


¿ A quièn no le gusta la magia?, la magia de los circos aunque sea de esos del barrio mal armados en donde el costo de la entrada son centavos. Siempre me gusto la magia, esa inexplicable, incomprensible, cuando veo esas viejas fotos o afiches del "maestro" Harry Houdini me transporto, me hubiera gustado poder ver algùn acto de esa magia, esa que perdura en el tiempo, sin discusiòn. Se cambió el nombre a Harry Houdini inspirándose en el padre de la magia moderna, el francés Jean Eugene Robert-Houdin, y empezó a hacer actos en los que se ataba con cuerdas de las formas más extrañas para luego escapar con éxito. Logró desarrollar tal habilidad que en una oportunidad ofreció 25 dólares a quien pudiera atarlo de forma que no pudiera escapar. Cabe destacar que Houdini nunca perdió un centavo.Conoció a quien sería su esposa, Wilhelmina Beatrice Rahner. Luego de tan sólo tres semanas de noviazgo contrajeron matrimonio el 22 de junio de 1894. Inmediatamente ella reemplazó a Dash en los actos, pasando a llamarse el show “Los Houdinis”. Uno de sus momentos de mayor gloria, que lo estableció como el más grande escapista e ilusionista de su tiempo, lo vivió en 1906 cuando escapó de la prisión de Washington, D.C., específicamente de la celda donde se hallaba Charles Guiteau, el asesino del presidente Garfield. Incursionó en el cine entre 1918 y 1921, protagonizando "The Grim Game" y "Terror Island" y produciendo una serie de 15 capítulos llamada "The Master Mystery". Igualmente en 1921, fundó la productora The Houdini Picture Corporation, cuyo primer film fue “The Man From Beyond”. Houdini siempre tuvo la inquietud de saber si era posible la comunicación con los muertos y de si éstos podían regresar del más allá para establecer contacto con sus seres queridos. Pero fue a partir de la muerte de su madre, ocurrida en julio de 1913 que su necesidad de conocer la verdad se exacerbó de tal modo que dedicó buena parte de su vida a exponer a las médium fraudulentasSu obsesión lo llevó a hacer un pacto con su esposa en el que se comprometían ambos a contactar al otro al momento de su muerte para así develar lo que realmente sucede en el más allá. Inclusive crearon un código secreto que lo enviaría el que primero falleciera. Consistía en diez palabras, la primera era Rosabelle (el título de una canción muy especial para ambos) y a las nueve restantes les correspondía un número, que a su vez representaba la posición de una letra en el alfabeto. El mensaje era Rosabelle cree.Bess cumplió la promesa pero luego de cientos de sesiones espiritistas fallidas le dio su último adiós. A esta leyenda de la magia y el escapismo le llegó la muerte muy pronto. El 31 de octubre de 1926, con tan sólo 52 años, una mañana acudió un joven artista con dos amigos, uno de los cuales era la estrella de boxeo de la universidad. Éste le preguntó si sería posible propinarle un golpe en el abdomen para comprobar la fortaleza de la que siempre se jactaba el escapista. Houdini que permanecía sentado no tuvo inconveniente. Mientras se levantaba el chico sin previo aviso le dio un golpe en el abdomen, lo que en ese momento nadie supo es que el fuerte puñetazo le había roto el apéndice. Le realizaron una cirugía mayor de urgencia a la mañana siguiente. Sin embargo, los médicos nada pudieron hacer y siete días más tarde, en Halloween falleció.Tal y como fue su deseo, fue enterrado con su cabeza descansando sobre un paquete de cartas de su madre. Actualmente, sus restos descansan en el Cementerio Judío de Machpelah ubicado en Cypress Hill, Queens, Nueva York.Aún hoy muchos de sus trucos no han podido ser explicados y menos aún repetidos. Uno de sus primeros actos fue el Salto del puente, creado en 1907 cuando saltó a la Bahía de San Francisco. Consistía en echarse al agua con las manos esposadas y una bola de 35 kilos encadenada a sus tobillos para luego liberarse. Un año después en Saint Louis le mostró al público el acto del envase de leche gigante, el cual estaba lleno de agua y en el que lo introducían atado. Para 1913 introdujo en su programa dos actos que hicieron helar la sangre del público: la celda de la tortura china y camisa de fuerza. En el primer caso, a él lo metían cabeza a bajo y esposado de pies y manos en una pequeña cabina llena de agua, y el segundo consistía en zafarse de una camisa de fuerza mientras permanecía guindado cabeza abajo generalmente de edificios altos. Ese mismo año, escapó de la boca de un cañón que estaba a punto de dispararse.En 1918 desapareció en el Hipódromo de Nueva York a Jennie, una elefante que según el pesaba más de cinco mil kilos.A estos se le suma, un truco que tuvo mucho éxito durante sus giras por Europa: se tragaba muchas agujas y luego las escupía con el hilo enhebrado.
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