viernes, 20 de abril de 2007

En blanco y negro.

Poema, de Último round (Julio Cortàzar)

" Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y
cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas
precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese
pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre en
una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío. "




Cortázar fue cómplice.

Los cigarrillos se sucedieron unos a otros. Las sabanas olían a humo. Eso estaba bien. Desnudos jugaban a leer, mirándose de reojo, o tal vez no. Sin embargo, siempre pendientes. Del cuerpo que escupía aromas, los aromas que pedían besos, y estos que arrastraban futuras caricias en deslices exquisitos.

El espacio mediaba entre los dos. EL boca arriba leía a Cortázar, el libro polvoriento lo hacia estornudar. Ella, boca abajo, en un silencioso pero voraz arqueo de espaldas leía, también a Cortázar.

Quien sabe si fue Cortázar, o el arco en la espalda, o un momento desprevenido en el que el despego la mirada de las letras y se centro en ella. Quien sabe.

Besos mariposas se posaron en un ir y venir en su espalda, en el arco exquisito que esa inmensidad, planicie sinfín. Cerrando los ojos ella apoyo su cara a sus manos cercanas, cerrando un poco el libro, pensando pobre Cortázar o tal vez, el lo hubiese querido así.

Se enredaron por segunda vez en la noche, llegaron al éxtasis y en los latidos apresurados se vislumbro el presente. El presente de ellos dos, cómplices, en la noche en la cual el placer venció a las letras.





5 comentarios:

Alex dijo...

cómo me gusta Cortázar

Carlos Leiro dijo...

bellisima poesiaaaaaaa!!!!!!

Anónimo dijo...

Estoy saludándote desde un nuevo blog, donde además tengo un álbum fotográfico, varias las he tomado yo, y otras mis primos puesto que parte de mi familia vive en la Patagonia.

Por supuesto que a los otros los actualizo regularmente.


Besos!
Charly W. K.

Noelia dijo...

Alex: Coincidencia...yo lo amo.


Carlos Leiro: Maravillosa.!.


Charly Karl: Saludos retribuidos.

Jake dijo...

:) epa!
entro a saludar y me encuentro con semejante texto...
uhmmm
es para releer

ahí voy.
dejo un saludo

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.