miércoles, 18 de octubre de 2006

Cupido, ese enano pretencioso

Lo que sigue a continuaciòn es un texto que tome prestado del blog de Alejandro (blog que me gusta leer y me hace sonreir ) http://mododitesta.wordpress.com . ¡Gracias por dejarme publicarlo en mi blog! -no creo que vuelva antes de las 7..)
Tenìa una idea cierta de lo que pensaba de Cupido hasta que lo leì y me di cuenta las veces que habìa tenido esta sensaciòn sobre el susodicho cuando el amor me dolia, esa sensaciòn que a veces nos deja sin palabras.


"...Me lo crucé varias veces pero corro rápido, apenas lo veía aparecer con ese vuelito rasante que sólo él y las gallinas tienen, me escapaba como un gato. Sí, él tiraba por si acaso uno que otro flechazo, pero ya se sabe: es bizco, así que no era muy difícil escaparle. Siempre intuí que además de bizco vive en pedo y no selecciona bien sus blancos, es como si a desgano cumpliera horarios de un laburo que no le gusta: cumple y tira flechazos, para eso le deben pagar, alguien tiene que hacer el trabajo sucio y le tocó al enano. La primera vez que me dio en serio (no con esas flechas de salva que usa a veces), recuerdo, fue en el medio del pecho, como en esos viejos westerns en los que a un vaquero le perforan el pecho sobre su caballo y cae como una bolsa de papas; ruidoso, seco, ni mú, dije… un gran flechazo, hay que reconocerle al enano. Viví con la herida varios años hasta que cicatrizó. Desde entonces no es que le tuviera miedo, pero, si se quiere, lo respetaba, prefería evitarlo, casi que lo olfateaba y como esos ñúes del Discovery channel, tomaba distancia al trotecito. No es mala la analogía; Los ñues saben que el encuentro con el predador es inevitable, que en algún momento se va a dar y por eso viven alertas, se la pasan olfateando el aire a ver si perciben la cercanía del león y ante la menor posibilidad, se alejan, la distancia siempre da ventaja. Y en eso andaba, al trote, olfateando alerta y bueno, el enano será bizco, borracho y desganado, pero , un día, sin que me diera cuenta, me lo topé de frente, a dos o tres metros no más y ya me estaba apuntando. No llegué a decir nada, era al vicio. Recuerdo, sí, que estaba más borracho que de costumbre, pero nada más, apenas el “zunnnngggg” del arquito ese y ya. Cuando abrí los ojos estaba ensartado.Nunca se lo voy a perdonar. Claro, la herida va a cicatrizar, pero, cómo duele, carajo. Enano de mierda. "

6 comentarios:

Rafa dijo...

...enano conchesumáquina !!!

LOLA dijo...

A ese enano creo que lo vieron en estos días...
Que descanses!

Anónimo dijo...

Noeeeee, son las 7!!!

Noelia dijo...

Rafa: Que bueno que està de acuerdo...¿Lo ves seguido?

Lola: Epa, anda disparando flechas?

Gracias, igualmente.


Ale: Te dije que no iba a volver..vos dijiste que no te importaba...

Anónimo dijo...

Mentí, mentíííí

Noelia dijo...

Ale: me quedo con la primer respuesta... Ja

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.