domingo, 10 de febrero de 2008

Sintomas y diágnosticos.

Para saber el diagnostico de algo no hace falta más que enumerar los sintomas, a saber: dolor de garganta, dolor de estomago, fiebre, piel erizada, palpitaciones, corazon agitado, insomnio, escalofrios, frío a pesar de una temperatura de 39º, ansiedad, falta de apetito, pensar de más, no pensar en nada, distracción recurrente, mareos, vertigo, manos frias, cara hirviendo, acusar de todo a la casualidad ( formar palabras en la calle, que todo lo que se cae tenga la inicial equivocada, escuchar sobre el tour de France toda la semana, repetir un tango constantemente,las botellas verdes de cerveza participan en este complot tambien los mismos duendes, hasta el mismo Hitchcock está en nuestra contra).
Aspirar el aroma de la ropa (acusa Dark Blue mezclado con cigarillo) soltarla un rato para volver a sentir el aroma de algo que hasta hace un rato estuvo estrujado por unos brazos, sentir palpitaciones en la boca, tener ganas de besos, de esos que dejan marcas, de esos que hacen que los ojos se cierren fuertes y se tengan los pies a varios metros del suelo, ganas de destender una cama que no fue tendida por el simple hecho que nuevamente iba a ser destendida.
Abrir un libro que descansa sobre la mesa de luz en la pagina 20 solamente para encontrar la maravilla de una frase puesta como al azar pero con todo el proposito.
Y entonces se sabe que no hace falta más enumerar para sentir ese terror, ese miedo pavoroso; porque se creia inmune, anestesiado, erradicado, a eso que sucede.
Porque se pusieron todas las vacunas, antidotos, vitaminas, suplentes, errores posibles, porque habiamos dicho que no y punto.
Y nuevamente nos preguntamos porque y más se acrecienta todo al no sabernos solos en esta enfermedad, pero nos maravillamos de no sabernos justamente solos (aunque me tape los oidos- no quiero saberlo) al saber que no existe roze indiferente,que las palabras son pocas, que el tiempo es eterno, las distancias cortas, la alegria cierta, los milagros posibles, la esperanza un camino a transitar, que las manos juntas tienen más frio, que el pensar en nada es mutuo porque el todo es demasiado, al no creer en las casualidades porque son tremendamente causalidades.
A tener hambre, ansias, ganas, deseos (Nino Bravo tiene mucho la culpa y estará confabulado para recordarme pero Charly Garcia es tema prohibido) que solo se calman si pensamos más en los remedios que en alguna otra cosa.
Y entonces los sintomas ya no parecen importantes solo señales de algo para lo que no estabamos listos, para algo que no se tenía incluido como dentro de un plan perfecto (tampoco existe plan de emergencia hasta el momento ni alguien que esta planificandolo).
Las sensaciones, las ansias, la verdad, la mirada directa, los besos acumulados, los susurros agitados, las palabras urgentes, el tacto exacerbado, el olfato potenciado, la saliva confabulada, el corazón latiendo apresurado más allá de cualquier colapso nos dice que no hay por el momento remedio oportuno que nos salve, que con gusto escapariamos al infierno aunque estemos más cerca del cielo.
Con gusto nos dedicamos a vivir, soñar, sentir, gozar, ansiar, desear. Con todo gusto padecemos esta enfermedad que nos esta quemando y ardiendo vivos, que nos está matando y al mismo tiempo nos mantiene vivos, tremendamente vivos.

3 comentarios:

Uninvited dijo...

UY

UY

UY


No se si...


ay nena... que lindo texto!
podríamos echarle la culpa a algun tallercito literario que pudiste haber hecho... pero cuando hay ese talento y ese sentimiento... no hay curso ni facultad que valga.
Sos grosa. Sabelo :D

Poeta Maldito dijo...

Pase a saludarte y dejarte la dirección de mi nuevo blog ya no sé como encontraste la otra que ya no existe. Estoy lejos; quizas alguna vez quieras pasar a visitarme.

Noelia dijo...

Gaby: No te das idea cuanto me gusta encontrarte de nuevo por aquí...(más me gustaría leerte, sabelo...)

Tus piropos solo causan mi sonrojo y se agradecen...sep... Ud también es groso...es cierto...ya no juegue a las escondidas...


Besos...



CHristian: Paso a visitarte y es bueno saberte otra vez; las distancias nunca son demasiado extensas.


besos.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.