miércoles, 28 de enero de 2009

Unquió.

Muchas tardes de este verano me he acurrucudo en mi querido Unquillo, tomando sol hasta que el cuerpo me dijo basta, tomando mate con mi hermana (incansable conversadora: tiene temas de la A hasta la Z) peleando con mi sobrina por el mejor helado, quien hace más trampa a las cartas y quien hacia el globo más gigante con el chicle y más.

He pasado muchas buenas tardes (y noches; hasta que llegaba el asadito, conocidos y se ponía frío de sierra: adoro ese frío, ese frío que me recuerda que existe también el invierno que se extraña, la luna gigante en el cielo para mirar y un salpicón de estrellas para guardar.)

4 comentarios:

Uninvited dijo...

Ah si??
Estuviste en Unquío y no fuiste capaz de mandar un mísero sms pa invitar un mate??

Ta bien...
ta bien...

Noelia dijo...

Ah sí? Mire Ud...

El que adeuda los mates, y no se haga el sota...¿Quién es?....



Mire que me enojo y se los cebo bien amargos.

Uninvited dijo...

ok ok ok... no te enojes que no me gustan amargos :p

Quedamo así entonces, cuando andes por acá pegá el chiflido vía sms que pongo a calentar el agua o a enfriar alguna birrita (no es cuestión de ser taaan estructurado, no?) :)

Buen viaje!!!
Give my regards to Corrientes St. ;)

Noelia dijo...

ok, ok, ok... veo que no tengo que llegar a la amenaza grave del amargo....


Mire que le tomo la palabra...apenas me llegue a Unquió pego el grito en la tranquera...una birrita fría...síii. Mejor que los mates...


Gracias por los deseos, porque se cumplieron...

Con los ojos, dados.

  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.