miércoles, 30 de mayo de 2018

Nada. Es raro no tener nada para decir. La lengua descansa, el corazón inerte, quieto. No se escucha ni se siente ni un latido.

3 comentarios:

Jorge Curinao dijo...

Te leo siempre. Saludos.

Noelia dijo...

Muchas gracias por la compañia. Pasaré a visitarte también. Saludos desde aquí.

Jorge Curinao dijo...

Te mandé mail. Un abrazo.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.