
Es sorprendente como la memoria se encapricha en jugar y mientras la mente se esfuerza el corazón complice de la memoria nos hace trampa, nos pone zancadillas o juega con nosotros a la escondida. Se debería poder recordar solo aquello que se desea y lo que no desecharlo rápidamente en un contenedor de material reciclable. Nuestra memoria debería ser automática, programable y selectiva ya que el corazón no entiende y solo se empeña, se encapricha en recordar eso que se quiere olvidar.
Bajo una noche sin estrellas con pronostico de tormenta:
- ¿Te puedo dar un abrazo de mucho tiempo?
- ¿Cómo sería?
- Interminable.
Memoria selectiva: con ella podemos rescatar los hechos que por simples o importantes quedaron almacenados. Y entre esos hechos hay muchas cosas que uno las quiere instalar en el presente y parecen irreales.
Contigo- Joaquín Sabina.
Yo no quiero un amor civilizado,
Con recibos y escena del sofá;
Yo no quiero que viajes al pasado
Y vuelvas del mercado
Con ganas de llorar.
Yo no quiero vecínas con pucheros;
Yo no quiero sembrar ni compartir;
Yo no quiero catorce de febrero
Ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
Yo no quiero que elijas mi champú;
Yo no quiero mudarme de planeta,
Cortarme la coleta,
Brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
Yo no quiero columpio en el jardin;
Lo que yo quiero, corazón cobarde,
Es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
Y matarme contigo si te mueres
Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,
No me pidas llegar a fin de mes;
Yo no quiero comerme una manzana
Dos veces por semana
Sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
Yo no quiero besar tu cicatriz;
Yo no quiero París con aguacero
Ni Venecia sin tí.
No me esperes a las doce en el juzgado;
No me digas volvamos a empezar;
Yo no quiero ni libre ni ocupado,
Ni carne ni pecado,
Ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
Yo no quiero contigo ni sin ti;
Lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
Es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
Y matarme contigo si te mueres
Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren
4 comentarios:
Si estuviésemos enamorados y me decís lo del abrazo... simplemente... me derrito.-
Me derretiste con tu comentario por lo dulce...gracias...
beso.
Es que es simple, si me decís algo así me sentiré en una burbuja, sin importarme un carajo el mundo y sin saber donde estoy. El machismo se hace nulo (sabés que te digo) y el lado más masculino se siente acariciado a punto tal de rendirse y derretirse.-
Es así Maga... simplemente: magia.
Si te imaginaras que caricia para mi alma tu comentario...creo que lo imaginas...no sé trata de machismo, sino solamente de dejarse cuidar, de entregarse al otro para mutuamente derretirse y rendirse, sentir latidos, amarse...
Es así magia; pura magia y es más que maravilloso cuando sucede...
Gracias...no sabes cuanto me gusto tu comentario...
Publicar un comentario