miércoles, 22 de noviembre de 2006

Para los valientes y sus amores...(los cobardes no tienen grandes amores...)



Escogí la pintura: me era
mas necesaria que la comida.

El arte me parece ser
sobre todo un estado del alma.
Marc Chagall


Chagall identifica el vuelo con el amor, etéreo. ¿Acaso se equivocaba? Creo que todos cuando estamos enamorados disfrutamos de una ligereza y una sensación de inexistencia. Es extraño verlos volar en el cuadro y no querer acompañarles con tu amor - si lo tienes. Daban ganas de gritar, ¡Esperame yo acudiré a volar! - aunque ellos quisieran estar solos, ¿no?.



Corre rápido y observa la pintura de Chagall, por cierto, no vayas sin tu amor.



Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.

Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.

Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir

Silvio Rodriguez - Oleo de una mujer con sombrero

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.