domingo, 8 de diciembre de 2019

Estábamos hablando. Una gota de tu saliva salpicó mi boca. Saque mi lengua y la desguste despacio. Una gota, una gota apenas de todo tu sabor. Supe en ese momento que lo que seguía era el tropiezo de un beso.

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  S O B R E V I V I R É Entre tantos fantasmas que tengo sobre mi, en mi, me sostienen para no caer de rodillas y aflojar.