"¡ Acabo de mirar oh vida en tus ojos! oro he visto relucir en tus ojos nocturnos y ante esa voluptuosidad han cesado los latidos de mi corazón"....Estás preparando tu próximo concierto de piano para dentro de apenas unos días, los detalles finales: los elegidos está vez son Liszt, Wagner y Nietzsche (todo un triangulo me contaste: Wagner estaba casado con la hija de Liszt, de la cual se enamoro Niezsche...por supuesto hubo una ruptura violenta de la amistad).
Hace dos semanas que este tema te tiene ensimismado y los ensayos dejaron de ser ensayos para tranformarse en perfección.(Puedo decir que piel de gallina es poco...).
Hace unas semanas mientras te ayudo a preparar el programa del concierto hablamos de Niezsche; te cuento que tengo un libro en mi casa: Así hablo Zarathustra, que nunca leí hasta hace unos semanas por la necesidad de saber de lo que vos me hablabas de memoria, de poder asentir o disentir de manera segura, insegura o desde mi simple opinión, o por lo menos para saber de que me hablabas...
Te cuento que me gusto mucho, que en apenas una noche lo termine de leer, y que me apena que haya estado tanto tiempo en mi biblioteca cerrado y formando parte de mi desconocimiento.
Cuando hablamos por teléfono me lo pedis prestado; queres que una frase del libro que no recordas textualmente este en tu programa del recital y en el Goethe está ocupado.
Lo guardo en mi bolso cuando voy a verte, apenas llego te lo alcanzo: quiero saber cual es la frase que necesitas.
Lo tomas, lo abris, buscas y rebuscas, parece que no encontraras aquello que necesitas, lo das vuelta, lo doblas,miras aquellas hojas donde doble las puntas y las desdoblas, te fijas en aquello que marque, miras la tapa y contratapa, metes la nariz adentro del libro como si el mismo dijera en su aroma algo que yo no llego a percibir...
Salimos al balcón, vivis en el quinto piso y la noche está totalmente estrellada, lastima que Venus y Jupiter ya no nos acompañan...
Seguis con el libro en la mano, suspiras, parece que la frase está escondida o forma parte de otro libro...
Me preguntas: ¿Sábes como murió Nietzsche?
Me supongo - imagino - digo- : enfermo o se suicido...
Agarras el libro y sin más lo tiras desde tu balcón; siento el golpe seco, lo veo desparramado en la vereda, abierto, silencioso...
Mis ojos son dos signos de preguntas...ante los cuales respondes:
- Lo acabo de matar.
(Esta mañana en perfecto estado, envuelto en papel de regalo, con bolsita de libreria del Olmos en mis manos está: Así hablo Zarathustra, encuadernación perfecta, hojas suavecitas....y la dedicatoria correspondiente: leelo otra vez...está vez es el libro indicado. ).
PD: Te mostre este escrito y te encantó, por eso lo publico, a tu pedido ...solamente vos y yo sabemos cual es la parte veridica de toda la situación...
Monodie a Deux - Frederich Nietzsche.
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