Este año ha sido un revuelto de cosas por todos lados y de todas maneras, mi desesperación por desangrarme, incendiarme, sentir, asegurarme que era cierto, mentirme a mi misma, creer en espejismos, convencerme a mi misma que era el amor cuando no era así, asegurarme que estaba bien y tratar de creerlo a la vez.
Hace algún tiempo me detuve a mitad de camino, observe a mi alrededor y decidi hacer las cosas como realmente debía hacerlas: para mis lios judiciales: mi abogada, para mi espiritu un montón de rezos y para mi cabeza (en lo posible si todavia hay posibilidades) mi psicologo, para tomar aire volví a mi Capilla del Monte con mi hijo a renacer, para ayudar a las buenas estrellas muchos deseos, para desahojarme lloré y tire, devolví todo aquello que debía, tenía que vaciarme - así me sentía terriblemente vacía, sin colores o emociones, robotizada, apagada, extingida- para poder volver a llenarme.
Me detuve, me encerre, me envolvi, me palpe, me perdone, me valore, me ame más para poder empezar a caminar otra vez y eso hize (eso sí con mis amados zapatos nuevos...) comprobe que mi corazón estaba entero, raspado eso como mis rodillas de tanto caerme y tratar de trepar de mis pozos y pude sonreir, me sentí aliviada porque había esperanza - algo que Pandora dejo al final de la caja- y volví a caminar , a correr, a cantar, a creer.
Desde hace un tiempo para acá empeze otra etapa en mi vida, pero sin cortar u olvidar lo anterior, continuando pero mejor... No me saco nada de lo vivido, los recuerdos todos van a estar ahí y formar parte de mi, si pudieran saber cuanto he aprendido, como valoro esos remolinos, las tormentas, los terremotos, cuanto he crecido; no en centimetros, si en sabiduria, he sido una esponja de todo aquello que pude aprender, cuanto me sirven mis errores para no repetirlos, para no volver a equivocar caminos, para no tirar flechas a ningun lado o pensar que me desangro de pura exagerada...
Desde hace un tiempo duermo en paz, descanso, no temo, miro el sol que me da de lleno en la cara, me rio con ganas y me empapo de lluvia de igual manera...disfruto lo bueno, aguanto lo malo y ruego que pase, me pongo anteojos para mirar mejor, sigo siendo yo; siempre voy a ser terriblemente y por suerte yo...
Vaya este post dedicado al tiempo, los errores, las ganas, el cariño, el aprendizaje, los km andados a todas esas personas que me ayudaron a crecer de cualquier manera - de la buena o la mala- para los recuerdos de todos los colores y gamas; a la lluvia, el sol, la música, los enojos, el camino que transito, mi corazón, vaya este post por todo, por las inumerables cosas que se le ocurran a quien lea este post...la vida es buena...muy buena, yo lo sé y eso es todo. (El secreto es darse cuenta...)