miércoles, 6 de febrero de 2008

Pequeña Conversación Ardida II.

El solo toma cerveza holandesa, rubía, bien fría y justo al kioskero de la esquina se le acabo el stock (Le gusta también el whisky ese no es secreto para nadie).
Le cuenta como si fuera una gran hazaña, mientras ya va por el cuarto cigarillo (Malboro, no fuma otra marca), que perdió toda la mañana buscandola en los super de la zona, no toma otra; así es de determinante. Le gusta desayunar en el barcito de la esquina café con leche y dos medialunas.
Da solamente dos vueltas de llave a la puerta de su dpto sabiendo que con tres queda cerrada (quizas a veces ni siquiera la cierra).
Siempre inestable y con el alma rota por los desencuentros que el mismo proporciona. Le gusta vivir en el caos en un minimo PH que al abrir la ventana del balcón da a la Usina; es inspirador, dice.
Ella no quiere perderse detalles: completan el cuadro pilas de libros por todos lados (no me gustan las repisas ni las bibliotecas...) un colchón tirado en el piso con las sábanas todas revueltas (supone que tampoco las camas son de su gusto personal) el gato durmiendo en la silla ronroneando, una mesa y algunas sillas (no tiene televisor tampoco Internet-casi un cavernicola para algunos-) si un equipo de música enorme.


Le gusta viajar (es capaz de agarrar mañana una mochila y no dar noticias por días para el ataque de su vieja que llama a medio mundo) , el cine a rabiar, el tango (desde hace siglos...).


Para mí va a ser siempre así", dice él. "Las cosas que más me han interesado en la vida son: el arte, las mujeres y las grandes ligas deportivas. El mundial de handball,de voley, el Tour de France, Moto GP...
Después, sí, los libros, las películas, las canciones (sus cantantes preferidos son: Floreal Ruiz, Andrés Calamaro, Homero Expósito, Bob Dylan, Sandro, Neil Young)
(No agregaba en la lista que molestarla particularmente también era su mayor entretenimiento, que sea hijo de maestra le supone un nexo inquebrantable con ella...).
Le gusta sentarse mirando a la ventana (vive en un 5to piso) (es capaz de pedir cambio de asiento y todo) le gusta compartir el silencio intenso:

- ¿Aceptas jugar?
- Me dan miedo los juegos ahora.
- No me importa eso: ¿aceptas jugar?. Nos conocemos mucho, sería un buen juego. ¿Quién sabe donde nos encuentra la casilla de salida esta vez?.
- Le tengo miedo a los juegos. Ya recorrimos ese camino una vez. Y si no nos matamos fue casualidad.
- Ahora los dos tenemos más para ganar que perder. Dejariamos de correr para detenernos por una vez. Al menos yo dejaría de correrte y vos dejarías de escaparte. Me lo debes...
(Ella no respondio, cerro los ojos sabiendo que el la había besado muchas veces maravillosamente bien y pudo escuchar con toda claridad cuando el tiro los dados dando por iniciado el juego...una vez más...).

2 comentarios:

Uninvited dijo...

uy uy uy...

Noelia dijo...

Que lindo saberlo de visita! lleve tranquilo pero deje dire para visitarlo....


Besos. Y vuelva se lo extraña.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.