Al leer tu mail no puedo más que preocuparme, al escuchar tu voz por teléfono se me achica más el corazón y aunque trate de ayudarte a buscar un camino sé que en tu dolor no debe haber muchas salidas cuando uno se encuentra encerrado en un laberinto.Ahora al pensarlo más se que mis palabras deben haber sonado como esperadas y quizás hasta comprensivas; pero que decirte cuando estoy a cuadras de poder darte un abrazo, sentarme a tu lado mientras vemos el techo para no ver las lágrimas mientras te presto el hombro.
Tu dolor me duele, me impacienta y me hace sentir inútil, no hay nada que yo pueda hacer para curarlo o evitarlo, más que estar a tu lado lo más cerca que pueda y me dejes , esperando que pase, que cure, que cicatrize.
Es que soy tu amiga, a pesar de las distancias que hay entre nosotros, esta amiga que te quiere, que esta si precisas hablar a las tres de la mañana, para compartir silencios, para que desquites tus broncas, para escuchar miles de palabras, que puede juntar las lágrimas y tratar de cambiártela por alguna sonrisa robada.
Pd: Te quiero. Lo sabes y aquí estoy, como ayer, como siempre.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario