
La cuarta revolución de la lectura es el segundo (las seis, las nueve, las cuatro y cuarto de la mañana) en el que se lee un libro (cualquier libro) recostándose sobre el regazo de una persona (no cualquiera) y esa persona (factor revolucionario) no es cualquiera.
P.D: ¿ Cuàles son las tres anteriores?
1 comentario:
Las anteriores deben haber sido en aquellos tiempos en los que el libro mismo era el factor revolucionario y la lectura en sí una revolución.
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