miércoles, 17 de mayo de 2006

Cuando nos tocan el corazòn...



Me pasa a veces que me doy cuenta que aquellas frases cuando das amor recibis amor, todo va y vuelve o parecidas son ciertas y puedo comprobarlo diariamente, creo que sobretodo uno ve lo que siembra cuando està en una mala y ve todo desierto. Siempre que enseño trato de trasmitir el amor que siento , lo importante que es apasionarse por lo que uno hace, poner ganas y el mejor esfuerzo nos guste o no dar lo mejor de uno. Hace dos años trabaje en una escuela urbano marginal y los recuerdos que tengo de esos alumnos son inolvidables y se me vienen a la cabeza cuando ahora los reencuentro por la calle, en la vida. Se me viene el recuerdo de una alumna que para el dìa del maestro casi con verguenza me traìa un sobre, me lo da: - Seño, mi mamà no tenìa plata para un regalito, pero yo encontre esto, me parece que es del escritor que le gusta, espero no se ofenda. Cuando lo abro era una revista Nueva de ese mismo año que tenìa como nota central un reportaje a Cortàzar, con un montòn de fotos inèditas, no pude dejar de emocionarme hasta las làgrimas, hoy guardo esto como un tesoro. Me pasa ahora encontrarla en la calle y que venga a contarme como le va a en la escuela, como està su vida, asì como ella todos mis alumnos, eso son una parte mìa, pienso cuando leìmos Romeo y Julieta o cuando mediante un cuadro de Van Gogh aprendimos descripciòn y asì un montòn.

Me pasa saber que gente cercana està enferma, y el saber que solo una palabra puede hacer mucho mejor que el mejor de los remedios, me hace sentir màs cerca y ùtil cuando a veces no podemos hacer nada, saber que mi sobrino consiguio trabajo, que a pesar de ya no ser aquel chiquito que me tiraba el pelo tiene tiempo de venir a conversar, contarme sus cosas y decirme ...te acordas...Saber que mi viejo mientras riega las plantas, se rie porque mi bebè lo sigue en el andador y mi vieja a pesar del marcapasos tiene el corazòn màs fuerte, grande y amoroso que se puedan imaginar. Que mi esposo no se puede ir a trabajar sin abrazarme y besar a nuestro bebè. Saber que puedo abrir un libro y llorar porque me puede, porque siento, en fìn saber que nada va vencerme, ni los dolores màs crueles, siempre voy a seguir adelante.

No hay comentarios.:

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.