jueves, 31 de enero de 2008

Libros agotados.

“El primer principio de la estética es el interés o el suspenso. Usted no puede esperar comunicarse con nadie si es un tedioso”.John Cheveer.


Más allá de nuestras conversaciones que nunca llegan a ningún lado y de nuestras incomprensiones mutuas que provocan ciertas fricciones (no tenemos que estar de acuerdo en todo o llevarnos bien debe ser por eso que seguimos siendo amigos y nos soportamos...) y cuando llegamos a esos momentos en que estamos a punto de no hablarnos nunca más nos escapamos nombrando titulos de libros que el otro no sabe:El mundo según Garp de Irving, La geometría del amor de Cheever y Americana de Don De Lillo.

(Desconocidos de punta a punta para mí) (Me molesta mucho no conocerlos; si no conozco no puedo opinar). Y entonces con la intriga salgo a buscarlos (esos libros no se prestan; son casi malditos...vaya a saber porque o si es simple egoismo encubierto...) lo que nadie me dijo es que los tres en todas las librerias que pregunte están agotados hace rato y hace tiempo...(nadie sabe si van a volver a reeditarlos en algún momento...).
Leerlos virtualmente es imposible porque parecen inexistentes; entonces me tengo que conformar con lo poco que encuentro de a trozos o fragmentos y quedarme con la idea minima de que se trataran hasta que los consiga (a caprichosa no me gana nadie...en algún lado los voy a encontrar...)


John Cheever. http://www.telecable.es/personales/agee/johncheever/obra.html


“No poseemos más conciencia que la literatura (...). La literatura ha sido la salvación de los condenados, ha inspirado y guiado a los amantes, vencido la desesperación y tal vez en este caso pueda salvar al mundo”


"La literatura es el único sitio donde podemos refrescar nuestro sentido de posibilidad y nobleza. [...] es el único registro continuo de nuestra lucha por ser ilustres, un monumento de aspiraciones, un vasto peregrinaje [...] Una página de buena prosa me parece la forma más seria de diálogo que hombres y mujeres bien informados pueden llegar a tener en su intento de hacer que los fuegos de este planeta continúen ardiendo en paz [...]. La literatura, tal vez, pueda salvar al planeta."

“El hombre y la mujer –explicó el doctor- son entidades químicas fácilmente analizables, fácilmente alterables por el incremento artificial o la eliminación de estructuras de cromosomas; mucho más predecibles, mucho más maleables que la vida de algunas plantas y, en algunos caso, mucho menos interesantes” (John Cheever, El escándalo Wapshot).

“El hombre no es un ser sencillo. La espectral compañía del amor siempre con nosotros” (John Cheever, Crónica de los Wapshot).

"Cuando la autodestrucción entra en el corazón, al principio parece apenas un grano de arena. Es como una jaqueca, una indigestión leve, un dedo infectado; pero pierdes el de las 8:20 y llegas tarde para solicitar un aumento del crédito. El viejo amigo con quien vas a comer de repente agota tu paciencia y para mostrarte amable te tomas tres copas, pero el día ya ha perdido forma, sentido y significado. Para recuperar cierta intencionalidad y belleza bebes demasiado en las reuniones, te propasas con la mujer de otro y acabas por cometer una tontería obscena y a la mañana siguiente desearías estar muerto. Pero cuando tratas de repasar el camino que te ha conducido a este abismo, sólo encuentras el grano de arena."


"Sentado en las piedras frente a la casa, mientras bebo whisky escocés y leo a Esquilo, pienso en nuestras aptitudes. Cómo recompensamos nuestros apetitos, conservamos la piel limpia y tibia y satisfacemos anhelos y lujurias. No aspiro a nada mejor que estos árboles oscuros y esta luz dorada. Leo griego y pienso que el publicista que vive en frente tal vez haga lo mismo; que cuando la guerra nos da un respiro, hasta la mente del agente publicitario se inclina por las cosas buenas. Mary está arriba y dentro de poco iré a imponer mi voluntad. Ésa es la punzante emoción de nuestra mortalidad, el vínculo entre las piedras mojadas por la lluvia y el vello que crece en nuestros cuerpos. Pero mientras nos besamos y susurramos, el niño se sube a un taburete y engulle no sé qué arseniato sódico azucarado para matar hormigas. No hay una verdadera conexión entre el amor y el veneno, pero parecen puntos en el mismo mapa."




2 comentarios:

Unknown dijo...

Cheever es de la misma generación de escritores americanos como Salinger. Salinger, a mí particularmente, me gusta más que Cheever. Un libro que te recomiendo y que sí podés conseguir en cualquier librería por su larga y legendaria historia, principalmente al subconsciente norteamericano (y verás que es súmamente aplicable a cualquier adolescente), es "El Guardián entre el Centeno (The Catcher in the Rye)" o algunos pocos lo han traducido como "El cazador oculto" de Salinger, pero acá se conoce como indiqué el primer título. En El Ateneo lo conseguís, por ejemplo.
Si algún día lo lees, yo soy muy parecido a Holden.
Pensaba no comentar más, pero ya ves... sigo siendo el mismo y no puedo con mi genio, más allá de las ambiguedades y los sinsabores.

Saludos señora.

Noelia dijo...

No conozco el primer autor; recorrí todas las librerias y no existe stock de esos libros; pero lo poco que he leido me tiene atrapada...
Conozco el autor que nombras y el título varias veces he estado a punto de leerlo pero se me viene a la cabeza la idea negra de que era el autor preferido del asesino de Lennon y me niego a leerlo...pero justamente estos dias (otra casualidad...)alguien me lo nombro mucho mucho....


No logro entender el que no quieras comentar más ni el que no me hables (yo tampoco me animo a hablarte cuando te veo...)y me da mucha alegría que lo hagas sabes cuanto valoro tus comentarios...yo también sigo siendo la misma y las ambiguedades y sinsabores sería algo más que bueno aclarar en algún momento...No dejes de pasar...


Mis respetos señor.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.