martes, 19 de mayo de 2009

Amor.

Entre los libros que mi hermana dejo en mi casa antes de irse adoro un libro de poesía del año 1897; ahora ocupa un lugar al lado de mi cama. Anoche mientras lo hojeaba sin querer encuentro una poesía maravillosa de Germán Leguía y Martínez (peruano) con la que me identifico plenamente: eso quiero; ni más ni menos: Eso.




...Yo quiero un amor eterno
no una pasión transitoria
quiero un dolor del infierno
ó una dicha de la gloria;
placer ó dolor eterno.
Ni con mis besos te inflamas
ni con mis ansias te hieres
¡Nunca me ames; si así me amas!
¡Odiame, si así me quieres!
¡Nieve no, yo busco llamas!



Que vengas las llamas; las deseo que se adhieran a este fuego que soy yo, que soy yo por dentro...No tengo apuro amor, aquí te espero.

2 comentarios:

CaboReyes! dijo...

Emmm lo puedo leer escuchando de fondo "Amor Salvaje" del Chaqueño Palavecino????

Noelia dijo...

Para prenderse fuego directamente...elección personal.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.