lunes, 19 de noviembre de 2007

Aire y Angeles.

Nada es tan cierto y real como cuando alguien además de inscribirse sin aviso primeramente en el corazón, decide tatuarse para siempre en nuestra piel.



AHORA (Piedad Bonnett).

Me has enseñado a respirar
Juan Gelman

Porque ahora paso mi mano sobre el envés de las hojas y sé leer su alfabeto
y si cierro los ojos oigo correr un río y es tu voz que despierta

porque mi cuerpo comienza ahora en ti y acaba más allá de la lluvia
donde alcanzan tus brazos y el miedo acuartelado no vigila

y sé llamar las cosas
de modo que éstas salten se desnuden
y todo sea reciente
para mis ojos que aman en tus ojos

porque en mi llanto crecen blandas plantas carnívoras
y mi sangre palpita como una iguana abierta

porque ahora mi cuerpo recupera sus partes
y nace una piel nueva que derrota el verano

porque me has enseñado a respirar.





TU BOCA VIENE A MÍ (Piedad Bonnett).

Tu boca viene a mí, solo tu boca.
Viene volando,
libélula de sangre, llamarada
que enciende ésta mi noche de ceniza.
Toda la sal del mar habita en ella,
todo el rumor del mar,
toda la espuma.
Boca para los besos dibujada,
donde duerme tu lengua tentadora.
Todo el vino del mundo está en tu boca,
todo el pecado
y la inocencia toda.
Boca que calla y cuando dice, oculta.
Capaz de toda la verdad tu boca,
de toda la verdad y la mentira.
Ríe tu boca y se despierta el día.
(Relámpagos de nieve hay en tu risa).
Como un tropel de potros me atropellan
los besos de tu boca deliciosa;
tu boca, mariposa equivocada,
tu boca ajena que se desdibuja
en mi noche de círculo y ceniza.



Smallville - Wherever you will go.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay nada mejor cuando el aire viene en forma de besos.:):).


Pd: Aguante Hulk!!!!!!!!!

Pd:¿ Por donde andas nena?. Se te extraña.


Two kisses.

Noelia dijo...

Guille: Cierto y muy cierto...


pd: ¿y a ese quién lo conoce? (de puro peleadora...).

Pd: Ando cerca; ya nos vamos a poner al día. Me too.


Kisses....

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.