lunes, 17 de julio de 2006

Ella y yo haciamos el amor diariamente

Ella y yo hacíamos el amor diariamente,
en otras palabras, los lunes, los martes y los miércoles
hacíamos el amor invariablemente.
Los jueves, los viernes y los sábados hacíamos el amor igualmente.
Por último los domingos hacíamos el amor religiosamente,
hacíamos el amor compulsivamente.
Lo hacíamos deliberadamente. Lo hacíamos espontáneamente.
Hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres,
por favor, por supuesto por teléfono, de primera intención
y en última instancia, por no dejar y por si acaso,
como primera medida y como último recurso,
hicimos el amor por ósmosis y por simbiosis:
y a eso le llamábamos hacer el amor científicamente
Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mí, es decir, recíprocamente.
Y cuando ella se quedaba a la mitad de un orgasmo
y yo con el miembro convertido en un músculo fláccido no podía llenarla,
entonces hacíamos el amor lastimosamente.
Lo cual no tiene nada que ver con las veces
en que yo me imaginaba que no iba a poder y no podía,
y ella pensaba que no iba a sentir y no sentía,
o bien estábamos tan cansados y tan preocupados
que ninguno de los dos alcanzaba el orgasmo.
Decíamos entonces, que habíamos hecho el amor aproximadamente,
hicimos el amor contra natura,
a favor de natura, ignorando a natura,o de noche con la luz encendida, o de día con los ojos cerrados,o con el cuerpo limpio y la conciencia sucia o viceversa mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.
Contentos, felices, dolientes, amargados.Con remordimiento y sin sentido.
Con sueño y con frío.Y cuando estábamos concientes de lo absurdo de la vida
y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro,
entonces hacíamos el amor inútilmente.
Para envidia de nuestros amigos y enemigos
hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente, legendariamente.
Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente,
Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras hacíamos el amor sintomáticamenteHacíamos el amor físicamente, de pie y cantando,
de rodillas y rezando, acostados y soñando.
Y sobre todo, y por la simple razón de que yo lo quería así y ella también,
hacíamos el amor voluntariamente...


Fernando del Paso -Mèxico

4 comentarios:

Gaby dijo...

Qué buen texto, no lo conocía...gracias por acercarlo!

xxx FroggieS xxx dijo...

¡Es lindísimo! Lo leí no sé dónde hace no sé cuánto, y no sabía de quién era. Chas gracias.

Mr Montoto dijo...

Toda una revelación para mi este texto. Muy bueno.

Noelia dijo...

Gaby: Es un texto hermoso...de nada!.
Foggies: Es un escritor mexicano maravilloso. De na.
Yaya[el simòn dice]: soy asì me gusta sorprender, me alegra que le haya gustado.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.