martes, 30 de mayo de 2006

Vi el Còdigo Da Vinci ...


El dìa sàbado mi esposo fue hasta el video del barrio, se ve que son unos adelantados porque trajo para ver en DVD, El còdigo Da Vinci. La verdad se veìa espectacular, y no habìa gente cruzando en la pantalla como esas que se graban del cine, no se como hicieron pero bueno eso no es lo importante. Despuès de tantas discusiones que escuche por todos lados de ateos, judìos, arabes, catòlicos, etc, etc y tantas opiniones me queda mi reflexiòn. Debo decir que no leì el libro, pero la pelìcula la verdad me parece interesantisima. No soy crìtica de cine, pero la verdad me atrapò desde que empezò. Me encanto ver el Louvre y pensar que un genio como Da Vinci pudo tambièn esconder secretos en sus cuadros ademàs de hacer su obra magnifica y admirable.
El relato se centra en los esfuerzos de Langdon y una policía francesa especialista en descodificaciones, Sophie Neveu, por resolver los trabajos inacabados de Jacques Sauniere, el abuelo de Sophie, que tiempo atrás murió por el disparo de una figura parecida a la de un monje albino que perseguía un secreto religioso del cual el único custodio sobreviviente era Sauniere. Previamente, también habían muerto tres guardas más.
Como el nombre de Langdon aparece en los códigos de Sauniere, inmediatamente se convierte enel principal sospechoso. Así se ve obligado a aliarse con Sophie para evadir a la policía mientras descifran las pistas. Pistas que, por supuesto, también son de interés para los asesinos, quienes, tras la muerte de Sauniere, se encontraban en un callejón sin salida.
Sin embargo, como podrá imaginar, nada es tan sencillo como parece. Sauniere, resulta ser el jefe de una sociedad secreta, el Priorato de Sion, dedicada a la protección de documentos históricos que niegan la divinidad de Jesús. Además, el misterioso monje es un miembro del Opus Dei que obedece a las indicaciones del obispo que está a la cabeza de dicha sociedad. Detrás de ellos existe otra figura vaga conocida como el “Teacher”. Gracias a las pistas de Sauniere, los personajes encuentran distintos documentos. Estos documentos remiten a conocidas pinturas de Leonardo da Vinci, entre ellas “La Mona Lisa” y “La Última Cena”, en las cuales hay otras pistas relacionadas con el secreto (de ahí el titulo de la novela).
Brown nos narra que en la representación de la última cena de Da Vinci la figura recostada sobre Jesús, generalmente conocida como uno de los apóstoles, en realidad se trata de la Magdalena. Ella se permite eso porque Jesús, que es un gran hombre pero un hombre como cualquier otro, es su marido."El Código Da Vinci" se sumerge profundamente en el mundo de la imaginación, cuando Sophie se identifica como descendiente directa de aquella unión. Éste también era otro de los secretos que Sauniere había estado protegiendo, evitando incluso que Sophie llegara a conocerlo.
Ahora como catòlica ¿ me sentì ofendida?, ¿cambia mi visiòn, mi fè?, la verdad no, me parece admirable que alguien pueda tener tanta imaginaciòn y ser tan loco en escribir una historia tan espectacular.
Si Jesùs fue hombre, ¿no pudo haber amado?, ¿ no pudo haber sentido amor hacia una mujer? y a pesar de la pregunta mi fè està intacta, porque sè que cuando lo necesito ahì està, en los malos momentos, en los buenos momentos, ahì lo siento. Es la fè lo que hizo y hace que dìa a dìa supere las pruebas, me supere a mì misma, es el creer que alguien diò su vida por amor, por mi, por nosotros, es saber que alguien nos ama y nos espera. Es saber que tenemos alguien que nos proteje y nos da la esperanza. Eso y mucho màs es mi fè, lo demàs puede cambiar, puede dudar, puede ser exito y discusiòn hoy, lo demàs està en mi corazòn, y no tiembla, no duda.

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.