Si hay algo sobre lo que me gusta leer o escribir es sobre los besos...los besos me parecen maravillosos, uno puede saber tanto a travès de ellos, cosas que algunos ni pueden imaginar, cada beso tiene un significado, una forma, y millones de libros hablan sobre estos. No es que crea que por leer mucho uno puede dar besos excelentes, eso se obtiene con la pràctica, en esa zona lo teòrico no vale de nada...Mi primer beso es inolvidable pero creo que fue el peor que di y recibi, una sola vez por un beso casi me desmaye, muchos besos sirvieron de anuncio del final, lo màs tristes son aquellos que nunca dì y me quemaron los labios, aquellos besos que me dan muchisima sed, los mejores son los que recibo y doy ahora...porque tienen el mejor condimento: el amor.
El texto que sigue me lo envio un dìa Gabriel ,la verdad desde aqui te doy las gracias por permitirme leerlo, creo que ya te dije cuanto me gusto...no queria postearlo hasta no estar del humor que requiere...volvi a hablar de besos, eso quiere decir que estoy como me gusta estar: requetebien..... !
Enjoy the silence...
Te lo cuento porque si bien fuiste vos -siempre vos y más que nunca vos- se diría que no estuviste y todo lo podemos llegar a considerar un capricho, menos del destino que de mi propia voluntad, de las pulsiones que nos llevan a lo que por fin terminó pasando. Las excusas no fueron más que eso, realmente nunca supe cuál fue el origen. Nos dejamos llevar, como siempre, por las palabras y las trivialidades y las informalidades, las cosas y los temas de todos los días. Nos encaminamos hacia la puerta, la abrí para salir, seguimos estirando la charla que es lo mismo que estirar el momento. No parabas de hablar, o al menos las pausas no eran lo suficientemente largas como para que en la vorágine tuviera lugar un ínfimo gesto de stop, de acá estoy. A la vez sabía que todo TODO dependía de mí. Ahora pienso que si me hubiera concentrado lo habría podido lograr. Pero no; decidí tomar el mando, que para algo estábamos los dos en mi propio escenario, en ese pasillo junto a la puerta, en el picaporte en mi mano derecha, en tu brazo en mi mano izquierda, en tus conceptos casi finales, de despedida transitoria... En un momento -mágico- decidí bajarme del carroussel y comencé a disfrutar de tu inercia de palabras y gestos mientras, quieto y en silencio, me caía en tu boca. Despacio, casi susurrando, comencé a decirte "hey... hey..." mientras mi presión en tu brazo aumentaba imperceptibles miligramos, mientras me acercaba cada vez más decidido a tu rostro y al microcosmos de tu perfume y tu pelo suelto. De repente congelaste tus palabras, me miraste sorprendida (no tanto) y confusa. Primero a los ojos. No encontraste mi mirada, que ya estaba perdida en tus labios, y quisiste leer mis mudos "hey..." Yo solo te llamaba callado, anhelante. Tu silencio y tus ojos que alternaban entre mi boca entreabierta y mis vista perdida en todo tu ser, en mi mano izquierda rodeando tu nuca, despacio, dejándome enredar en esa cabellera oscura, suave y torrencial, Ya no había escapatoria para ninguno, en mi mano derecha entornando de nuevo la puerta para que lo ajeno de la calle sea aún más afuera que el aquí adentro repentino universo limitado a vos y yo, a tu aliento por fin tan cerca, al temblor de mi pera, al brillo intenso de tus mejillas, a las pupilas dilatadas queriendo abarcarlo todo, comprenderlo todo, abrirse a todo, bienvenir lo nuevo y lo imprevisible? a la respiración entrecortada, temerosa de romper el encanto, al latir pesado y decidido de dos corazones casi detenidos, la sangre fluyendo rauda, despertando viejos mecanismos olvidados, desperezando aletargados instintos, llenando viejas cavidades en desuso.
Un beso tibio, húmedo, largo, desacostumbrado, graciosamente extraño, largamente reservado, lento, suave, tierno, delicioso, dulce, joven, maduro, a punto, a tientas, de a pasos cortos para no enredarnos, alejándonos de la puerta para refugiarnos tras la pared del pasillo, lejos del blanco incandescente de la calle, dentro del ardiente refugio de tu cuerpo pegado al mío, fundido en mí, abarcado por mí... deseado, soñado, memorizado centímetro a centímetro a fuerza de mirarte y mirarte y desearte y desearte.
Cinema Paradiso
8 comentarios:
Para mí los besos no son sólo el preámbulo, más bien fijan el destino. Todo comienza y termina en un beso.
Mi primer beso, lo recuerdo como si me lo hubieran dado hace un instante. Fue absolutamente mágico, húmedo y torpe, lento y ansioso. Fue la inaugiración en mis sentidos del primer atisbo del deseo. Fue sólo un beso y sólo besos siguieron, pero se convirtieron en el paradigma de futuros besos.
Iguales o mejores, no puedo dar ni recibir otros.
Muy lindo el texto de Gaby
MUY BUENO EL VIDEO DE YOU TUBE!! ME ENCANTO!!!
Alex: me encanto todo lo que escribiste, y sobre todo es tan cierto lo del preambulo, son como el timòn, si hay buenos besos, entonces vamos bien, los màs tristes son los que se dan de despedida, los ùltimos, esos si que duelen...
Jesy: gracias..! y gracias por pasar..!
Que lindos los besos! Hace cuanto que no me dan uno de esos que te hacen cosquillas!
El texto de Gaby es fantastico.
El video es muy lindo, pero la musica siempre fue caracterizada como una de las mas tristes que hay. A mi me pone mal, te juro. Encima que ando con las emociones a flor de piel.
Seguía pasando por el blog, Maga, pero no me permitía dejar comentarios, no sé porqué.
Bueno, te mando un beso grande.
Me hizo acodar de la estatuilla que esta en el comedor "los amantes" que le regalaon a mi abuela cuando se casó 70? 80 años? no sé, ella con vestido enorme sentada y él sentado a su lado absorbido por ese vestido a punto de darle el beso... tantos años dan ganas de cortar la estatuilla y hacer que se den el beso de una vez pobrecitos!
Flor: Los mejores besos son los que vienen sin que una los espere o los busque...me encanta esa canciòn aunque es cierto que hace un agujerito en el alma, pero de todas formas espero que no te pongas triste...arriba el animo...
Habia vedado los comentarios, hace poco volvi a colocarlos... gracias por no olvidarte de mì...
otro beso grande.
Caboreyes!: gracias por la visita... o se hubiera molestado...la estatuilla que ud. tiene me hace acordar de una que tiene mi vieja: un mosquetero leyendo y la dama escuchando...a veces dan ganas de acercarlos, pero tambièn quiero creer que de noche ellos se llenan de besos, cuando nosotros no los vemos...
Hay otro cosquilleo del que quiero hablar, si me permiten, y es ese que siento cada vez (pocas, dos o tres) que veo que alguien "publica" mis cosas. Me pasó la primera vez con Ang (www.hoysoyveneno.blogspot.com) que puso "Llorar" en su blog luego que ganara el segundo premio de narrativa en un concurso de Córdoba. Me pasó también con Ross cuando puso "Asilo en tu corazón" en el post "Canciones con historia". Ahora me vuelve a pasar con esto que solo te lo pasé aquella vez dada tu predilección por el tema y se te ocurrió subirlo porque se ve que te gustó. Me siento super honrado, qué querés que te diga? Agradecidísimo!
Solo agregar que se trató de un sueño y que lo poco que pude poner en palabras no le hace ni cosquillas en el dedito meñique del pie a lo que fue el sueño, a lo que sentí en ese sueño. Ahí fue cuando me di cuenta que la morocha en cuestión me estaba pegando maaaaall :P
Pero nunca me dio bola :( así que... fue :( buaaaa
Gaby: que bueno que te dio ese cosquilleo...ya sabes cuanto me gusto ese texto...
De nada!
Seguro que esa morocha no sabe lo que se perdio, no te preocupes este mundo està lleno de morochas que aprecian lo bueno y que estàn dispuestas a materializar sueños...
besos
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