sábado, 27 de noviembre de 2010

SÁBADO, 27 DE NOVIEMBRE DE 2010.


¿Cuantas veces uno marca un telefono para llamar, tenemos memoria suficiente y traidora, para darnos cuenta que es el ultimo telefono que hariamos sonar en nuestra vida?

 
Hoy me paso, primero me agarre la cabeza, me rei, me dieron ganas de llorar, apague el celular, lo volvi a prender, borre el numero de los borradores y segui caminando puteando a mi buena memoria, que en vez de aprender formulas einstenianas se dedica a agujerearme en agujeros todavia latentes, todavia blanditos.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Escribir.


 
Me gusta esto ahora de poder escribir en cualquier lugar, a cualquier hora y donde se me de la gana.
Amo esta máquina maravillosa que me permite ir de un lado a otro sin hacer esperar a la inspiración, va conmigo a todos lados y por ende puedo escribir en el momento que llegue.
Eso hago ahora, terminar un borrador que empecé unos días atrás...sentada en un bar de mierda (antes me parecía poético el bar Las Tipas frente a la Cañada, hoy si puedo amnesiarlo me hace un favor.) (Allí se despertó este post.).
Es una cagada que el final de una historia nos encuentre casi en el medio de la misma porque no hay tiempo para juntar los cachivaches que se han ido desparramando, hay que salir rajando ahora que se abrió la puerta de una fucking vez, teniendo en cuenta como clave importantísima salir puteando desde el principio hasta la madre que nos tejió una bufanda preciosisima (sabemos), nadie puede salir cordialmente y civilizadamente de eso (salvo que hayan pruebas como los chicos, en ese caso, ya es otro cantar...) prometiendo cruzar de vereda si nos vemos, escupir entre maldiciones los pasos...que se yo, todas esas mierdas juntas que solemos hacer los humanos para asegurarnos un perdón imposible.
Cuando salí de tu vida, lo hice tan apurada, que en tu casa, en el camino deje miles de cosas regadas (materiales) como vos en la mía: desde el CD de Gould, hasta el libro de los Guns, desde una corbata Hugo Boss, hasta la tanga mas fatal....(olvide nombrar la cuchara con cual tratabas de agujerearme el corazón y yo las botas que utilizaba para darte las patadas mas fatales en la zona mas sensible para un hombre) y varias cosas mas, una bolsa de consorcio de las grandes.
Ambos nos hicimos los tarados hasta que a mi me agarro la culpa por seguir guardando tu remera Levis que amas ( y necesitas) y vos a pesar de todo sabias que un CD de Estelares firmado era para mi casi el aire. Es increíble como en casos como estos el ahora en desuso hotmail es una solución. Tipo telegrama: Quiero mis cosas, Bar Las Tipas tipo 19. Si no estas dejaselas al Flaco y viceversa.
Cuando una lee mensajes como estos mas allá de todo piensa como alguien tan conocido puede transformarse en un desconocido inmediato, como una amistad tan maravillosa podemos transformarla en mierda mediante errores grandisimos y cama mediante, cuando uno caga una amistad no hay forma de volver atrás...ahí se me pianto un lagrimon, me acuerdo de tus viejos y si algún hueco quedo en el cuore tanto insistir con la cuchara sopera nene.
Paso por mi abogada antes (toque juridico incluido y vandálico) y sigo para este barcito donde escribo, por suerte siempre esta el flaco jaquemateando, pero ni tronco en plena partida (como sera que ni se entero que terminamos).
Espero un rato, pero el aire se vuelve espeso, me falta el oxigeno, le dejo la bolsa al flaco que mientras desgusta una cerveza acomoda las piezas nuevamente...camino hasta la Plaza Italia, cruzo la Cañada, sigo caminando hasta la Plaza de la Intendencia...no me percate del tiempo, mi ringtone de Tanta Gente me avisa que entro sms..."el negro te dejo una bolsa, me pidió la otra, no sabia si dársela....¿no era tuya?" (mi amigo Sergio es un capo total del despiste y los te de hierbas).
Vuelvo despacito, busco mi bolsa de residuos, como si fuera una bolsa morguera, me dan ganas de revolearla al camión de Cliba, no tengo ganas de explicar nada, las evidencias se limpiaron en la escena, vos volviste a tu vida y yo a la mía...quizás si te envio un sms diciendote cuanto lamento todo, el dolor, el daño, el tiempo, cagar nuestra amistad así, sin necesidad, explicarles a tus viejos, a los amigos...decirte que y que y que...pero no...mi sensatez es empujada por el sentido común hacia el taxi que me trae de vuelta a mi casa.
Doy vuelta la bolsa sobre la mesa, mis cosas, todas, respiro...no encuentro que decir o pensar...que cagada nene, que semejante cagada me mande, nos mandamos ambos, pero no queda otra que darnos por inexistentes para seguir adelante, vos, yo, nosotros, ellos, los otros...
Guardo todo en la bolsa, apago la luz y me acuesto a dormir. Quizás si lo pienso fuerte nos olvidemos de mi, de que existo hasta desaparecer.



 

 

domingo, 21 de noviembre de 2010

Madrugadas.


 
El reloj de la compu marca exactamente las 4 y media pasadas de la mañana, hace rato llegue al silencio de mi casa,ultimamente tarareo sin parar canciones de las Pastillas del Abuelo, letrones acaso, acaso me gustan mucho.

Dice Manuel que desde el quinto piso todo se ve mejor, sera así acaso, acaso todo mejora a mas altura, todo mejora al verlo a la distancia.

Quizás, que se yo, que se yo nada, que se yo todo.Desde la altura dan ganas de probar paracaídas eso si.

Me siento en la ventana, observo desde el quinto piso A, mi ciudad, mi amada ciudad, ya no posee los mismo perfumes o quizás ya no sea mi mismo olfato, mi amada ciudad se llena de luces, de sonidos, de palabras, todas juntas, amontonadas, me atropellan, dos sentados en la Cañada se sacan fotos, mas allá algunos se matan a besos y otros caminan apurando el paso por miedo.

Veamos ya son casi las cinco debería dejarme de joder y quitar de otra manera horas a mi desvelo, por ejemplo durmiendo...se me viene a la mente la ventana, quinto piso, cuantos escalones hacia la nada en departamentos de doce pisos en realidad.

Me decís mil cosas, me preguntas mil mas, basta.

No puedo con mi cerebro menos con el tuyo, callate y besame, es mas fácil agarrarte la camisa y perderme en tu olor mientras lucho con los botones, en realidad no es tuyo es copyrigth de Givenchy, me acuerdo de pronto de mi propio perfume...ese que recordas porque se pego en tu remera una semana pero no llevaste al lavadero hasta que yo volviera a tu casa.

En tu cocina, entre tus cosas pegadas las fotos de Julio, mas allá recortes de un equipo de Bosnia. (¿Quien carajo conoce un equipo de fútbol de Bosnia?¿Quien carajo construye grullas amarillas de papel y las guarda entre mis lágrimas y lo que vendrá?¿Quien piensa que los lideres y saboteadores tienen complices por eso no hay nada mas maravilloso que la palabra amigo?)

Al mal humor combatirlo con clavos, a la desesperanza con ganas, al silencio romperlo con palabras de las buenas o acaso de aquellas que valgan, sino, en boca cerrada no entran moscas.

Se ve la antorcha desde el quinto C, el viento ya no sopla mas, otra vez ...es imposible no tararearla mirando desde la ventana aunque de fondo suene Miranda, pero no es mi fondo musical.

Nunca mas baile en la calle girando de pura alegría nomas hasta el dia de hoy.

Me encierro en el ascensor, jaula mecánica necesaria si las hay, esperamos un taxi, quiero llegar a mi casa antes de las 6 y lo logro, si lo habré logrado que tengo tiempo de sobra para prender la note y esbozar unas palabras mientras llamo al sueño, que no tengas celular es toda una buena noticia para mi ansiedad por el momento.

Antorchas, puede ser, fuegos que empiezan, aun mas, tu cuerpo es buen imán y eso me alcanza, tu cuerpo tan lleno de pensamientos, que explotan por tus ojos en puros silencios, si supieras lo lindo que te ves mientras dormis, vos no sabes que me quede mirandote toda la noche esa noche...

Y escribo pensando que los que titilan son estrellas y los que no lo hacen puros planetas, ataraxia, ataraxia: una palabra nueva,tus manos garabateando en rojo mil remeras...un cactus, Julio otra vez, un quinto piso cerca y tan lejos...cierro los ojos, llueve en mi Córdoba, no esta bueno por caprichosa dormir sola,cierro los ojos, que amanezca de una buena vez.

Córdoba desde la ventana de un quinto A.  De madrugada, casi a las dos de  la mañana.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.