viernes, 9 de marzo de 2007

Felicidad...

Lo que màs embellece al desierto - Dijo el Principito - es el pozo que oculta en algùn sitio...Saint Exupery.


Puedo decir con total certeza que llego al dìa viernes con una sonrisa de lado a lado en mi cara y en mi corazòn...me siento tan plena y tan feliz; que mis alas me mantienen a no sè cuantos centimentros del piso.
Trabajo en un lugar en donde me siento comoda, contenta y libre. Mis alumnos son màs que cariñosos, sus ganas de aprender me conmueven, se superan dìa a dìa; me siento casi como una gallina con sus pollitos. En mi casa tengo a los dos hombre màs maravillosos y amados de mi mundo. Esta semana me llamaron todos mis amigos para preguntarme por mi comienzo de clases y ayer para saludarme por el dìa de la mujer. Y hoy para completar mi dìa me dieron la llave de la biblioteca, me sentì una pirata con su cofre del tesoro; traje para leer: Cien años de soledad (no llegue a dejarlo sobre la mesa; mi esposo se lo està devorando), cuentos clasificados; Arte otro nombre de la revelaciòn y los cuentos completos de E. A. Poe; creo que nadie que me veìa camino a mi casa podìa entender mi sonrisa; ademàs de traer unas rosas en la mano.
Otra cosa màgica que me paso hoy es poder encontrar un libro de poesìas completas de J. Gelman, poeta excepcional si los hay; hace un tiempito un amigo que està lejos me lo recomendo pero no habìa encontrado material; y hoy rebuscando otras cosas allì estaba. Mientras escribo mi hijo juega a los autitos en mis piernas y mi esposo lee con tanta concentraciòn que me hace cosquillas el alma... soy feliz; completamente feliz...pido por todos aquellos que esperan la felicidad, que la buscan y desesperan... pido que la felicidad sea un tesoro que todos tengamos la dicha de descubrir.



OPINIONES

Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose
los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.




ORACIÓN

Habítame, penétrame.
Sea tu sangre una como mi sangre.
Tu boca entre a mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar.
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.

Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos



POCO SE SABE

Yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos



Fàbula...



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Como decía la maestra de mi hijo "Parezco Mamá Oca y sus patitos", todos por detrás tuyo y hablándote al mismo tiempo. Si, me imagino que no es fácil, pero se ve que amás tu profesión. Besos . Beacriz

Anónimo dijo...

Noe: Que bueno saber que encontraste el libro de Gelman; por mi parte ando en la busqueda del que me recomendaste. Ojala guardes todavia en algùn rincòn de la casa el de Caloi.

Saludos desde la regiòn austral; nos encontramos.

Mundo Yao Ming dijo...

la verdad yotambvien llegue con uyna felicidad que me comí un postrecito sandy.

CaboReyes! dijo...

Estamos arriba eh? Y QUE SE MANTENGA!

Noelia dijo...

Beacriz: es asì de verdad; se pueden llegar a escuchar 30 voces juntas...amo ser maestra..sì señora...

besos.

Amigo: Cuando encontre el libro me acorde sin dudarlo de vos...gracias por recomendarmelo..el de Caloi por supuesto que sigue en mi casa y ahì se queda...

Besos enormes.



MundoYaoMing: Que rico..!ahora una duda de chocolate o dulce de leche?


Caboreyes!: Si la verdad estamos ahì...y espero seguir ahì...

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.