Hace una semana cuando iba a comenzar mis clases de guitarra la gripe me lo impidio; pero está semana el frío no iba a hacer lo mismo.
Mi profesor es un amigo heredado, quien a cambio de sus conocimientos me cobra apenas unas facturas y unos mates (bien a lo criollo).
Aprender música, aviso, para quien quiera intentarlo no es fácil...al menos yo no tengo paciencia pero por ser la primera clase hasta fui felicitada, tengo oído y eso quizás me ayude. Me sentí toda una experta y casi fuí capaz de tocar lo que se me pidiera de tan entusiasmada que estoy.
Después de la clase correspondiente nos pusimos a conversar acompañados por las facturas, escuche nuevamente todo el accionar de un robo acometido contra mi profe por dos menores armados y frustrado por la misma victima más un taxista; el objeto preciado: una bici tuneada, medio de transporte indispensable con miles de kilometros.
Un tema lleva al otro y hoy tengo ganas de que alguien me escuche sin poner peros, comas o demás; escuchar por el simple hecho de escuchar.
Mi amigo quien a sus 36 años después de lios varios a renunciado al amor momentaneamente no entiende mi desazón, mi urgencia por sentir, mi miedo de haberme transformado en una descorazonada sin darme cuenta, siento la sangre helada, miedo a no poder comprometerme, no poder dar mi corazón, no reconocer el amor cuando llegue o volver a salir corriendo como siempre y sin embargo la urgencia, siempre la urgencia del abrigo, del calor, del desangrarme entera por amor...mi amigo no levanta la vista del mate helado, aguado ahora.
Sé que suspira...sé que piensa lo que va a decir de la mejor manera para no lastimarme, piensa que me lastima pero en realidad le digo después sus palabras tan simples me han reconciliado conmigo misma, siempre es bueno una caricia inesperada a destiempo.
- Negra (lo de negra no lo entendí pero bue...) cuando el amor te llegue, no vas a tener tiempo de esperarlo enmoñada, va a ser un palazo que no no vas a sentir, hasta que lo sientas por todos lados...no te avisa.
Pense que con eso ya me alcanzaba pero tuvo la frase que remato y encendió mi sonrisa: Negra, vos sos buena, inteligente y hermosa...cualquier tipo te amaría con todas las ganas; creetelo. Lastima que a veces a lo anterior le sumas boludez y ahí se pudre todo...Ya vas a encontrar sin buscar...
Me gusto escucharlo pero mi amigo me priva de su sabiduria para seguir con la historia de la bici, se que lo hace adrede y eso me pone de mejor humor todavia. Cuando dejo su casa me siento como un gato de dibujo animado; mi sonrisa ocupa toda mi cara...me devolvio algo que necesitaba recuperar y lo sabe.
Amigos como estos son los que nos reconcilian con nosotros mismos...y de eso estoy muy agradecida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario