martes, 24 de octubre de 2017

Vacio.

Trato de encontrar algo adentro. Nada. Trato de vomitar. No hay nada. Trato de revolver metiendo casi todo el cuerpo y sin embargo no hay nada. Nada. Nunca había sentido la nada. La nada absoluta, el vacío total. De vez en cuando viene como una ramada de algo que no puedo recordar o identificar y queda en eso, la sensación de haber sentido algo. Algo. Nada. Y más nada.

No hay comentarios.:

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.