miércoles, 18 de marzo de 2009

Treboles.


Festejando San Patricio pueden suceder las cosas más increibles; el bar irlandes que está cerca de tu casa ha sido testigo de todo eso y yo con frio, sueño y demás a las tres de la mañana no puedo dejar de escribirlo.
Desde Octubre que estamos juntos; con algunos desbarajustes en el medio eso sí, con algunos terminos, idas y vueltas además...pero hoy en esta fecha estamos juntos, hoy San Patricio nos encontro así.
Trato de contarte un día entero, resumirlo como vos también pero sé que la conversación va a tener que llegar en algun momento donde la esperamos...donde los dos la esperamos.
Hace una semana me diste la llave de tu casa (que me habías dado en noviembre y te devolvi, me volviste a dar, volvi a dartela y sucesivamente incontables veces) para que la considerara mi casa (se que ya está invadida de mis cosas: ropa, libros, cuadernos, etc, etc.) y ya no me es raro encontrarme durmiendo mientras te espero...hoy fue distinto; trato de llenar la charla contandote de mi hermana en España, de mi trabajo, de lo que más amo, preguntarte como están los ensayos, si el piano quedo bien afinado.


- Hoy entendí cuando un amigo me hablaba de lo feliz que se siente de ser padre, de tener un hijo, yo nunca había entendido, nunca lo había entendido, hasta hoy...ahora entiendo que posiblemente completa puede ser la felicidad, si es cierto.

Yo asiento. Que está felicidad posiblemente cierta te haga feliz me calma. Porque en realidad yo todavia de lo posiblemente cierto todavia no se que pensar, aunque me llenes de besos, aunque guardes el mejor lugar en tus brazos, aunque me digas que todo va a estar bien de ser cierto, aunque y aunque.

No tomo cerveza, San Patricio es un día más que revoltoso, caotico, desencajado y movilizador y parecen que los que siguen de ahora en más prometen mucho más de hacerse tan cierta mi irrealidad.

No hay comentarios.:

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.