martes, 5 de septiembre de 2006

Julio Cortàzar


Ayer domingo mientras estaba en silencio y en soledad ( jugaba Belgrano y era la siesta), me acoste en mi cama, pero antes saque de mi biblioteca todos los libros, recortes y demàs de Julio para reelerlos y para buscar un texto que me estaba volviendo loca porque no sabìa de que libro era exactamente.
Conoci a Julio Cortàzar por casualidad, cuando era màs chica me encantaba pararme en una libreria que estaba en la galeria Gran Rex, libreria de libros usados, rarezas, etc se podia encontrar desde un libro del Baròn Biza hasta lo ùltimo de Coelho, o un busto de Belgrano o Mozart ( la libreria no està màs aviso) cuando me paraba siempre veìa un libro tapas rojas, con una tapa rota, y anotaciones varias adentro: Todos los fuegos el fuego, me salio $10 en ese entonces y creo que lo compre màs por saber quien lo habia leìdo, que habìa anotado y quizas el porque lo habìa vendido,creo que en ese momento no sabìa las ganas que tendria mi corazòn despuès de encontrar en mi vida a un Horacio Oliveira. Lo leì sin responder nada, me gusto y lo guarde. En una mudanza lo volvi a encontrar y ahì me empeze a enamorar, al tiempito compre Bestiario impresiòn colombiana en una feria del libro, hasta ese entonces desconocia totalmente Rayuela.
Al poco tiempo de casarme quede embarazada y por el reposo necesitaba leer, leer todo, leer algo, a mi hermana le prestan Rayuela, me lo presta, lo empiezo a leer con toda intensidad, mientras desayuno, mientras tejo, en mi cama, en el hospital, mientras lloro, terminarlo fue como terminar un duelo, y al mismo tiempo volver a respirar, solo yo le sè el significado, no era mio y lo devolvì. Al tiempo para mì cumpleaños, me lo regalan, volvia a mì, era mìo, lo redevore en una semana y escribi en sus margenes todo lo que me producia. Ahì empezo mi amor incondicional, entendible, infinito.
Una alumna me trae de regalo una nota de la revista Viva: Julio Cortàzar, en el paraiso de su infancia - se la traigo porque es el mismo hombre que tiene pegado en su agenda y que el otro dìa nos conto un cuento.
Mi viejo arranca de las revistas del consultorio del dentista: Al maestro con cariño- Julio Cortàzar.
La Voz publica Julio en Paris, Cortàzar era un loco lindo y Cortàzar en el paìs de los svear todas notas de los años 90- 94 y 96, gracias por los que hicieran que llegaran a mis manos.
Rescate de un collage escolar la revista First: Cortàzar un calido amigo lejano.
Y a mi colecciòn agrege: 62/modelo para armar, Cuentos completos 1-2 y 3.
A principio de año me regalaron el libro de la Naciòn: Compromiso y fantasia, y lo ùltimo fue video y libro de la revista Ñ.
Actualmente y gracias a Internet baje un montòn de fotos y gracias a Emule baje textos leidos por el.
Naciò en Bruselas un 26 de agosto de 1914, ojos verdes y de piel muy blanca, creciò en Banfield y viviò en Paris, fallecio un 12 de febrero de 1984.

"- Nunca nos quisimos-le dijo besàndola en el pelo.
-No hables por mì-dijo La Maga, cerrando los ojos-.
Vos no podès saber si yo te quiero o no. Ni siquiera eso podès saber"
Rayuela (cap.20)

"Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico."(Rayuela,Capitulo 1)

"Y por qué no, por qué no habría de buscar a la Maga, tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y oliva que flota sobre el río me dejaba distinguir sus formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, nos ibamos por ahí a la caza de sombras, a comer papas fritas al Faubourg St. Denis, a besarnos junto a las barcazas del canal Saint Martin (...) ¿Por qué no habría de amar a la Maga?” ( Rayuela , Julio Cortázar, 1963)

Y aquì las cartas: ( escritas a la verdadera maga)

"Querida Edith: No sé si se acuerda todavía del largo, flaco, feo y aburrido compañero que usted aceptó para pasear muchas veces por París, para ir a escuchar Bach a la Sala del Conservatorio, para ver un eclipse de luna en el parvis de Notre Dame, para botar al Sena un barquito de papel, para prestarle un pulóver verde (que todavía guarda su perfume, aunque los sentidos no lo perciban). Yo soy otra vez ése, el hombre que le dijo, al despedirse de usted delante del Flore, que volvería a París en dos años. Voy a volver antes, estaré allí en noviembre. ( ... ) Pienso en el gusto de volverla a encontrar, y al mismo tiempo tengo un poco de miedo de que usted esté ya muy cambiada, ( ... ) de que no le divierta la posibilidad de verme. ( ... ) Por eso le pido desde ahora y se lo pido por escrito porque me es más fácil ( ... ) que si usted está ya en un orden satisfactorio de cosas, si no necesita este pedazo de pasado que soy yo, me lo diga sin rodeos. ( ... ) Sería mucho peor disimular un aburrimiento. ( ... ) Me gustaría que siga siendo brusca, complicada, irónica, entusiasta, y que un día yo pueda prestarle otro pulóver." Julio Cortázar, 1963)

En otra, escrita en París el 17 de diciembre de 1964, le habla a la Maga (que vive otra vez en Buenos Aires), de lo que ha hecho: "Volví ayer de Londres, donde pasé diez días, y me di cuenta de que el año se acaba dentro de muy poco, y que me gustaría que recibieras estas líneas. ( ... ) Como no contestaste a mi última, en realidad no había nada que contestar, de modo que no es un reproche ni mucho menos. ( ... ) Quiero solamente preguntar cómo estás cómo sigue tu madre, y qué estás haciendo". La carta es larga también y termina: "Si un día tienes ganas, mándame dos líneas. No te digo lo que te deseo porque ya lo sabes. Ojalá estés bien, ojalá todo salga como tú quieres. Un abrazo de Julio".


"El decía que por el azar nos volveríamos a encontrar. Nos cruzamos en una Feria del Libro de Francfort. Y luego, un día en el metro londinense me lo encontré en el mismo vagón. Ya estaba con otra mujer, muy joven, llena de anillos de plata en los dedos, pero igual se sentó a mi lado y me preguntó de dónde venía. "De mi trabajo", le dije orgullosa. El me respondió: "¿No crees que este encuentro tiene algún sentido?" Y pidió que nos viésemos al día siguiente. Pero me había lastimado mucho, y yo ya no creía en la casualidad. Así que al llegar a la estación Picadilly le dije: "Me voy", y me bajé. Nunca imaginé que las próximas noticias que tendría de él serían las de su muerte, en 1984."
" Los ìdolos infunden respeto, admiraciòn, cariño y por supuesto grandes envidias; Cortàzar inspiraba todos esos sentimientos como muy pocos escritores, pero inspiraba ademàs otro menos frecuente: la devociòn" Gabriel Garcìa Màrquez.


Texto leìdo por Julio Cortàzar.

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10 comentarios:

ignatiusmismo dijo...

Uf, Cortázar: es leer algo suyo y se me pone el vello de punta. Saludos y felicidades.

El Bartender dijo...

Me saco el sombrero.
Siempre es bueno encontrar otra persona perdida por Cortázar, así no me siento el único.

el gato utópico dijo...

Maga, sabés que leí Rayuela hace ya muchos años pero cuando me fui de Uruguay, entre los tesoros que tuve que dejar, quedaron todos mis libros. Hoy, después de leer esta maravilla que escribiste me acabo de proponer ir hasta la librería más cercana y regalarme Rayuela. Un beso grandote.

LOLA dijo...

Compraré Rayuela en la feria del
libro, me diste ganas de releerlo. Lo presté hace tiempo, hay libros que sirven para agrandar la biblioteca...de los amigos!(ya olvidé quién lo tiene, esto de los años... sólo sé que me faltan como 10 libros y alguien se quedó con alguna de mis revistas Ñ)
Un abrazo! que bueno lo de tu resfrío!!(el mío todavía no se ha ido)

Noelia dijo...

ignatiusmismo: Leer Cortàzar es ùnico y si..sabe poner el vello de punta.

Bartender: Creo que somos muchos y de a poco nos vamos encontrando.

El gato: Si tuviera que irme hacia algùn lado entenderia el dolor de dejar mis libros. Me alegra que te haya gustado y que te haya dado ganas de releerlo, espero que me digas que sentiste al leerlo nuevamente.

Lola: Que ganas de ir a la feria! yo ahora estoy en busca de alguno que me falte de Julio. Cuando uno presta libros corre ese riesgo, y que bronca da darse cuenta despuès que no estèn en nuestra biblioteca sino en la ajena.
De acà te mando la mejor onda, curate pronto!
besos

Gaby dijo...

...llegar a Rayuela, es nunca más dejarlo en un rincón...POr lo menos eso me pasó a mí.Vuelvo a él cada tanto.Besos

Rafa dijo...

Algún día leeré todo...

Noelia dijo...

Gaby: Yo lo tengo en mi mesita de luz, y cuando puedo repaso frases, capitulos-

Besos.

Rafa: Ojala lo leas todo, a mi me gustaria leer màs.

kasandra dijo...

Recordarme de Rayuela y la Maga y Oliveira, me ha hecho hacer algo que no tenía pensado.

Ju dijo...

"(...) Hay rios metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando el el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mi, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo. Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la Maga que me juzga sin saberlo. Ah, dejame entrar, dejame ver algún día como ven tus ojos"


Quién no se enamoró de nuevo leyendo Rayuela, quién no deseó al menos por un momento ser la Maga... ver como ven sus ojos...

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.