miércoles, 19 de diciembre de 2007

Despertarse y ronronear.

Pequeño mío - Triunfo Archiniegas.

Al afeitarse esa mañana descubrió que tenía cara de gato: se erizó. La espantosa imagen lo persiguió durante el día, en cada pausa del trabajo: los ojos claros de dilatadas pupilas, los bigotes enhiestos, las orejas puntiagudas, y su grito, su propio grito, que le descubrió un par de pequeños y finos colmillos. En la noche, sobre el cuerpo jadeante de la mujer, maulló: tuvo sueños horribles con ratas y perros y otras bestias. Al despertar se deslizó entre las sábanas, lamió los tobillos blancos y dulces y luego, perezoso, mientras los dedos de sangrientas uñas le recorrían el lomo, bebió la leche que la mujer le trajo en el platito.


Estelares. Lados B

Noelia (Manuel Moretti)

Noelia,
ojos de luz.
En tu cuerpo
dejo los besos de mi soledad.
Entre tanto,
aquí llega el sol,
que entre las luces y tormentas
más se enciende y nos alienta.

Noelia,
luz de mis ojos
En mi alma llevo las marcas de tu bondad.
Al fin, llegas corazón
Tu boca fresca como el agua
cara limpia como el alba.

Hoy quiero volverte a ver,
no pidas perdón
por hacer lo que te gusta.

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.