domingo, 25 de febrero de 2018

Magia.

El mal aprendiz de mago decidió probar los embrujos. Ante ella, callada y lejana, lanzo con toda inseguridad el sortilegio, el encanto, la brujería mal hecha: Olvídate de que existo. Ella sin escucharlo y sin siquiera darse vuelta, salio caminando despacio, sin mirar atrás. Lo mejor sería que el se quedara con la idea que había tenido éxito, para que nunca más volviera a pronunciar su nombre ni volviera a buscarla. El mal mago sin ningún talento había logrado su mejor hechizo: que ella lo dejara de amar.

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.