domingo, 18 de enero de 2009

Trátame suavemente.

Ella le había dicho que simplemente no podía entregar algo que no poseía: un corazón. Así de simple, con las manos ensangrentadas, un puñal en la espalda, habiendo dado todo o más de lo que poseía por una causa que ni siquiera era perdida: no existia.
Ella simplemente le dijo que su corazón se encontraba en un albúm de figuritas y simplemente ya no lo poseía. De a ratos en el vacio que había en su pecho casi podía volver a sentir los latidos como un dejo de recuerdo, como un dejo de que ese lugar había estado ocupado por un corazón.
Hacia malabares, tomaba olvido para provocar amnesia, tiraba lo que encontraba, olvidaba, guardaba cosas en el inconsciente y así seguiria, por momentos se doblegaba sin verguenza para recordar que quien trata con descorazonados no puede esperar más que nada y estaba muy bien por las expectativas: eso había obtenido.
-Simplemente no poseo corazón, ya no puedo amar.
El escuchaba con suma atención o quizas no escuchaba nada. Ella además le había explicado de su inconstancia, de sus olvidos, de sus cargas,sus preguntas, sus mochilas con piedras, de su vida.
El era un milagro en si mismo pero por su propia salud y su propio corazón lo mejor que podía hacer era irse y era eso lo que ella hacia por El: lo alejaba, lo molestaba, lo hería, lo peleaba, ponia en práctica su paciencia, era inconstante, olvidadiza, gris, ausente y todo aquello que en realidad era. Ella se alejo mil pasos, El camino mil pasos detrás.
Se reencontraron una noche llena de estrellas pero sin ninguna luna, en una habitación a oscuras, pero con los ojos encendidos.
- No poseo corazón alguno, no pude encontrarlo, no me lo devolvieron, lo doy por perdido, ya no puedo amar.
El simplemente la abrazo, le quito despacio la camisa, la lleno de besos, miles, miles de besos, hasta que ella se mareo, hasta que ella se sintió desmayar, hasta que todo el cuerpo tenía la piel erizada, hasta que la boca de el y el cuerpo de ella eran uno, entonces la solto, la alejo unos centimentros y habló:
- Si tenes un corazón y yo lo quiero; lo quiero solamente para mí. Y te aseguro que voy a tenerlo, voy a encontrarlo, yo ya perdí el mio cuando empeze a amarte...
La luz continuo apagada, la luna no apareció, pero a la madrugada ella pudo ver la mano de el sobre su pecho y en su interior sintió los latidos de un nuevo corazón...el de El.


PD: Gracias por regalarme un corazón, gracias por las buenas canciones. (Y más que todo por tus besos...)
Trátame suavemente - Soda Stereo.

Alguien me ha dicho que la soledad se esconde tras tus ojos
y que tu blusa atora sentimientos, que respiras
tenes que comprender, que no puse tus miedos
donde estan guardados
y que no podre quitartelos
si al hacerlo me desgarras
no quiero soñar mil veces las mismas cosas
ni contemplarlas sabiamente
quiero que me trates suavemente
Te comportas de acuerdo
con lo que te dicta, cada momento
y esta inconstancia, no es algo heroico
es mas bien algo enfermo
no quiero soñar mil veces las mismas cosas
ni contemplarlas sabiamente
quiero que me trates suavemente
No quiero soñar mil veces las mismas cosas
ni contemplarlas sabiamente
quiero que me trates suavemente
quiero que me trates suavemente
quiero que me trates suavemente
suavemente, suavemente, suavemente.

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.