Muchas tardes de este verano me he acurrucudo en mi querido Unquillo, tomando sol hasta que el cuerpo me dijo basta, tomando mate con mi hermana (incansable conversadora: tiene temas de la A hasta la Z) peleando con mi sobrina por el mejor helado, quien hace más trampa a las cartas y quien hacia el globo más gigante con el chicle y más.He pasado muchas buenas tardes (y noches; hasta que llegaba el asadito, conocidos y se ponía frío de sierra: adoro ese frío, ese frío que me recuerda que existe también el invierno que se extraña, la luna gigante en el cielo para mirar y un salpicón de estrellas para guardar.)
4 comentarios:
Ah si??
Estuviste en Unquío y no fuiste capaz de mandar un mísero sms pa invitar un mate??
Ta bien...
ta bien...
Ah sí? Mire Ud...
El que adeuda los mates, y no se haga el sota...¿Quién es?....
Mire que me enojo y se los cebo bien amargos.
ok ok ok... no te enojes que no me gustan amargos :p
Quedamo así entonces, cuando andes por acá pegá el chiflido vía sms que pongo a calentar el agua o a enfriar alguna birrita (no es cuestión de ser taaan estructurado, no?) :)
Buen viaje!!!
Give my regards to Corrientes St. ;)
ok, ok, ok... veo que no tengo que llegar a la amenaza grave del amargo....
Mire que le tomo la palabra...apenas me llegue a Unquió pego el grito en la tranquera...una birrita fría...síii. Mejor que los mates...
Gracias por los deseos, porque se cumplieron...
Con los ojos, dados.
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