martes, 10 de julio de 2007

Nieve en Còrdoba.

Aunque suene increíble, en este lado del mundo, en mi amada Córdoba Capital amaneció nevando.
Mi hermana mayor me despertó a las 8 de la mañana con la noticia y cuando abrí la ventana ahí estaba, ese blanco milagro que solo pude ver en mi viaje de estudios (allá en Bariloche por el 94) .
Ahí estaba cayendo en copos desde el cielo y dejando blanco todo lo que estaba quieto. Por supuesto que me levante y agarrando filmadora, teléfono saque miles de fotos, mi bebé lo observo en un principio por la ventana pero cuando vio al padre hacer el muñeco de nieve ya no hubo forma de retenerlo y con todos los abrigos (guante, gorro, bufanda, campera, botitas, etc, etc) salió a jugar al patio.

Este frío maravilloso es ideal para que uno caliente por dentro el alma, el espíritu, el corazón. Es ideal para mimar, besar, abrazar y estar lo más posible junto a alguien, es ideal para compartir caminatas, conversaciones junto a lo que haya sea hogar, estufa, calefactor o esas de dos velas.
Es ideal para armar las vías y el trencito corra hasta marearse, ver dibujitos, pintar libros de figuras, comer caramelos, jugar con la estación de servicio y los autitos, cantar Barney y jugar a las escondidas en el comedor.

Es ideal para dibujar, pintar, leer libros sentados en el mejor sillón, con las mejores medias de lana que mi mamá me pudo tejer.
Es ideal para darse las manos con guantes, abrazarse fuerte bajo la misma campera y suspirar.
Es ideal para ponerse esos abrigos bien gruesos, comprarse una boina, acostarse con muchas ganas bajo toneladas de colchas, dibujar en los vidrios empañados corazones o escribir nombres, tomarse litros de café con leche, chocolate caliente, submarinos, comer churros o medialunas, darse esas duchas calientes, eternas que aflojan hasta el músculo màs resentido.

Es ideal para armar rompecabezas, mirar películas viejas comiendo pururu, y en el medio dar esos besos que quitan todo el hielo o el frío que pueda haber a nuestro alrededor, esos besos que por si solo contienen el fuego que uno necesita para calentar la sangre y todos los sentidos.
Me encanta el invierno...¿acaso no se nota?



Invierno

Llueve afuera, llueve ademàs,
està desierta la ciudad.

Mientras tú y yo nos refugiamos en la eternidad
No siento frío cerca de ti
Dentro de mí brilla el sol.

Se cae el cielo y que más da
Tenemos nuestro mundo
El día sigue siendo azul
Si estamos juntos
No importa nada mas
que aquì jamás será invierno
Invierno

Tanto ruido, tanta soledad
gente que corre sin parar
Tras la puerta ese universo de infinita paz
Necesito la calma que tú me das.

Se cae el cielo y que más da
Tenemos nuestro mundo
El día sigue siendo azul
Si estamos juntos
No importa nada más que lo que tú me das
Nubes viento miedo lluvia
Noches grises ni una luna otro invierno de oscuridad
Tú me besas tú me curas
tu calor y tu ternura no lo dejan entrar.
Invierno
Invierno
Invierno

Se cae el cielo y que más da
Tenemos nuestro mundo
El día sigue siendo azul
Si estamos juntos
No importa nada más

que aquì jamás será invierno.

Se cae el cielo y que más da
El día sigue siendo azul
Se cae el cielo y que más da
Tenemos nuestro mundo


Invierno - Reik

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nena: Que el invierno no sea tan frìo para los que estamos faltos de abrazos.
¿Nos encontramos para el chocolate con churros?

Noelia dijo...

Nene: Dudo que estes falto de abrazos...

La pròxima que sea chocolate.

Besos.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.