo debí encontrar las palabras que la hubiesen retenido, pero no pude".

Albert Camus

Tuve que poner el agua en la pava de nuevo. Unos segundos nomás pero completamente necesarios. Nadie merece un mate a medio calentar un miércoles a la mañana. Ni yo.
Un mate cebado por mí para mí tiene que ser perfecto. Sobre todo en vacaciones. Merezco un mate cebado a la temperatura ideal para enfrentar el día y la vida.
Algunos días al mate lo tomo con vos. Sentados, uno al lado del otro o enfrentados, hablando de cosas que no van a cambiar el mundo pero van a mejorar el nuestro.
El amor sana, eso lo supimos desde el primer momento, se nota en la piel, los ojos, la forma en que se va modificando nuestra cara.
La manera en que miramos el mundo y nos relacionamos.
Las palabras que decimos, que pensamos, que escribimos.
La energía que transformamos por donde pasamos.
El amor sana.
El propio. El que sentimos por nosotros cuando estamos solos.
El de otros. El que compartimos cuando estamos juntos, cerca o lejos.
Todos merecemos un amor
y
un
mate
amargo.

martes, 21 de enero de 2020

“ESTÁN POR TODOS LADOS”

Los oledores de tragedias están
por todos lados
se levantan a la mañana
y empiezan a encontrar las cosas
mal.
Y se sumergen
en la rabia,
una rabia que dura hasta
que se van a la cama,
e incluso ahí
se retuercen en su
insomnio,
incapaces de quitar
de sus mentes
los pequeños obstáculos
que han hallado.
Se sienten en contra,
es un complot.
Y por estar constantemente
furiosos sienten que
siempre tienen
razón.
Los ves en el tráfico
tocando la bocina como salvajes
ante la más leve infracción,
puteando
desparramando sus
insultos.
Los sentís
en las colas
de los bancos,
de los supermercados,
de los cines
presionan
en tu espalda
te pisan los talones
están impacientes por
una furia.
Están por todos lados
y en
todas las cosas,
esas almas
violentamente
infelices.
En realidad están asustados,
como siempre quieren
tener razón
fustigan
sin cesar...
es un mal
una enfermedad de
esa raza.
El primero de ellos
que vi fue
mi padre
y desde entonces
he visto mil padres
malgastando sus vidas
en el odio,
arrojando sus vidas
al pozo ciego
y gritando
enloquecidos.     

-CHARLES BUKOWSKI-

lunes, 13 de enero de 2020

Magia sos vos con esa sonrisa que siempre hacés hacia la izquierda cuando leés Rayuela de Cortázar.
Sos vos cada vez que cerrás los ojos y te imaginás como protagonista de esa canción de Fito, que te regalaron aquella tarde de abril cuando estabas tan hermosa.
Por ahí no te das cuenta, pero siempre estás hermosa.
Magia sos vos, cuando los ojos son dos lunas llenas brillantes que te hacen olvidar que existe el lado oscuro.
El lado oscuro de la luna, de la gente, de las cosas.
Magia sos vos que cuando llorás, haces crecer pimpollos de petunias en pleno invierno.
Y no existe pócima que pueda competir con ese par de ojos marrones.
No existe nada más hermoso que vos, bailando descalza, sin tener que explicar nada.
Magia sos vos.
Magia es la canción que llevás en la mirada.


No he dejado de pensar en ti, me gustaría decirtelo
Me gustaría escribirte que me gustaría volver, que te extraño y lo pienso
Pero no te busco
Nisiquiera te escribo
No sé donde estás
Y extraño saberlo
¿Tienes planes?
¿Has sonreido hoy?
¿Qué soñaste?
¿A donde vas?
¿Tienes sueños?
¿Has comido?
Me gustaría poder encontrarte
Pero no tengo la fuerza
Y tú tampoco
Entonces nos quedamos esperando en vano
Y pensando en ello
Y recuérdame
Recuerda que pienso en ti, que no lo sabes pero te vivo todos los días, que escribo sobre ti
Y recuerda que buscar y pensar son dos cosas diferentes
Y yo te pienso pero no te busco.

Charles Bukowski.

domingo, 12 de enero de 2020

No tenemos un lenguaje para los finales...

No tenemos un lenguaje para los finales,
 para la caída del amor,
 para los concentrados laberintos de la agonía,
 para el amordazado escándalo
 de los hundimientos irrevocables.
 ¿Cómo decirle a quien nos abandona
 o a quien abandonamos
 que agregar otra ausencia a la ausencia
 es ahogar todos los nombres
 y levantar un muro
 alrededor de cada imagen.
 ¿Cómo hacer señas a quien muere,
 cuando todos los gestos se han secado,
 las distancias se confunden en un caos imprevisto,
 las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
 y el tallo del dolor
 se quiebra como lanzadera
 de un telar descompuesto.
 ¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
 cuando nada, cuando nadie ya habla,
 cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
 de un mundo que ha perdido
 su memoria de un mundo.
 Quizá un lenguaje para los finales
 exija la total abolición de los otros lenguajes,
 la imperturbable síntesis
 de las tierras arrasadas.
 O tal vez crear un habla de intersticios,
 que reúna los mínimos espacios
 entreverados entre el silencio y la palabra
 y las ignotas partículas sin codicia.

Roberto Juarroz.
"Te prometo una cosa: llenar
tu casa de libros.
Que no se pueda caminar,
que la gente que invites diga qué
diablos
está pasando,
¿qué ya no existen para ti
más que los malditos libros?
Se te van a enredar en el pelo, en
las piernas.
Cuando te bañes vas a ver que
están ahí,
entre el agua de la regadera
y el shampoo.
Entonces te vas a reír,
te vas a reír como nunca.
Y los libros van a salir del baño
y se aprestarán a colmar el pasillo
y la cocina. Y la cama.
Eso, tu cama.
No te dejarán hacer el amor.
Porque primero tendrás que leer-
los.
Y eso llevará tiempo.
Sobre todo porque ahí estarán
Dante y Petrarca.
Shakespeare y Tennessee Williams.
Y todos los que han escrito por amor.
Y de amor —¿habrá quién separe una cosa
de la otra?
Y Leopardi, claro. Y Cernuda.
Y José María Álvarez
—cien veces José María Álvarez.
Y Jaime Gil de Biedma.
Y, perdón por insistir, ya lo dije,
todos aquellos cuya lectura te inflama
la sangre.
Porque querrán estar cerca de ti.
Porque el amor te antecede y te rubrica.
Y el amor dice ella ama. Y a ella la amo.
Eso dice el amor.
Entonces los libros saturarán tu
vida
de alegría y de dolor.
Porque esto no hay modo de
cambiarlo.
Y cuando te acerques a la cama
a conciliar el sueño bendito,
cuando desdobles las sábanas
y ansíes, por fin,
reposar la jornada,
advertirás un gran bulto que ocupa lo
suyo.
Son los libros,
que están ahí porque desean
acompañarte
en tus sueños.
Porque son, los libros, como lo eres
tú: ansiosa
de ser amada,
ansiosa de sentir sobre la piel aquellos
dedos abrumados por el deseo;
pero en la misma medida
porque los libros son como tú:
seres a quienes torna ardientes
el simple deseo de tener un
interlocutor.
Alguien que los lea y que les haga
preguntas.
Que platique con ellos.
Que les prometa llevárselos hasta
la tumba.
Alguien que dé la vida por ellos.
Alguien como tú.
Que ame.
Que ame porque el amor es también
abrir el libro
tal como se abre el corazón.
Cuando se ama.
Pero también te prometo otra cosa:
llenar tu casa de música —otro día
hablamos de eso".

Eusebio Ruvalcaba, Libros.

sábado, 11 de enero de 2020

"Cuando me amé de verdad
comprendí que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta,
y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad,
pude percibir que mi angustia,
y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal
de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad

Cuando me amé de verdad,
dejé de desear que mi vida fuera diferente,
y comencé a aceptar todo lo que acontece,
y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama… Madurez

Cuando me amé de verdad,
comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona,
sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento,
o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto

Cuando me amé de verdad,
comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable:
personas, situaciones y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo.
De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy se llama… Amor Propio

Cuando me amé de verdad,
dejé de temer al tiempo libre
y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta,
cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez

Cuando me amé de verdad,
desistí de querer tener siempre la razón,
y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad

Cuando me amé de verdad,
desistí de quedarme reviviendo el pasado,
y preocupándome por el futuro.
Ahora, me mantengo en el presente,
que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama… Plenitud

Cuando me amé de verdad,
percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón,
ella tiene una gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir

No debemos tener miedo de cuestionarnos,
de hecho hasta los planetas chocan,
y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas."

Charles Chaplin

jueves, 9 de enero de 2020

"Te voy a contar un secreto sobre estar con la persona correcta, verás, no es tan complicado como parece, lo importante, decía mi abuelo, es prestarle atención a los detalles, porque ahí está la magia.

Sabes que estás en el lugar indicado cuando te duele la panza de tanta risa, cuando te llenan de cumplidos y palabrerías cursis a manos llenas, cuando los miedos y las inseguridades salen corriendo, cuando te ves más atractivo al espejo y sin darte cuenta traes una sonrisa de oreja a oreja, y sí, tus amigos se ríen de ello.

El problema es que nos aferramos a las personas equivocadas, a quienes no tienen tiempo para nosotros, a quienes no nos dan prioridad, a quienes se escudan de pretextos estúpidos y nos dan largas, esos que dicen que no les alcanza el tiempo o que la distancia es algo que no puede llevarse, como si el amor se tratara únicamente de tocarse y cogerse.

El problema es que aceptamos menos amor del que merecemos, nos desvaloramos, nos ponemos en oferta y colocamos una venda en nuestros ojos diciéndonos que es peor estar solos ¡CARAJO! La soledad no quema, pero hoy en día parece que sí.

Es increíble como nos gusta estar en un lugar donde no nos valoran, donde no nos dejan crecer, donde no florecemos, y lo peor de ello, es que nos hacemos pendejos como si eso nos llenara, como si la vida fuera un vals de sufrimiento, como si no hubiera alguien ahí afuera esperando por encontrarnos y vernos con ese arte que somos, porque sí, déjame decirte que la persona correcta te va a ver arte hasta en el culo.

El problema es que nos han hecho tanto daño que ya no confiamos, que creemos que todos van a lastimarnos, que ya nadie llega con las mejores intenciones, y nos cerramos, cerramos la puerta a la oportunidad, a la sorpresa, al romance y dejamos que la amargura nos arruine, como si darlo todo por alguien y terminar con el corazón fuera el fin del mundo, cuando a decir verdad, los que que están mal son aquellos que no lo hacen.

Encontrar a la persona indicada no es tan complicado, porque vas a sentir un chispazo bien cabrón, porque la vas ver en todos lados, porque se te va a quitar el hambre, porque tu madre va a preguntarte por qué tan contento, porque vas a querer intentarlo y se te va a olvidar ese puto pasado que te jode tanto, y es ahí donde vas a darte cuenta , que estás con la persona indicada”.

martes, 7 de enero de 2020

No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansías y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón. No me interesa la edad que tengas. Quiero saber si vas a correr el riesgo de parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo. Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo. Quiero saber si puedes estar con alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos de manos y pies sin advertirnos tener cuidado, ser realista o recordar la limitaciones del ser humano. Quiero saber si puedes ver la belleza, incluso cuando no es bella todos los días. Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y no obstante pararte a la orilla de un lago y gritarle a la luna "¡Sí!"No me interesa quién eres, cómo llegaste a estar aquí. Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo sin rehuir. No me interesa dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber lo que te sostiene desde adentro cuando todo lo demás desaparece. Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos.
No quiero asustar... pero
No soy de corazones rojos ni poemas copiados,
Me gusta la creatividad y una mente ágil que me desafíe amorosamente pero sin darme tregua,
No me gustan las cosas a medias ni las medias,
Me agrada desayunar bien temprano y compartir los silencios,
La compañía que no te resta tiempo y los momentos con alma,
Me entusiasma un buen vino y la espalda bien plantada,
Amo las mandarinas y el helado de menta granizada.
Si... lo sé... aveces asusto... pero no tolero la cobardía de estos tiempos y valoro mucho a quién se anima a jugar sin dobles sentidos y sabiendo que el riesgo es perder-nos.


lunes, 6 de enero de 2020

Me resultaba fácil imaginar que ella amaría ese desorden, pues padecía de cierta propensión a enamorarse de cosas tan enrevesadas como yo. Siempre estuve consiente de su miedo, miedo quizás, al fracaso, al hundimiento. Pero a mí me gustaba frágil, desmesurada en emociones, porque así me obligaba a ser menos descuidado. Muchísimas veces la encaré pidiéndole perdón por haberla confundido tanto en otras mujeres, y por haber buscado, tan desaforadamente en otras bocas, lo que en la suya encontré sin siquiera besarla.

-Génesis, T. Cazares.
Nadie sino vos.

Nadie puede salvarte sino
vos mismo.
te verás mil veces
en situaciones
casi imposibles.
intentarán una y otra vez
con excusas, mentiras o
a la fuerza
que renuncies, te des por vencido y/o te mueras lentamente
por dentro.
nadie puede salvarte sino
vos mismo
y será muy fácil morir,
pero muy fácil,
aún así no te mueras, no, no.
sólo miralos.
escuchalos.
¿querés ser así?
¿preferís no tener cara, mente,
o corazón?
¿querés experimentar
la muerte antes de la muerte?
nadie puede salvarte sino
vos mismo
y merecés salvarte.
la batalla no es fácil
pero si hay algo que merece la pena ganar,
es esto.
pensalo.
pensá en salvarte vos.
tu lugar espiritual.
los pedacitos de tus entrañas.
tus pedacitos mágicos y ebrios.
salvalos.
no te unas a los muertos de espíritu.
mantenete
con buen humor y elegancia
y después,
de ser necesario,
apostá tu vida en plena batalla,
a la mierda las probabilidades, a la mierda
el precio.
nadie puede salvarte sino
vos.
¡hacelo! ¡salvate!
ahí vas a saber exactamente de
qué estoy hablando.

Ch. Bukowski

domingo, 5 de enero de 2020

Mira -le insiste el Minotauro a Teseo- sólo hay un medio para matar los monstruos:

Aceptarlos.
Si sobrevives, si persistes, canta,
sueña, emborráchate.
Es el tiempo del frío: ama,
apresúrate. El viento de las horas
barre las calles, los caminos.
Los árboles esperan: tú no esperes,
este es el tiempo de vivir.. el único.

Jaime Sabines


sábado, 4 de enero de 2020

Sólo existe el amor. Las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....Algunos hombres jamás lo encuentran. Para otros es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas. Pero ese destello efímero da significado a la existencia toda. Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa.

Alejandro Dolina.
Resistí, volá.
Encendé, viajá, soñá.
Es tanto pero tanto lo que llevás en el pecho que cada latido es una señal, una señal de que siempre se ama un poco más.
Y más.
Y aún más.
Imaginá, creé, escuchá,
demorate en esos ojos que te ofrecen un mundo,
habitalo,
Seguí,
explorá.
Y volvé si así lo deseás.
Viajá liviana, liviano,
conquistá estrellas con solo mirarlas.
besá, decí, amá.
Amá como si fuera la primera vez y la última al mismo tiempo.
Imaginate esa sensación del primer amor y del último, todo a la vez.
Y cuando hablo de amor hablo de sentirnos vivos.
Resistí.
Cuando digo resistí me refiero al viento en contra, ese que levanta polvo.
Me refiero al desamor y a la mentira.
Me refiero a las máscaras y las piruetas.
Cuando digo volá me refiero,
a saber cada mañana que tus alas, se van a acariciar el cielo.
Cuando digo volá, digo sé vos.
Solamente se vuela cuando somos.
Solamente somos, cuando volamos.
“Si aquellos a quienes comenzamos a amar pudieran saber cómo éramos antes de conocerlos… podrían percibir lo que han hecho de nosotros”.

Albert Camus

jueves, 2 de enero de 2020

"Como ves, soy jodido para querer. La mayor parte del tiempo, me basta con hacerlo. Sé que no es suficiente. Somos muchos los que andamos con el cariño estropeado, pero hay que tener valor para sacarlo de adentro con estropeaduras y todo. Me parece ahora que es algo que hay que aprender, como tantas cosas en la vida. Nos moriremos aprendiendo, si queremos vivir distraídos del morir"

Eduardo Galeano

"Las personas que saben dar abrazos
saben que el objetivo no es rodear
a la otra persona con los brazos
Sino acercar el corazón propio al otro."

miércoles, 1 de enero de 2020

Quisiera poder conservarme este verano pero cada vez que te veo pierdo la cadena de frío.


Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

Jorge Luis Borges - Instantes

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.