jueves, 27 de diciembre de 2007

Lluvias.

Mientras escribo este post una tormenta se largo con toda frescura en mi amada ciudad...es maravilloso escuchar como golpean las gotas sobre el techo y por la ventana el aire frío me pega en la cara...inspiro y respiro...


Esta mañana operaron a mi viejo, después de llenarlo de besos, mimos, aguantar el nudo en la garganta, esperar por dos horas, tratar de distraerse con todos los temas intrascendentes, comprar un diario que nunca leí, mandar mil mensajes de texto...el viejo que es de fierro paso a la pieza común pidiendo casi a los gritos empanadas y coca-cola porque tenía hambre y nosotras las tres nenas nos agarramos de las manos cuando supimos que todo había salido más que bien. (Entre nosotros angelitos- gracias!, hasta que no lo vi el corazón corría carreras).


Ya en mi casa mientras me descalzaba para pellizcar con los pies mi alfombra un rato (ejercicio sumamente satisfactorio para aflojar tensiones, me gusta pellizcar; pero sé que las alfombras son más aguantadoras...) me golpean la puerta y me encuentro con mi regalo: a partir de hoy soy dueña de una perrita caniche de 45 días, un alumno mío no tuvo mejor idea de demostrarme cuan importante he sido en el año (con lo que me gustan los helechos de plástico...). Además ¿quién convence a mi hijo para devolverlo...? esa hubiera sido tarea imposible...


Descanso: Hoy después que todo el terremoto había pasado y cumpliendo una promesa hice una visita adeudada, necesitaba hacerla además ; casi nada ha cambiado, salvo nosotros que no somos ni la sombra de lo que fuimos y al mismo tiempo somos los mismos, pero al menos ahora podemos sentarnos a terminar la narración de historias en el punto exacto donde las dejamos y sin sorprendernos por las bifurcaciones que dieron, dan o suponemos darán en algún momento, es cómodo, fácil escucharnos, no juzgamos, no esperamos, no retomamos, no soñamos. Y me gusta la despedida hasta el próximo año porque como quien regala una galleta china de la suerte, me regalas una de esas frases premonitorias, que se cumpla o no, por el solo hecho de decirla valió la pena el minuto de escucharla. ( Me gusto la foto almacenada sin permiso en mi celular...refleja una respuesta que nunca quize contestar...)



Artista: Fito & Fitipaldis
Album: Por la boca vive el pez
Canción: Viene y va

Que pena estar siempre pegado al suelo
el cielo queda demasiado lejos
tendré que soñar que puedo volar
No es nada facil cuando estas perdido buscar la musica entre tanto ruido
no puedo escuchar, no puedo escuchar...

Un dia la suerte entro por mi ventana
Vino una noche se fue una mañana
Quizas solamente me vino a enseñar

Que viene y va, como las olas con el mar se mueven.
Que viene y va, como la luna como el rayo verde.
Que viene y va, como una idea como el estribillo...
Que viene y va, como un recuerdo como un espejismo.
Que viene y va, igual que los problemas por la noche.
Que viene y va, como un famoso que nadie conoce, que todos pueden tener y nadie puede guardar.

Que viene y va...

De tanto hacerlo sin parar
me acostumbre a respirar y a
derrochar el aire fresco.
Y pienso si te vas las veces que te tengo y cada vez que estas que te echaré de menos y vuelvo a respirar, vuelvo a respirar.

Un dia la suerte entro por mi ventana.
Vino una noche se fue una mañana.
Quizas solamente me vino a enseñar.

Que viene y va, como las olas con el mar se mueven.
Que viene y va, como la luna como el rayo verde.
Que viene y va, como una idea como el estribillo...
Que viene y va, como un recuerdo como un espejismo.
Que viene y va, igual que los problemas por la noche.
Que viene y va, como un famoso que nadie conoce, que todos pueden tener y nadie puede guardar.

Que viene y va...

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.