martes, 8 de enero de 2008

Fuegos y lluvias....(La chispa adecuada)

Si algo descansa mi alma es encontrarme con mi mejor amiga para irnos a comer a algún lindo lugar y conversar de cosas que no hablo con nadie más, le venía esquivando hasta estar segura de poder narrar ciertas cuestiones aunque ella no me preguntará. Pensé que en su mirada iba a encontrar un: te lo dije pero a cambio de eso encontré una mirada de alivio y un no sabes que feliz me siento que hayas tomado esa decisión. Después de pedir unos ravioles con salsa de champignon y hongos del pino, cuando habíamos charlado de todos los temas que nos apuran (ultimamente nos vemos poco pero el teléfono brama...) nos pusimos a pensar en temas filosóficos para nosotras: ¿Cuál es la chispa que nos enciende? ¿Qué es aquello que hace perder los cabales más bien puestos? ¿y porque con la misma facilidad que se encienden, con solo un soplido pueden apagarse hasta parecer que nunca hubieran existido?¿estamos totalmente encendidos?¿ Qué pasaría si alguien pudiera encendernos más de lo que podemos soportar?¿ Pasamos toda la vida buscando chispas que nos enciendan?.
Dicen que jugar con fuego es peligroso, ya que el fuego tiene vida propia y así como enciende puede quemarnos de tal forma que quedemos convertidos en cenizas...¿pero acaso el ave fénix no renace de las cenizas? ¿podemos emularla? Haciendo cuentas sacamos conclusiones hasta ahora ninguna conoció de esos fuegos mortales, que devoran, todavía estamos más que de pie, enteras y sanitas...¿queremos conocerlos?¿seriamos lo suficientemente valientes para dejarnos quemar?.
Ya mientras volvía a mi casa, chamuscada de pensar, pensé cuanto fuego hay para prender en mí, que deseo prenderlo todo, quemarme entera, como me gusta prender a otros , que me gustan los leños siempre encendidos...y recordé aquella historia de Galeano que dice que todos somos fueguitos, un fragmento de "Como agua para chocolate" narrando de manera conmovedora que todos nacemos con una caja de fósforos en nuestro interior y el oxigeno tiene que provenir de la persona amada; cada persona tiene que descubrir cuales son los detonadores para vivir y así nutrir el alma, no dejar nunca que esa caja se humedezca para no caminar por las tinieblas errantes...

Y entonces entre a mi casa; todos los detonadores están ahí (mi hijo es el mayor de todos, moviliza en mi hasta lo inamovible) (el hombre que más me ama, dejandose encender para encenderme...), son esos fuegos que nos mantienen vivos...como bien cantan Los Héroes del Silencio : Solo hay que encontrar la chispa adecuada...
Busquemos aquello que nos enciende, cuidemos del fuego, ardamos, con total intensidad para brillar hay que arder (como bien canta mi amado Andrés) : sentir, sentir y vivir, sentir y dejarse quemar solo eso...





La Chispa Adecuada
Heroes Del Silencio


Las palabras fueron avispas
y las calles como dunas
cuando aun te espero llegar

En un ataúd guardo tu tacto y una corona
con tu pelo enmarañado
queriendo encontrar un arcoiris infinito

Mis manos que aún son de hueso
y tu vientre sabe a pan
la catedral que es tu cuerpo

Eras verano y mil tormentas
y yo el león que sonríe a las paredes
que he vuelto a pintar del mismo color

No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple

Y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas la chispa adecuada

El fuego que era a veces propio
la ceniza siempre ajena
blanca esperma resbalando por la espina dorsal

Ya somos más viejos y sinceros y que más da
si miramos la laguna como llaman a la eternidad
de la ausencia

No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple

Y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas la chispa adecuada

No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple

Y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas la chispa adecuada



No hay comentarios.:

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.