Me miró las manos. No puedo recordar. Cierro los ojos. No veo. Perdí toda memoria. En qué momento paso eso que jure no iba a ocurrir. Ni un fantasma. La nada. Nada.
domingo, 5 de septiembre de 2021
domingo, 8 de agosto de 2021
¿Recordás cuando todo quemaba?
Yo quería arrancarme la piel en un suspiro
y vos jugabas a ser otro cada martes,
jamás lamíamos la boca del destino;
no éramos erróneos,
éramos errantes.
Hasta acá nos trajo,
como resaca del río,
la marea o el mareo
entre ruidos, gemidos, jadeos
y esos llantos ahogados en la almohada.
No está tan mal esta nostalgia...
Si escribo con el ayer entre los dientes,
es que el pasado es una copa a media asta;
es lo que fue, lo que queda
y es el duelo;
y ya no temo que dar un sorbo
venga a llevase mi sed.
¿Recordás cuando todo quemaba?
Había algo seductor en el peligro
que nos sacaba a cualquier hora de la cama,
nos arrastraba por la noche entre adoquines
y florecía lo marchito en otro verso,
como si todo, hasta lo eterno,
fuese posible y fuese nuestro.
Por entonces no buscábamos excusas,
de dos en dos levantábamos el vaso
para brindar a nuestra suerte,
a la pobreza que rascaba las paredes,
a la ventura que negaba su regazo.
Seguíamos al galope, desbocados,
antes que los días naufraguen
en el silencio del rocío;
tan indómitos éramos frente a la derrota
antes que el tiempo comience
a pasarnos de largo
a trote de caracol.
Y ahora esta quietud de hilos enredados,
esta muertecita de ceniza húmeda,
este miedo a que el movimiento más fino
venga a romper
todo eso
que ya no existe.
Natalia Carrizo.
jueves, 11 de marzo de 2021
jueves, 11 de febrero de 2021
Cronopios.
La vida me dió la oportunidad de ver a Chick Corea y Keith Jarrett. Increíblemente nunca hubiera supuesto verlos pero la vida tiene esos recovecos incomprensibles. Siempre pienso que si hubiera prestado más atención hubiera aprendido más. De ambos tengo el recuerdo de que sin proponermelo deje de escuchar y entré en un trance, mezclado con sopor, ensoñación, un silencio lleno de sonidos. Porque de golpe todo es música, todo es un sonido que machaca en el oído, sin una melodía pegajosa o repetida, sin una partitura escrita. Sonidos, eso. Recién leo que falleció Chick. Me parece increíble, de alguna manera. Es como que cierta gente no se muere. Queda ahí, en el último lugar que uno los vio. Hoy me acuerdo de Bs As, el Colón, el obelisco, un palco, unos zapatos que me apretaban, una conversación del Che tirada de los pelos con alguien que no conocía y los sonidos. Los sonidos constantes, las notas poblando el aire, gordas, desdibujadas, animadas, como cronopios, explicaría Cortázar, algunas hasta me sacaban la lengua riéndose burlonas por mi ignorancia. Canal 10 ponía mientras volvía la transmisión un vídeo de Chick Corea con una camisa amarilla hawaiana. Y era una constante. La muerte, la muerte siempre encuentra la forma de infiltrarse. No hay nada más deprimente que la película el Séptimo Sello de Bergman y sin embargo siempre la veo completa. A pesar mío, no la adelanto. La veo hasta el final. Como el concierto de Chick, pegada al asiento, en un palco cerrado, con la conciencia dormida y sin embargo nunca había estado tan despierta.
S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.
-
Y sì..dicen que lo bueno dura poco y en el caso de mis vacaciones son asì...pero no quiere decir que no las hayas disfrutado sino por supue...
-
En próximos días, va a hacer un mes que dejamos de ser amigos para convertirnos en algo mucho mejor...(No me importa perder tu amistad si p...