domingo, 21 de noviembre de 2010

Madrugadas.


 
El reloj de la compu marca exactamente las 4 y media pasadas de la mañana, hace rato llegue al silencio de mi casa,ultimamente tarareo sin parar canciones de las Pastillas del Abuelo, letrones acaso, acaso me gustan mucho.

Dice Manuel que desde el quinto piso todo se ve mejor, sera así acaso, acaso todo mejora a mas altura, todo mejora al verlo a la distancia.

Quizás, que se yo, que se yo nada, que se yo todo.Desde la altura dan ganas de probar paracaídas eso si.

Me siento en la ventana, observo desde el quinto piso A, mi ciudad, mi amada ciudad, ya no posee los mismo perfumes o quizás ya no sea mi mismo olfato, mi amada ciudad se llena de luces, de sonidos, de palabras, todas juntas, amontonadas, me atropellan, dos sentados en la Cañada se sacan fotos, mas allá algunos se matan a besos y otros caminan apurando el paso por miedo.

Veamos ya son casi las cinco debería dejarme de joder y quitar de otra manera horas a mi desvelo, por ejemplo durmiendo...se me viene a la mente la ventana, quinto piso, cuantos escalones hacia la nada en departamentos de doce pisos en realidad.

Me decís mil cosas, me preguntas mil mas, basta.

No puedo con mi cerebro menos con el tuyo, callate y besame, es mas fácil agarrarte la camisa y perderme en tu olor mientras lucho con los botones, en realidad no es tuyo es copyrigth de Givenchy, me acuerdo de pronto de mi propio perfume...ese que recordas porque se pego en tu remera una semana pero no llevaste al lavadero hasta que yo volviera a tu casa.

En tu cocina, entre tus cosas pegadas las fotos de Julio, mas allá recortes de un equipo de Bosnia. (¿Quien carajo conoce un equipo de fútbol de Bosnia?¿Quien carajo construye grullas amarillas de papel y las guarda entre mis lágrimas y lo que vendrá?¿Quien piensa que los lideres y saboteadores tienen complices por eso no hay nada mas maravilloso que la palabra amigo?)

Al mal humor combatirlo con clavos, a la desesperanza con ganas, al silencio romperlo con palabras de las buenas o acaso de aquellas que valgan, sino, en boca cerrada no entran moscas.

Se ve la antorcha desde el quinto C, el viento ya no sopla mas, otra vez ...es imposible no tararearla mirando desde la ventana aunque de fondo suene Miranda, pero no es mi fondo musical.

Nunca mas baile en la calle girando de pura alegría nomas hasta el dia de hoy.

Me encierro en el ascensor, jaula mecánica necesaria si las hay, esperamos un taxi, quiero llegar a mi casa antes de las 6 y lo logro, si lo habré logrado que tengo tiempo de sobra para prender la note y esbozar unas palabras mientras llamo al sueño, que no tengas celular es toda una buena noticia para mi ansiedad por el momento.

Antorchas, puede ser, fuegos que empiezan, aun mas, tu cuerpo es buen imán y eso me alcanza, tu cuerpo tan lleno de pensamientos, que explotan por tus ojos en puros silencios, si supieras lo lindo que te ves mientras dormis, vos no sabes que me quede mirandote toda la noche esa noche...

Y escribo pensando que los que titilan son estrellas y los que no lo hacen puros planetas, ataraxia, ataraxia: una palabra nueva,tus manos garabateando en rojo mil remeras...un cactus, Julio otra vez, un quinto piso cerca y tan lejos...cierro los ojos, llueve en mi Córdoba, no esta bueno por caprichosa dormir sola,cierro los ojos, que amanezca de una buena vez.

Córdoba desde la ventana de un quinto A.  De madrugada, casi a las dos de  la mañana.

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.