jueves, 15 de febrero de 2007

Julio.

Porque tuviste que nacer tantos años antes que yo, y viviste en calles que mil veces camine...cuantas veces pasaba por donde viviste pensando que quizas asomàndome por la ventana quizas podìa verte, y solo vì chicos con caras aburridas. Me aferro a Rayuela como quien se aferra a la biblia y cuando preciso una respuesta, pienso fuerte y abro en cualquier pàgina esperando una respuesta...el dìa que màs me dolio el corazòn llene algunas hojas con làgrimas que quedaron manchadas y por donde mire tiene anotaciones, pensamientos, dudas, respuestas...a veces quiero odiar a Oliveira con todo mi corazòn, al ratito lo perdono y lo vuelvo a amar con todo mi corazòn...si, sè solamente podemos conversar y mimar a los gatos en sueños, nada màs...

Nada està perdido si se tiene el valor de proclamar que todo està perdido y hay que empezar de nuevo.


Cuando mis cronopios hicieron algunas de tas suyas en Corrientes y Esmeralda, huna heminente hinte-tectual hexclamó: "¡Qué lastima, pensar que era un escritor tan serio"


Si la personalidad humana no adquiere toda su fuerza, toda su potencia, entre las cuales lo lùdico y lo eròtico son pulsiones fundaméntales, ninguna revolución va a cumplir su camino.


...los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo...



...de todas maneras (al poema) hoy lo mezclo en esta baraja y a lo mejor, Borges, alguien se lo lee en Buenos Aires y usted se sonríe, lo guarda un segundo en su memoria que conoce mejores ocupaciones, y a mí eso me basta desde lejos y desde siempre.



En mi caso, la sospecha de otro orden más secreto y menos comunicable, y el fecundo descubrimiento de Alfred Jarry, para quien el verdadero estudio de la realidad no residía en las leyes sino en las excepciones a esas leyes, han sido algunos de los principios orientadores de mi búsqueda personal de una literatura al margen de todo realismo demasiado ingenuo.


Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará.

6 comentarios:

Alex dijo...

esa frase final de Salvo el crepúsculo, uno de mis libros preferidos de Julio junto con Rayuela.
Quién no se enamoró de un Oliveira, quién no fue la maga, o Talita, quién no vio a Rocamadour por ahí.
Lindo post

Mr Montoto dijo...

De Julio Cortázar agradezco la gratísima apología de Juan Filloy y sus clochards.
Y, claro, su humildad ante Borges, que le publicó La Casa Tomada.

Gaby dijo...

Maga! Más leo a don Julio y más me enamora su literatura y todo él!
Qué poder extraño ejercerá sobre nosotras? No lo sé. Quizás por eso, toda esta admiración tenga la magia y la belleza de lo inexplicable.
Besotes!

Anónimo dijo...

yo nací antes que yo y eso qué, no ando por ahí sembrando cositas para iluminar mi vida y sentirme meteoro o robotech. me gusta tu prosa y me gusta tu blog. ta guenoooooooooooooo

Anónimo dijo...

www.mundoyaoming.blogspot.com

Noelia dijo...

Alex: Es un libro maravilloso, pero me hacen doler ciertas frases, por lo que lo evito...
¿quièn no quisiera...?¿quièn no se enamoro?.

yaya: yo me quedo con todo..¿que le voy a hacer...?

La cigarra: no podrìa explicarlo, porque es algo que transpasa cualquier explicaciòn lògica...y si es un amor, de esos que vencen las barreras de los tiempos y las lògicas...

Yao Ming: Me encanto lo que escribiste, gracias..he tenido el gusto de pasar por tu blog que me gusta muchisimo, pasarè màs seguido...

besos

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.