jueves, 21 de mayo de 2009

Laberintos.



Es ilógico entrar en un laberinto solo para buscar con casi desesperación la salida. Un laberinto sirve para todo lo contrario; tiene una función especifica: hacer realidad el sueño de perdernos...(aunque más no sea unas horas, minutos...)pensar con casi desesperación que no existe la salida, que si o si va a tener que venir alguien a ayudarnos, sentarnos a esperar que la casualidad nos choque para sacarnos o salir por nosotros mismos de donde estamos: la acción.
Mientras me perdía casi con satisfacción y parecia sentirme enrededa, a lo lejos alguien grito...para salir nunca hay que ir al centro, cuanto más nos adentramos más perdidos estamos: me tape los oídos; por mi misma quería salir; por mi misma quería encontrar la salida y mientras la buscaba perderme más...
Quién sabe..quizás en lo más profundo del laberinto hay alguien tan perdido como yo...quizás no sea perdernos...sino encontrarnos: definitivamente encontrarnos.




PD: Me encanta está canción...no es solo mirar; es poder ver casi sin querer...es casi un puñetazo, un imprevisto...es eso que nos ocurre mientras por suerte no nos damos cuenta...

Te vi.

Te vi... juntabas margaritas del mantel
Ya se que te trate bastante mal,
no se si eras un angel o un rubi
O simplemente te vi.

Te vi, saliste entre la gente a saludar
Los astros se rieron otra vez, la llave de mandala se quebro
O simplemente te vi.

Todo lo que diga esta de mas,
las luces siempre encienden en el alma
y cuando me pierdo en la ciudad, vos ya sabes comprender
Es solo un rato no mas, tendria que llorar o salir a matar.
Te vi, te vi, te vi... yo no buscaba nadie y te vi.

Te vi... fumabas unos chinos en Madrid
Hay cosas que te ayudan a vivir
no hacias otra cosa que escribir
Y yo simplemente te vi.
Me fui... me voy, de vez en cuando a algun lugar
Ya se, no te hace gracia este pais...
Tenias un vestido y un amor...y yo simplemente te vi.

Todo lo que diga esta de mas,
las luces siempre encienden en el alma
y cuando me pierdo en la ciudad,
vos ya sabes comprender... es solo un rato no mas,
tendria que llorar o salir a matar...
Te vi, te vi, te vi... Yo no buscaba nadie y te vi.

Variaciones.

...Al oeste de Arkaham se alzan de pronto las colinas y hay valles de bosques profundos cuyos árboles jamás fueron tocados por un hacha...

El color que cayó del cielo.


Despuès de todo este tiempo sin vernos me preguntas que hice, donde estuve, como puedo con tanta soltura desaparecer como si nunca hubiera existido, como puedo dejarte esperando encontrarte a mi regreso...ese fue el riesgo siempre: no volver a encontrarte.
Me preguntas que hice; necesidad imperiosa, urgente...me sale casi decir que fui a dar un paseito por el infierno que pensaba tan sentador y encendido...que solo encontre las puertas cerradas, que cuando pude entrar no era como recordaba, quizás mi imaginación había sido mucho mejor...
Pero no te lo digo; no hace falta, jamás quizás pudieras entenderme: mejor...antes de lastimarte prefiero desangrarme entera por dentro yo.
Si sé que puedo vaciar mi alma de todos esos dolores que me ahogan por estos dias, dolores personales insalvables, dolores que aquejan a personas que amo, dolores que no puedo cambiar: la puta que no puedo...las soluciones están lejos de mí...no creo en los milagros pero los espero, los rezo, los pido y te lo cuento.

Te sentas en el piano; en estos meses sin vernos estudiaste hasta poder tocarla entera dos variaciones, necesitas, necesidad urgente, que las escuche; no puedo...a mitad se me estruja el corazón...como no conmoverme si me llenan, me apresan, me dejan sin aire y de pronto entiendo que me niego a amarte, me niego a extrañarte, a necesitarte y en realidad contra todo levanto muros, me equivoco a proposito, me desangro, me enfermo...


No seguis...te duele mi dolor aún sin entender. Me abrazas, y a pesar de haber mil besos colgando del techo no agarras ninguno...mi dolor te duele...y yo de golpe entiendo que te necesito, que no quiero perderte... no quiero.


Me abrazas más fuerte, me abrigas...entiendo y me desespero...estando de paseo por esta tierra, habiendo perdido el camino, desangrando ideas...recien entiendo que el cielo entero está entre tus brazos, recien entiendo, ese inmerecido cielo para mi que sos vos.



PD: Este post sería inentendible sin poner de fondo las variaciones Golberg de Bach por Glen Gould. Solo así puede leerse, solo así puede entenderse.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Lovercraft, Yngwie y Los Infernales de Güemes.

El frío todavía me quede entre la piel y los huesos. Amo el frío, lo disfruto.
La primera vez que supe de Lovercraft fue por un insistente grafitti en una esquina de mi ciudad, aunque no quisiera leerlo ahí estaba.
Alguna vez comprè una Sudestada en la que venía un artículo y mi curiosidad creció. Cuando conocí a Yngwie (quien quiere conocerlo debe buscarlo, no me animo a poner palabras para describirlo, casi intocable.) dedicaba su disco a aquel escritor que me perseguía pero que desconocía.
Aunque busque y busque no pude darme con un libro en particular, con un título en especial...ese era el libro que quería leer.
Hoy en un lugar más que significativo (Los Infernales de Güemes) alguien me regalo ese libro: El color que cayó del cielo de Howard Phillips Lovecraft casi una paradoja de nombres...lo abraze como quien abraza un tesoro. Ahí mismo con el alma calentita leí la nota preliminar de Elvio E. Gandolfo y mi alma se explayó más por poder compartirla.

Mientras volvía en un remis (los taxis en esta ciudad están negados) abrazaba mi libro (ahora en mis manos: mío) el frío me helaba el cuerpo, la sangre corría pesada casi coagulada, el fuego ardía, mi cabeza pensaba afiebrada no hay nada más disfrutable que los infiernos personales desatados por dentros compartidos, que los fuegos abrazadores a los que no hacemos más que seguirles tirando nafta para provocar más fuego...no hay nada más placentero que quemarse por fuera y por dentro.


Gracias.



martes, 19 de mayo de 2009

Amor.

Entre los libros que mi hermana dejo en mi casa antes de irse adoro un libro de poesía del año 1897; ahora ocupa un lugar al lado de mi cama. Anoche mientras lo hojeaba sin querer encuentro una poesía maravillosa de Germán Leguía y Martínez (peruano) con la que me identifico plenamente: eso quiero; ni más ni menos: Eso.




...Yo quiero un amor eterno
no una pasión transitoria
quiero un dolor del infierno
ó una dicha de la gloria;
placer ó dolor eterno.
Ni con mis besos te inflamas
ni con mis ansias te hieres
¡Nunca me ames; si así me amas!
¡Odiame, si así me quieres!
¡Nieve no, yo busco llamas!



Que vengas las llamas; las deseo que se adhieran a este fuego que soy yo, que soy yo por dentro...No tengo apuro amor, aquí te espero.

viernes, 8 de mayo de 2009

Córdoba.

"El peronismo será revolucionario o no será".
"El amor es una resistencia".

Grafittis callejeros en una calle de mi ciudad.


Mientras mi hermana se baña en el Mediterraneo, dos amigos partieron a Brasil y el finde pasado otros dos también partieron (pude comunicarme con ellos mientras estaban en Argentina: en un momento sentí que ellos se adentraban en un cuadro de Rousseu y yo quedaba en un mapa argentino tamaño Rivadavia cuando se perdió la comunicación).
Entonces mientras todos me dan la impresión de dar un salto hacia afuera yo más me aferro a mi ciudad a la cual casi puedo verla desde el aire, en su belleza, en su esplendor...
Desde las calles grises que me llevan a mi trabajo, en mi barrio que no adelanta nada con baches añejos y gente cansada sin zapatillas, desde la escuela que pase toda mi primaria conservando aún intactas sus banderas, desde la casa de mi maestra de primer grado con la que tomo mate todos los jueves tempranito, hasta el centro lleno de smog pero con la inmejorable Colón y General Paz, desde el chabacano Carlos Paz hasta la imperial Alta Gracia sin olvidarme de mi amada Capilla del Monte o mi Cruz del Eje donde encuentro nadando a esa niña que fui, desde la cañada hasta el Paseo de las Artes, mi cancha de Instituto hasta la Plaza donde todos los sábados mi hijo anda en bicicleta, desde el pabellón Brujas (está encantado) hasta algún bar de Nueva Córdoba, mi libreria de usados o El Ateneo cuando cae el sol.
Desde la parada del A7 hasta la Plaza San Martín, desde la casa china hasta el supermercado de la vuelta de mi casa.
Amo Córdoba, no con el sentimiento de cuarteto, del fernet o con el amor desde lo simple...la amo con la certeza de lo negra que puede ser, con la certeza de que algunas cosas no cambian, aún en esa pobreza que la embarga, en el caos o la desesperación.
La amo...con el sol de un domingo, con la alegría de un recital de Estelares por ahí, cuando llevo a mi hijo al jardín....la amo, está llena de música, de sol, está llena de aquello que me compone, de lo que soy...

La amo de una forma desmedida hasta movilizarme la sangre cuando alguien la ataca, cuando alguien se va...la amo con esa forma de amar las cosas perdidas de antemano, de esas luchas enguerradas por las causas perdidas...

La amo y casi me siento tinta de los grafittis que encuentro cuando vuelvo a mi casa pintados sobre Paso de los Andes que casi en un grito enuncian: El amor (carajo que es cierto) es una resistencia.


Córdoba de esta forma desmedida y casi ciega así te amo yo.

domingo, 3 de mayo de 2009

Ay...que gustito. (Raimundo Amador)

Ay que gustito pa mis orejas,
enterradito entre tus piernas
y tu me dices ay que te responda
y yo todavia no te escuchao a tu pregunta
ay no te oigo bien
porque ando sumergido entre tu miel, ay que bien.

Ay que gustito pa mis orejas,
enterradito entre tus piernas,
y tu me dices: ay que te responda
y yo todavia no te escuchao ay tu pregunta
lo más grande de esta noche es que es se hizo de día
si saliera el sol allí te veria.

Como un conejillo entre tus piernas
siguiendo tu senda,
buscando tu esencia
ay que gustito pa mis orejas.

Ay como un conejillo entre tus piernas bebiendo
tu esencia siguiendo tu senda,
ay que gustito pa mis orejas.

Ay que gustito pa mis orejas
enterraito entre tus piernas,
si soy agua, tu me llevas,
si soy parra, tu mi reja
el horizonte es un muro que me cabe
entre las cejas, que me cabe entre las cejas.


Hay canciones que nos gustan, otras nos conmueven, nos enojan, nos llenan de tristeza, de emoción, de recuerdos o con nada...está simplemente me lleno de ganas...de corazones, de alegría...es bueno descubrir buenas canciones, que aparezcan, poder apropiarse de ellas, hacerlas propias, incorporarlas; tararearlas...hoy me acompaño todo el día...me gusta...¿hace falta más?

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.