Parece casi normal que después de 22 días sin vernos ni hablarnos habiendonos dejado con los regalos de Navidad como clavo me mandes un sms que diga: - ya abrió el sushi bar a la vuelta de casa...¿vamos?. Parece más que normal que yo diga: Claro, vamos.Parece más que normal que me haya puesto mi camisa nueva, me haya hecho unos rodetes y con el corazón anudado como mi estomago haya decidido encontrarte (No hay nada menos digestivo que una pelea no terminada).
Parece normal que nos encontraramos y retomaramos la conversación donde la habiamos dejado, que pidieramos sushi, que lo acompañaramos con un buen vino blanco (yo no tomo, pero me supo a mil cosas), comiendo bajo las estrellas, bajo una sombrilla de madera, en un lugar precioso.
(Observación: Delicioso para mí, maravilloso esa experiencia de comer con palitos...según vos comer sushi dan instintos de cacería, ganas de buscar un arpón...).
Parece normal que nos hayamos entregado los regalos y ni siquiera los hayamos abiertos hasta mucho después, que ni siquiera nombraramos aquello que produjo el conflicto, la desazón, el malestar. Parece normal que trataramos de comprimir estos 22 dias de alguna forma: tanto para contar, tanto aprendido, tanto y tanto.
Parece normal que compartieramos el postre, que caminaramos despacio sin tocarnos ni con la punta de los dedos.
Parece normal que de golpe me frenaras en la esquina para decirme: Te extrañe mucho...valieron estos 22 dias algo? y me quisieras dar en un segundo todos los besos que no pudiste darme en todo el tiempo separados, parecia como si quisieras asegurarte que estaba, notaba esa urgencia tan maravillosa tuya, notaba como querias desmayarme a puros besos (Mal hecho confesar que los besos que más me gustan son aquellos que desmayan, que hacen perder el sentido).
¿Valieron la pena? ¿Valió la pena alejarte de mí, alejarme de tu amor? ¿Valió la pena perderme en mi misma, para decidir si quiero perderme en vos?
No quiero la normalidad de las preguntas, una esquina, la noche, la luna, vos. Prefiero la maravillosa anormalidad de tus besos, de tus mil besos, abrazarme fuerte a vos, tapar tu boca con la mia, con un beso que calle todo eso que no tengo ganas de decir, ni pensar, disfrutar de tu amor que rebalsa, que llena...No quiero normalidades, quiero eso tan extraordinario que es sentirte, que es volver a estar después de haberme perdido tan en mi, tan junto a vos.

PD: Si alguien quiere visitar un buen lugar para comer sushi Mayumi es más que recomendado : Bolivia 60 esquina Pasaje España - Nueva Córdoba. La mesa de la esquina es mágica, puedo asegurarlo.
Petite - Julien Bensé.
Petite ( avec Rose) - Bensé
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