lunes, 15 de mayo de 2017

21/02/07 Cruda.

He decidido ser cruda y para eso tuve que mirarme al espejo sin pintarme; he decidido cantarme las cuarenta sin maquillar nada;ninguna de las verdades que escondi.
Alguna vez ame tremendamente a un hombre, ame de esas formas que se creen que no pueden amarse; pero nos lastimamos tan tremendamente que decidi irme antes de que llegaramos a matarnos (así textual).
El nunca logro ser feliz (lo reencuentro cada tanto para sacarmelo en la cara), yo tampoco; hubo algunas rafagas eso sí. Perdida como me sentía caí en lo previsto, un matrimonio salvador, con un hombre de bien, hecho y derecho, que iba a darme todo lo que quisiera, (me dio lo que más amo que es mi hijo, a eso no hay con que darle), lindo, educado, perfumado, atlético, potente,cumplidor, cariñoso, trabajador, aceptado por papá y mamá. Todo iba bien hasta que nada resulto suficiente y el sexo no logro tapar lo principal: no hay amor correspondido y eso es todo. Sobra la comodidad, la seguridad, el cariño, la responsabilidad (me siento responsable por el, por su felicidad, por su corazón, me siento atada a el, para siempre si se quiere, para toda la vida, su adicción a mí es igual de comparada a mi apatía, a esta muerte que siento, este estar enterrada en vida, este mentirte en la cara cuando me preguntas si te amo,cuando sabes que no)
Y así empeze a caminar en las cornisas, siempre a punto de caerme, siempre a punto de todo.
Hace poco empeze a sentir con tanta intensidad que me asusto, me preocupe, hice todo mal a proposito, conscientemente, y entre la apatia y el no sentir, preferi la llamarada entera, esa adicción que dolía, ese sentir con todo el corazón. Y me equivoque otra vez...y sigo equivocada, ahora, quizas mañana y pasado.
Porque no tuve en cuenta que las llamaradas se transforman en fuegos incontrolables, porque no supe controlar aquello que no debia descontrolar, no tuve le pudor para agarrar el matafuego y lo estoy pagando, claro que sí.
Y así estoy..ahora.
Sé que apenas se me pase (se me va a pasar así tenga que descorazonarme, caminar hasta Luján o leerme un libro de cocina entero, hice mil promesas para eso) voy a volver a caminar en las cornisas, es instintivo, hasta que me caiga de tal manera que ya no pueda levantarme. No puedo evitarlo y daría mi vida por no vivir así equivocada y conformarme con la simplicidad.


Me pregunto si alguna vez sere tan valiente para tomar las riendas de lo que no funciona, pedir perdón a quien hize infeliz o lastime, dejar de actuar como piromaniaca y por una vez en la vida buscar esa felicidad; esa que me aseguran existe.



PD: La lluvia demoro mi salida; esa que no quería evitar. Con todo listo me voy a tratar de decerebrarme. Quizas este finde cometa la peor idiotez de mi vida, lo tengo claro. Después a llorar al campito.

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.