Desde la terraza puede verse toda la ciudad, algunos lugares más cercanos que otros, la luna se encuentra en su plenitud, el cielo está tan salpicado de puntos brillantes: llamados por los mortales: estrellas; para mi...que son para mi.Entonces respiro; siento; te siento abrazandome fuerte, abrazandome entera, dandome un beso justo a la altura de la nuca donde hace cosquillas,siento tu pera haciendo presión en mi hombro (es que justo llego con mi cabeza a tus hombros; ahí nomás) siento tu corazón latiendo despacito, se acelera si te beso, se acelera más...y yo solamente siento; siento y vuelvo a sentirte...te siento en mi entera.
Porque el amor jamás se divide, se multiplica para transformarse en más, porque pasamos por mucho para estar acompañandonos en el silencio, abrazados en esta terraza, porque me se entera, porque te siento cuando me desarmo en besos; esos que me hacen saber que pueden llegarte hasta los sentidos.
Porque te siento, en mi adentro, porque estoy en vos, profunda...no hacen faltan palabras... el amor es ese no-sé-qué...justo ese no-sé-qué es el amor.
PD: Cuando me dí vuelta para besarte entendí...eso que yo llamo estrellas son tus ojos cuando me ven, cuando me veo al mirarte.
MI AMOR ES COMO UN RÍO CAUDALOSO
Chorreándose en el cuerpo de mi hombre,
mi amor toca tambor y flauta
en las montañas de mi tierra,
dispara con ametralladora
su descarga de besos.
Es un amor de guerra
con «adiós» y «nos vemos»
un amor con señales de humo
-a lo lejos-
un amor para llevarse en mochilas
para andar clandestino
por ciudades y valles.
Es un amor para cantar victoria,
para llorar heridos
y aprender de derrotas.
Mi amor es bien contento
aunque -a veces- me haga brotar el llanto
es grande como la esperanza
y el valor de mi pueblo;
tiene olores de finca
huele a tierra mojada y campo.
Mi amor es fiero,
ardiente como la libertad,
no conoce de tiempo,
anda dentro de mí
desbocado y rebelde.
Me ha llenado de luz
y lo llevo cargado como un fusil al hombro
lloro y río por él
por este amor hermoso,
claro, como tus ojos.
Cuarto menguante- Raly Barrionuevo.
Me marcho
pensando si he de volver
a tus ojos
tus ojos de cuarto menguante
tus ojos que pintan el aire.
Viajando
hasta donde habita el dolor
me acuerdo
tus manos tocando mi carne
tus manos que atrapan el aire.
Y cómo he de saber si vuelvo
solo si el sol
decide alumbrar tus ojos
tus ojos de cuarto menguante.
Despierto
la noche me invita a volar
tu cuerpo
tu cuerpo nocturno paisaje
tu cuerpo canción de la tarde.
Y muero
borracho en alguna oración
sintiendo
tu pelo enredando mi sangre
tu pelo caricia del aire.
Y cómo he de saber su vuelvo...
Tus ojos de cuarto menguante.
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