...Al oeste de Arkaham se alzan de pronto las colinas y hay valles de bosques profundos cuyos árboles jamás fueron tocados por un hacha...
El color que cayó del cielo.
Despuès de todo este tiempo sin vernos me preguntas que hice, donde estuve, como puedo con tanta soltura desaparecer como si nunca hubiera existido, como puedo dejarte esperando encontrarte a mi regreso...ese fue el riesgo siempre: no volver a encontrarte.
Me preguntas que hice; necesidad imperiosa, urgente...me sale casi decir que fui a dar un paseito por el infierno que pensaba tan sentador y encendido...que solo encontre las puertas cerradas, que cuando pude entrar no era como recordaba, quizás mi imaginación había sido mucho mejor...
Pero no te lo digo; no hace falta, jamás quizás pudieras entenderme: mejor...antes de lastimarte prefiero desangrarme entera por dentro yo.
Si sé que puedo vaciar mi alma de todos esos dolores que me ahogan por estos dias, dolores personales insalvables, dolores que aquejan a personas que amo, dolores que no puedo cambiar: la puta que no puedo...las soluciones están lejos de mí...no creo en los milagros pero los espero, los rezo, los pido y te lo cuento.
Te sentas en el piano; en estos meses sin vernos estudiaste hasta poder tocarla entera dos variaciones, necesitas, necesidad urgente, que las escuche; no puedo...a mitad se me estruja el corazón...como no conmoverme si me llenan, me apresan, me dejan sin aire y de pronto entiendo que me niego a amarte, me niego a extrañarte, a necesitarte y en realidad contra todo levanto muros, me equivoco a proposito, me desangro, me enfermo...
No seguis...te duele mi dolor aún sin entender. Me abrazas, y a pesar de haber mil besos colgando del techo no agarras ninguno...mi dolor te duele...y yo de golpe entiendo que te necesito, que no quiero perderte... no quiero.
Me abrazas más fuerte, me abrigas...entiendo y me desespero...estando de paseo por esta tierra, habiendo perdido el camino, desangrando ideas...recien entiendo que el cielo entero está entre tus brazos, recien entiendo, ese inmerecido cielo para mi que sos vos.
PD: Este post sería inentendible sin poner de fondo las variaciones Golberg de Bach por Glen Gould. Solo así puede leerse, solo así puede entenderse.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario